18 de abril de 2021
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Soy un travesti de la literatura: Pierre Lemaitre

1 de mayo de 2017
1 de mayo de 2017
Foto tomada por Daniel Mordzinski

Bogotá, mayo_ RAM_ La Uno de los grandes invitados de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, FILBo 2017, es el francés Pierre Lemaitre, quien en 2013 fue condecorado con la máxima distinción de la literatura francesa, el Premio Goncourt, por la obra Nos vemos allá arriba, una historia de tres soldados que vuelven a casa después de la Primera Guerra Mundial.

En el auditorio del país invitado, Francia, Lemaitre exploró las características más importantes de su literatura: la deuda, la culpa, la literatura popular y la maldad de los personajes.

Una literatura sobre la deuda

A propósito de su obra Nos vemos allá arriba, Lemaitre habló sobre las deudas. La historia de tres soldados que vuelven a su hogar después de la Primera Guerra Mundial empieza con una promesa al lector, a un hombre le salvan la vida y este debe cargar con esa deuda; en este punto, el escritor queda comprometido con los lectores. El francés confesó que con esto busca atrapar al lector, pues este se ve obligado a buscar entre las páginas cómo pagar aquella deuda impagable.

“Soy un travesti de la literatura”

Sus obras están clasificadas como literatura negra o literatura policial, pero Lemaitre asegura que nunca se le dará el Goncourt a la literatura policial, su objetivo es apuntar a lo popular, como lo hacía Víctor Hugo o Alexandre Dumas. En la literatura popular cualquier lector puede encontrar algo diferente y en ese sentido le apunta a varios géneros. Cuando el escritor resumió esto, respondió con humor diciendo que es un travesti de la literatura.

La responsabilidad del Goncourt

Después de ganar el Goncourt, se convirtió en un éxito de ventas y empezó a ser reconocido como uno de los escritores más importantes de Francia. Lemaitre, aseguró que recibir el premio fue como estrellarse con un automóvil, sorpresivo, e inmediatamente se sienten los efectos. También, habló sobre la responsabilidad de tener ese reconocimiento, pues lo sitúa al nivel de grandes escritores, “es como tener a Proust como compañero de oficina”, dijo. Además, comentó sobre la expectativa que tenía el público sobre su nuevo libro Tres días y una vida, una obra en la que aborda la maldad, la culpa y la violencia infantil. Finalmente, el francés dijo que el premio lo convirtió en un símbolo para la literatura francesa.

El francés continuará en la FILBo, mañana 30 de abril participará en una charla sobre literatura de suspenso en la Sala Filbo B-Ecopetrol.

Conociendo a Kader Abdolah en la FilBo 2017

El escritor, poeta y columnista persa-holandés, Kader Abdolah, llega a la Feria Internacional del Libro de Bogotá para hablar sobre cómo es vivir entre dos culturas; además ser considerado uno de los escritores más importantes en las mismas.

De la mano de Ángela Peláez, autora de libros infantiles, Kader Abdolah habló sobre su viaje de vida como escritor, como inmigrante, pero, sobre todo, como persona. Un hombre envuelto entre dos culturas totalmente distintas pero que le permitieron formarse como escritor.

El conversatorio se dividió en tres capítulos, que ilustra la periodista con imágenes, de las cuales cada una representa una parte que es importante conocer del escritor. El primero, lo llama: el capítulo de la añoranza y la nostalgia, el cual, abarca temas de su vida antes de llegar a Holanda. El segundo, se llama: Vivir y escribir en dos mundos, en el que se intenta abarcar la universalidad que propiamente es del hombre pero reconociendo las diferencias que hay, ya sean culturales, idiomáticas, religiosas, etc.,  y por último, el capítulo de El viaje de las botellas vacías. Este se centra en cómo se cuenta la literatura y cómo se describe la vida de dos mundos desde un mismo escenario.

Kader Abdolah afirmó que “la literatura es el único puente entre culturas”, es decir, a través de los escritos se entiende a ‘ese otro’ y permite ver desde ojos propios lo que consideramos ajeno. Asimismo, el escritor agregó que “escribir un libro como escritor es mirarse a uno mismo. Cuando escribes, lo único que haces es reescribirte.”

Por otro lado, el poeta se refirió al rol de la mujer y sus distinciones en los ámbitos culturales (oriente – occidente). Sin embargo, aceptó que las mujeres de sus libros son fuertes, decididas y añadió que se debe a que “el hombre fuera del hogar es la imagen, pero dentro del hogar la mujer es quien lleva las riendas y decide” y en esos aspectos tan ‘invisibles’ pero significantes, se percibe el poder de la mujer y su rol como actor social en la construcción de la sociedad.

Finalmente, el escritor persa aceptó que el idioma holandés lo cambió, le abrió las puertas y le permitió conocer un mundo nuevo lleno de diferencias pero a su vez singularidades que nos permiten, ser. “Yo puse instinto en la literatura holandesa y ahora soy escritor”, concluyó.