Estándares mínimos en seguridad y salud en el trabajo

Diego Franco Molina 

Con la expedición de la Resolución 1111 de 2017, sobre Estándares Mínimos del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo y en cumplimiento a lo expresado por (el artículo 2.2.4.7.4 del) Decreto 1072 de 2015 que trata de los componentes del Sistema de Garantía de Calidad del Sistema General de Riesgos Laborales; este sistema tiene el propósito de garantizar las condiciones necesarias para que empleadores y administradoras de riesgos laborales presten un servicio de calidad centrado en el mejoramiento de las condiciones de trabajo y salud, que van más allá de la verificación de la existencia de estructura o de la documentación de procesos, los cuales sólo constituyen prerrequisitos para alcanzar óptimos resultados en beneficio de los trabajadores.

Para efectos de evaluar y mejorar la calidad del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo, verificando que este cuente con las características propias del Sistema de Garantía de Calidad, cuales son 1. Accesibilidad, 2. Oportunidad,  3. Seguridad, 4. Pertinencia y 5. Continuidad, se expidieron los Estándares Mínimos.

Esta disposición indica que este sistema de garantía de calidad debe ser aplicado por las entidades administradoras del Sistema General de Riesgos Laborales, las juntas de calificación de invalidez, Prestadores de Servicios de Seguridad y Salud en el Trabajo –PS-SO–, empleadores públicos y privados, trabajadores dependientes e independientes, contratantes de personal bajo modalidad de contrato civil, comercial o administrativo, organizaciones de economía solidaria y del sector cooperativo, agremiaciones que afilian trabajadores independientes al Sistema de Seguridad Social Integral, Policía Nacional, en lo que corresponde a su personal no uniformado y personal civil de las Fuerzas Militares. 

Recordemos que los estándares mínimos del SG-SST, en su definición genérica, son el conjunto de normas, procedimientos y requisitos de obligatorio cumplimiento dirigidos a los empleadores, contratantes y entidades señaladas, mediante los cuales se verifican, establecen y controlan las condiciones básicas de capacidad tecnológica y científica, de suficiencia patrimonial y financiera, y de capacidad técnico-administrativa, indispensables para el funcionamiento, ejercicio y desarrollo de actividades desarrolladas por los empleadores en función de garantizarle a los trabajadores ambientes de trabajo seguros y saludables. Con esta medida se busca promover los hábitos de vida saludables y prevenir accidentes y enfermedades de los trabajadores causadas por las condiciones en el trabajo y crear una conciencia entre los actores de prevalencia y relevancia de la cultura de la seguridad y salud en el trabajo como prioridad para propiciar el bienestar físico, mental y social en los entornos laborales, la cual trasciende e influye en los espacios familiares y sociales de los trabajadores.

Durante más de cinco años se discutió y analizó esta normatividad con los diferentes actores del Sistema General de Riesgos Laborales; con su expedición se le imprime a la norma un criterio de estándar internacional y ello permite globalizar los esfuerzos enfocados a reducir el número de muertes y lesiones relacionadas con el trabajo y es así que, en el marco de este propósito, la Ministra del Trabajo recientemente suscribió un convenio con Gran Bretaña, uno de los países más desarrollados en riesgos laborales, especialmente en la industria química y sus innumerables actividades económicas relacionadas,  experiencia de la cual se esperan resultados efectivos que impacten directamente en una ostensible reducción de accidentes y enfermedades laborales.

Hay una expresión popular que se puede resaltar como el lema del asunto social que nos convoca “La prevención lo es todo, es mejor prevenir que lamentar”, además, es un derecho fundamental de los trabajadores tener la debida protección y asistencia frente a la exposición a riesgos presentados con ocasión o por causa del trabajo; por ello, el Ministerio del Trabajo hace una gran esfuerzo en la difusión de esta resolución que contiene 22 artículos y un anexo técnico que junto con la Administradoras de Riesgos Laborales y los Comités de Seguridad y Salud en el Trabajo, ha coordinado asistencia técnica y capacitación para que todas las empresas se puedan acoplar a los Estándares Mínimos en el menor tiempo posible.

Las microempresas (menos de 10 trabajadores) y pequeñas empresas (50 trabajadores) recibirán la asesoría y asistencia técnica de las ARLs para la ejecución del Sistema de Gestión Seguridad y Salud en el Trabajo que se implementará de manera progresiva y por fases a partir del 1 de junio del presente año.

Todas las empresas tienen dos años para implementar por fases los Estándares Mínimos, es decir, hasta diciembre de 2019. Importante resaltar que la implementación de estos se debe ajustar y adecuar para cada empresa o entidad de manera particular, dependiendo del número de trabajadores, actividad económica u oficio que desarrolle. El Viceministerio de Relaciones Laborales, a través de la Dirección de Riesgos Laborales implementará el formulario de evaluación y los planes de mejora se registrarán en la página web del Ministerio del Trabajo.

Las condiciones cambian, los procesos se modifican o sustituyen, en todas las empresas surgen riesgos, de allí la importancia de detectarlos y corregirlos a tiempo. La seguridad es la base del sostenimiento y evolución de los procesos industriales, sin ella, garantizar el bienestar de los trabajadores y evitar pérdidas para la empresa, sería  prácticamente imposible.

Para comprobar que las condiciones del lugar de trabajo sean adecuadas, la verificación de los Estándares Mínimos del SG-SST constituye una excelente herramienta de monitoreo que ayuda a establecer que el empleador detecta y controla los factores de riesgos antes de que ocurran eventos no deseados, lo que los convierte en un componente fundamental dentro de los programas preventivos. Su ejecución brinda una percepción real y actualizada de las formas de trabajo, comportamientos seguros e inseguros, costumbres del personal, estados de salud e impacto de las políticas o programas adelantados; es decir, permite evaluar la efectividad en cuanto a la gestión del riesgo adelantada por empresas y empleadores.

Muchos accidentes ocurridos podrían haberse evitado si se hubiera contado con la implementación de Estándares Mínimos, muy seguramente se habría detectado y corregido la condición insegura por incumplimientos de los empleadores e intervenido los comportamientos riesgosos de los trabajadores mediante capacitación y educación en el cumplimiento de sus obligaciones. Promover entornos de trabajo saludables es fundamental para el crecimiento y la competitividad de las empresas. Cualquiera que sea su sector económico, el proceso de mejoramiento de las condiciones de seguridad debe ser permanente.

Las acciones que desarrolle el sistema se orientarán a la mejora de los resultados de la atención en salud ocupacional y riesgos profesionales, centrados en el mejoramiento de las condiciones de trabajo y salud, que van más allá de la verificación de la existencia de estructura o de la documentación de procesos, los cuales sólo constituyen prerrequisito para alcanzar los mencionados resultados.