FONTUR 2016
Víctimas y victimarios del conflicto se reconcilian en la U.N.

Dos ex guerrilleros de las Farc, dos víctimas de los grupos al margen de la ley y la esposa de un policía asesinado, se encontraron en la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Manizales para hablar de paz, perdón, tolerancia y justicia.

Manizales, 13 de mayo de 2017. Ellos, que vivieron los efectos de la confrontación armada, contaron sus historias, pidieron perdón y fueron perdonados en un acto simbólico realizado frente a los estudiantes del diplomado “Historia, construcción de paz y posacuerdo en Colombia”, el cual forma parte de la Cátedra de la Paz.

Lo más importante fue la realización del proceso de resiliencia que no fue fácil, en especial para las víctimas –de secuestro, tomas guerrilleras a poblaciones y crímenes contra sus seres queridos-.

Para Alba Lucy Ocampo, quien perdió a su esposo, el uniformado de la policía Hernando Trejos, hace 17 años en la toma de Arboleda (Caldas) a manos de las Farc, el proceso de perdonar es difícil pero necesario si se quiere terminar la guerra en el país, y por la salud mental y emocional de su familia.

“Quedé viuda de 21 años, con dos hijos de seis meses. Es muy duro soportar el dolor, pero con el tiempo y la fuerza de la familia pude perdonar a los que me hicieron daño”, indicó la invitada a la U.N.

Invitar a la paz y a la reconciliación son dos temas que promueve uno de los ex guerrilleros de las Farc, participante en el evento y quien se desmovilizó en el 2008 después de estar 11 años en este grupo al margen de la ley. Estuvo cinco años en un proceso con la Agencia Colombiana para la Reintegración para poderse incorporar a la vida civil; actualmente trabaja como cafetero.

“Dejé las armas y ya no tengo problemas con nadie. Ya le puedo dar la cara a la sociedad sin ningún problema. Reunirnos con las víctimas es lo más justo, para que entre todos los actores construyamos un país más equilibrado y justo”, indicó el desmovilizado quien reside en Villamaría (Caldas).

De otro lado, Daniel Camilo Calderón Duzán, estudiante de la Universidad de Caldas, fue desplazado, junto con su familia, del municipio Gigante (Huila) en 1998 por el frente Teófilo Forero de las Farc. Cuando tenía nueve años de edad, su abuelo fue asesinado, algo que le generó dolor muchos años, y de lo que hoy busca recuperarse.

“Si nosotros los que hemos sido víctimas directas podemos perdonar y reconciliarnos con los actores armados y victimarios, por qué los demás no pueden hacerlo”, manifestó el Daniel Calderón.

Actores del conflicto

José Luis Medrano, representante de la Agencia Colombiana de Reintegración en el Eje Cafetero, recordó que desde 2003 se han desmovilizado cerca de 58.000 personas en el país.

Agregó que en los departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda se han atendido 1.100 personas que han realizado el proceso de reintegración a la vida civil, de las cuales 580 finalizaron el proceso y 520 están por concluirlo.

La etapa de reintegración, incluye capacitaciones y acompañamiento a los desmovilizados para motivarlos a trabajar como ciudadanos autónomos, independientes, emprendedores y a tener un proyecto de vida.

La profesora Mariela Márquez Quintero, coordinadora de la Cátedra de la Paz, señala que este reencuentro entre víctimas y victimarios, reflejó parte de las experiencias e historias de los actores del conflicto armado, que dejó cerca de ocho millones de víctimas en el país”.

El diplomado “Historia, construcción de paz y posacuerdo en Colombia”, de La Cátedra de la Paz, realizada por la U.N., cuenta este año con el apoyo de la Agencia Colombiana para la Reintegración en el Eje Cafetero, La Concesión Pacifico Tres, y las Secretarias de Educación de Manizales y Caldas. El propósito del curso es darles a conocer a los estudiantes el impacto del conflicto armado y la importancia del posconflicto, además de temas como la reintegración y la reinserción a la vida civil de los excombatientes.