Empresas prefieren importar tecnología que generarla con las universidades

Manizales, 06 de abril de 2017. Estas organizaciones traen la tecnología y la innovación de otros países, porque piensan que es más barato adquirirla que generar las patentes y financiar las instituciones de educación superior y sus grupos de investigación.

Así lo determinó la investigación realizada durante siete meses por los profesores Julián Andrés Restrepo Guzmán, Luis Arturo Rosado y Germán Albeiro Castaño Duque, de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Manizales.

El equipo académico indagó sobre los mecanismos que necesita la educación para aumentar el capital social y de conocimientos, así como la productividad de las organizaciones empresariales en los países en desarrollo.

En estos países, el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCCTI) falla en coordinar la articulación entre universidad, empresa y Estado para formar capital humano mediante inmersión en esta actividad, expresó el docente Restrepo Guzmán.

Agregó que esta situación ocurre porque las organizaciones responsables de la educación se caracterizan por duplicar sus funciones institucionales, además porque las etapas educativas promueven principios, valores, propósitos y objetivos contradictorios.

Esto mantiene divorciada a la educación de las metas y políticas de desarrollo productivo, lo cual contribuye a la baja productividad de la mano de obra y al lento crecimiento del Producto Interno Bruto, subraya el experto.

Burocracia y otras causas

Los investigadores determinaron que el aislamiento entre universidad, empresa y Estado se presenta debido a que las políticas educativas no planifican las necesidades de capital humano que demanda la evolución de la economía.

Además, los docentes de la U.N. identificaron que la burocracia central de la educación es eficaz para construir y dotar nuevas escuelas, aumentar la cobertura y romper las barreras de acceso a la educación de los más pobres. Sin embargo, es ineficaz en cerrar la brecha del aprendizaje con respecto a los países más desarrollados, para lo cual se necesita la autonomía del nivel local.

De manera similar, la burocracia central de las instituciones responsables de las políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI), es ineficaz para regionalizar las mismas, manifestó Germán Albeiro Castaño Duque, Vicerrector de la U.N. Sede Manizales.

Otra de las causas identificadas tiene que ver con la incongruencia de principios entre las etapas escolares: subsidios y control de precios de matrículas.

“Este último punto significa dejar de la lado la educación de élite a la que solo los más favorecidos tienen acceso con matrículas elevadas que limitan la posibilidad de disminución de la inequidad y la desigualdad”, señaló el profesor Luis Arturo Rosado Salgado, doctor en Economía.

Esta investigación es importante tanto para las comunidades académicas como para los sectores empresariales y estatales, pues la educación por sí sola no es solo un factor de desarrollo. Es necesario que se unan como una triada las universidades–Estado-empresas y que por medio de un Servicio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación se puedan articular estos tres estamentos.

Para sacar tales conclusiones, los docentes realizaron una taxonomía (cuadro comparativo) con el fin de clasificar las principales teorías de desarrollo económico y educativas hechas en países desarrollados como Alemania, Finlandia, entre otros, que relacionan educación y desarrollo a partir de la teorización de la producción y difusión del conocimiento, la información y la propiedad intelectual.

Finalmente, invitan a reconocer el papel de las políticas internas con las que cuenta cada país para determinar cómo se unirán los objetivos de la educación con los del desarrollo. Esto es, cómo atarlos al proceso de aprendizaje de las empresas para sustentar la construcción de capacidades, competencias y tecnología social que eleven la productividad nacional.

Este estudio, producto de la unión de los grupos de investigación Cogotecomplex y Cultura de la Calidad en la Educación, se presentó en la II Reunión Iberoamericana de Socioeconomía que tuvo lugar en la Universidad Federal Rio Grande do Sul, en Porto Alegre, Brasil.