FONTUR 2016
El nuevo ordenamiento territorial.

Víctor Zuluaga Gómez

El proceso de consolidación de una paz duradera apenas comienza. Superada la confrontación con uno de los grupos guerrilleros más antiguos del país, se espera que podamos comenzar el proceso de imprimir un nuevo orden territorial en donde al lado de los espacios geográficos, las riquezas naturales, tenga una figuración central el grupo humano que lo habita.

Basta con observar la oleada de migrantes que desde el Chocó y otros sectores azotados por la violencia y también por la explotación irracional de recursos naturales, para entender que hasta el momento se le ha dado prioridad a la ejecución de planes de desarrollo con una ausencia de las voces de quienes tradicionalmente ocupan los territorios.

Dentro de los acuerdos firmados en La Habana, se contempla el ejercicio de lo que  de acuerdo con lo planteado por Antonio Madariaga, consiste: “En el conjunto del Acuerdo Final se destaca, por su importancia como garantía  de implementación y sostenibilidad del mismo, el concepto de paz territorial. Parte de varias consideraciones, siendo la primera de ellas una noción compleja de territorio que incluye sus aspectos físicos y geográficos, la disposición de los recursos naturales en él, las consideraciones administrativas y políticas, las formas como son habitados y las relaciones que los diversos sujetos establecen entre sí, con la naturaleza y con el Estado, la forma como se configuran los órdenes sociales y de muchas maneras las formas en que la cultura, la concepción de la vida y de la muerte configuren ese espacio, en resumen el territorio como una expresión de la diversidad.”

Uno de los aspectos novedosos de los acuerdos tiene que ver con la posibilidad de incorporar en los Planes de Desarrollo, la diversidad de cosmovisiones de los pobladores que se mueven en los distintos territorios, que en el caso del Chocó es la de los afrodescendientes, los aborígenes y también la de los mestizos que conviven con las anteriores.  Ello implica que en los procesos de construcción de los Planes será necesario abrir el diálogo entre las diferentes comunidades que moran en diferentes territorios, llámense Resguardos indígenas, Asentamientos o territorio colectivos de afrodescendientes.

Esperamos que estos diálogos sean beneficiosos para la región, pero también para la nación. Porque diálogo significa poner sobre la mesa diversas opiniones y no la imposición solamente de una de ellas.