Los triunfos son como un perfume… Duran poco.

Esteban Jaramillo Osorio. 

Miguel Russo conforme en la derrota, así lo dijo, y los hinchas nerviosos por los resultados. Cinco partidos sin triunfo. ¿Y la autocritica? Millonarios no anda bien, pero, como ha sido costumbre en los últimos años, sus entrenadores resultaron ases para manipular micrófonos y suavizar las crisis. Algo tan argentino. No está Millonarios, por su historia, en condición, una vez más, de caminar por el  borde del abismo.

Pasando a otro tema, como han cambiado los tiempos. años atrás, la semana Santa era solemne y especial para rezar. De reconciliación se hablaba. Hoy es más para pasear, veranear… Y ver Fútbol, mucho fútbol.

En mi caso, del templo a la tv. De la casa al templo. En el templo paz, en la tv triunfos resonantes y decepciones profundas. Real Madrid, por ejemplo, con suficiencia ante el Bayer. Barcelona, con su decadencia ante Juventus, convertido su vestuario, por años saludable, en un vulgar cabaret saturado de dichos y desmentidos, pendiente de milagros.

Atasco de Medellín y Nacional con pasos en falso  en copa libertadores, en contravía del favoritismo inicial, con momentos azarosos en la tabla de clasificación y problemas que aun pueden resolver.

El rojo porque su técnico no define el estilo y el carácter de su equipo con futbolistas que deslumbran frente a modestos equipos del torneo local, incapaces de mandar en el evento internacional.

El verde porque aun no le da consistencia a su protagonismo con la solidez de los resultados. Juega sin desentonar, hay estética, pero no  encuentra el gol.

Los triunfos en el mundo del balón, son tan volátiles, tan poco duraderos, quizás como  el olor de un perfume. No parecen ser eternos porque el aficionado después de cada faena victoriosa quiere mas. Lo sabe Millonarios que después del   primer clásico, hace un mes, no volvió a ganar. Y mucho más Nacional, flamante y justo campeón de copa, que hoy confunde su camino y  desdibuja su poder goleador.

Santa Fe quiere ser la excepción y, con mejor puntaje que Medellin y Nacional, quiere respetar su plaza ante el Santos, rival de pergaminos de visita incomoda por la capital.