FONTUR 2016
Una tripleta de saludos pontificios

Contraplano

Por Orlando Cadavid Correa

Hubo una época en la que el periodismo de nuestro país luchaba a brazo partido por conseguir saludos de viva voz del Papa de turno para el pueblo colombiano.

La grabación –que sería transmitida sin descanso, a manera de promoción,  en las semanas siguientes— era de gran impacto entre los directores, los componentes de las salas de redacción que lograban la primicia y la enorme audiencia que simpatizaba con el sumo pontífice.

Juan Pablo II

Esta Era la estrenó entre nosotros, desde Roma, el 17 de octubre de 1978 (al día siguiente de la sorpresiva elección del polaco Juan Pablo II)  el enviado especial de RCN, Antonio José Caballero, quien se abrió paso, a codazo limpio, entre tres centenares de corresponsales invitados a un primer encuentro del debutante Papa con la prensa del mundo acreditados para la memorable elección en Ciudad del Vaticano.

El caucano “Terciopelo” (así apodábamos a nuestro audaz reportero pontificio que en gloria esté) le puso su micrófono con esta súplica: “Un mensaje para Colombia, Santidad”, y no solo nos mandó el saludo sino que se refirió en términos muy elogiosos a nuestro cardenal Aníbal Muñoz Duque, su vecino de curul en la Capilla Sixtina. La chiva sonora la tuvimos tres meses al aire, sin ánimo de chicanear, por la cadena de los Ardila.

antonio jose caballero

José Antonio Caballero

Después del saludo conseguido por Caballero vinieron otros dos: 1) El que logró con el mismo papa venido de Polonia, en la sede de la Nunciatura, en Ciudad de Méjico, el colega  Ernesto Rodríguez Medina para “24 Horas”, el noticiero de televisión, en enero de 1979. Nunca se supo cómo se logró colar el talentoso periodista bogotano a la sede apostólica de la capital federal que tenía como huésped al papa. 2) Años después, Amilkar Hernández consiguió en Bogotá  para el noticiero “Cinevisión” el mensaje de Juan Pablo II para el catolicismo colombiano. Emocionó tanto este logro a los dueños del medio que ordenaron un aviso de página entera cobrando la primicia.

Paulo VI

Este episodio ocurrió en los días previos a la primera visita de un papa a Colombia, en agosto de 1968: Haciéndose pasar por ayudante del carpintero que construía la cama en la que dormiría Paulo VI, logró penetrar en la Nunciatura  Apostólica del bogotano Barrio Teusaquillo el sacerdote y periodista  paisa Javier Darío Restrepo, quien todavía no colgaba los hábitos para entregarse de lleno al periodismo. En su incursión le describió a los lectores de El Tiempo cómo era la habitación en la que pernoctaría el sumo  pontífice, en la capital del país. “El Reportero del Señor” chivió a Raimundo y todo el mundo.

Juan Pablo I

Redondeamos este acopio de recuerdos ‘papábiles’ con los apelativos que les ponían a los Papas, en El Espectador, don Guillermo Cano y don José Salgar. Al efímero Juan Pablo I (muerto súbitamente en sus aposentos al mes de su elección)  lo llamaron “El papa de la dulce sonrisa”, en “La figura del día” (en la fecha posterior a la histórica fumata). Y a Juan Pablo II lo denominaron “El papa trotamundos”, ”El papa viajero” y “El papa peregrino”. Del irrepetible binomio fue aquel título a todo lo ancho de la primera plana, al comenzar el 22 de agosto de 1968 la primera visita papal a Colombia: “Paulo VI bendice y besa tierra colombiana”.

Así como la avanzada de la gendarmería vaticana y las autoridades colombianas diseñan con cuatro meses de anticipación, en Bogotá, el plan de seguridad para la visita del argentino papa Francisco, se supone que las principales cabezas de los medios nacionales ya estarán alistando sus baterías para el cubrimiento del buen suceso pontificio.

La apostilla: ¿Se preguntaría alguna vez para sus adentros, en su soledad vaticana, el papa Juan Pablo II, por qué ese afán de los periodistas colombianos de andar por todas partes buscando saludos pontificios para sus compatriotas?

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