FONTUR 2016
Renunció director de la Crónica del Quindío

Imagen Crónica del Quindío

Gilberto Montalvo Jiménez

Miguel Ángel Rojas Arias, renunció al cargo de director del periódico La Crónica del Quindío.

Rojas ocupaba esa posición desde el 27 de julio de 2012 cuando remplazó a Jorge Eliécer Orozco quien se había separado de ese cargo después de una polémica gestión.

Orozco promovió privilegios hacia sectores determinados en la región y fue selectivo en el manejo de la información.

Entretanto Rojas Arias, también mantuvo una muy criticada actividad dentro de la dirección por sus inclinaciones políticas evidentes y denuncias de favorecimientos con contrataciones públicas para su núcleo familiar lo que le restaba credibilidad al rotativo.

Se recuerda un episodio muy sonado con el periodista Oliver Gómez Solarte, quien fue durante un tiempo redactor político del periódico, separado del cargo  por órdenes de Rojas Arias, después de que este lo denunciara por constreñimiento laboral.

Gómez Solarte en un hecho inusual a través de varios medios de comunicación denunció  que se ejercieron presiones para favorecer a determinados grupos de poder de la región y se manipulaba la información con objetivos concretos de perjudicar a algunos actores de la política local.

Un polémico editorial del domingo último “Armenia resucita del trancón” es una apología en defensa de los intereses partidistas de la exalcaldesa de Armenia Luz Piedad Valencia a quien ha promovido como candidata al senado de la república.

Rojas ha tenido una frenética actividad política por fuera de  los medios como candidato a la asamblea del Quindío y a la alcaldía de Armenia mientras que ha militado, entre otros, en el Partido Liberal, el Partido Verde y el Polo Democrático.

La puerta giratoria de Miguel Ángel Rojas entre los medios de comunicación y la política electoral son para él rutina.

Se recuerda un muy sonado caso en el que fue involucrado Miguel Ángel Rojas en septiembre de 1996 cuando el periódico Diario de Colombia, en circulación por entonces, denunció graves irregularidades en la obtención de su tarjeta profesional, documento requerido por la época para ejercer como periodista.

Vale la pena destacar que la renuncia de Rojas Arias fue sorpresiva aunque obviamente obedece a una serie de hechos que precipitaron su decisión para dejar que ese cotidiano tome nuevos aires.

Se avecinan jornadas electorales muy agitadas para la región y La Crónica con una trayectoria de veinticinco años necesita un equilibrio en el manejo de su concepto editorial y rigor en el tema informativo.