FONTUR 2016
La mucama de Uribe

Por Rodrigo Pareja

La senadora María del Rosario Guerra de La Espriella, precandidata del Centro Democrático a la presidencia de la república, mostró sus cartas —  otros dirían que peló el cobre – en una entrevista que concedió al periódico El Colombiano.

Anunció que si llega a  la Casa de Nariño “mi vicepresidente será Uribe” , con lo cual  les dijo a  los colombianos que no sería Presidenta sino la mucama de su actual patrón, detrás de quien correría dócilmente como mascota amaestrada por los pasillos del poder.

Aunque íntimamente ella debe estar convencida, como estamos todos los seres pensantes de este país que no tiene ninguna posibilidad de acceder a tan alto cargo, se dejó venir con algunas iniciativas que, Dios mediante, no tendrán aplicación en un ilusorio mandato suyo.

Dijo que con el fin de fomentar el empleo y la productividad iba a rebajar los impuestos, para que parte de  ellos los empresarios los trasladaran a sus trabajadores con el fin de “propiciar el trabajo digno, estable  y bien remunerado”. Menos mal que no ha firmado en mármol su promesa, como sí lo hizo, para incumplirla,  el  actual Jefe del Estado.

Afirmación que hace recordar que su amo y mentor  suprimió las horas extras nocturnas sin que del bolsillo de  los empresarios saliera un centavo para la clase obrera, a la que también “tumbó” suprimiendo la mesada 14 para los nuevos pensionados.

Y qué tal la perlita con la que se vino esta genuina representante  de la más rampante politiquería, orientada dizque a mejorar la seguridad de sus compatriotas?

Crear “una red de cooperantes  con cinco millones de  colombianos para que ayuden a la fuerza  pública con su celular”. Ni más ni menos establecer  una camarilla parecida a las nefastas Convivir, en principio armada con su celular y quién sabe si más tardecito, con instrumentos letales como lo está haciendo Maduro en Venezuela.

Linda iniciativa esta de la María del Rosario Guerra de La Espriella, soñadora aspirante a regir los desafortunados destinos de esta Colombia cada día  más  golpeada por la politiquería, la corrupción y la delincuencia de todos los pelambres, incluida la que llaman de  cuello blanco.

Se imaginan ustedes amables lectores a cinco millones de sapos orientados desde  la Casa de Nariño  obedeciendo órdenes de  la fámula de Uribe o, en el peor de los casos de éste mismo ?

Preferible que el  clan Guerra de Sucre siga exprimiendo  la ubre de ese pobre departamento sometido a su férula desde hace tanto tiempo, así el precio de semejante sacrificio sea  llevar de nuevo al Senado a esta señora que, eso sí, con sus planteamientos, hace honor a  su temido apellido.