¿Por qué Internet puede resultar un peligro para la humanidad?

Edith Gómez

Internet ha sido el pilar fundamental del cambio en este siglo, y es que no solo por la libertad que pueda generar en un individuo y en las masas, sino además debido a la variedad de acceso a distintas plataformas y su versatilidad.

Pero hace que nos cuestionamos lo que siempre se ha dicho de este medio (antes de su existencia incluso) pues, como dijo el mismo Einstein, uno de sus más grandes temores, era el día en que la tecnología superara nuestra propia humanidad, y ciertamente, con lo que se está buscando en la robótica e inteligencia artificial, no queda mucho para eso.

La manipulación de esta herramienta ayuda desde sus inicios al perfeccionamiento de ideas de negocios, campañas políticas y se ha convertido en la razón principal de la pérdida de dos de nuestras mayores comodidades como personas; el contacto físico sumado a la relación entre personas y nuestra muy anhelada privacidad.

¿Por qué se considera que hemos perdido tanto como resultado de sus causas?

Muchos se ganan la vida o mantienen una gran cantidad de ganancias por ingresos extra durante los fines de semana, más no saben exactamente cómo funciona o quién financia esas ganancias. Todavía más importante el por qué, para ser claros, la razón es bastante sencilla: información.

Hoy día todas las empresas buscan la forma más rápida y sencilla de poder contactar con sus posibles clientes y su target en general, mediante el pago por visualizar anuncios con temporizadores, suscribirse con información fidedigna a páginas, newsletters, etc.

A quien propuso las primeras ideas del Internet no solo le preocupa esta recopilación de datos, sino que se ocultan en lo que se consideran “silos aislados“, y nosotros mismos no podemos acceder a ellos. Por lo tanto, no podemos en gran parte de los casos borrarlos (aunque parezca que sí), decidir quién pueda tenerla o no, entre muchos otros usos que puede dársele.

Esta recopilación masiva, permite a gobiernos completamente autoritarios, perseguir y encarcelar a la oposición, grupos rebeldes o todos aquellos que no persigan sus ideas y espiar sus movimientos. Además de usarse en países democráticos para limitar la libertad de expresión de toda la población.

Es muy fácil lanzar noticias falsas que se expanden por la Red

La desinformación es el mejor poder que pueden poseer los desestabilizadores para controlar toda una sociedad.

Hay que tener mucha pericia para saber identificar las fuentes, si una información no raya en simplemente ser amarillista, si está basada en hechos reales o si es simplemente otro tipo de comunicado que buscan ser “hilarantes”.

Es muy probable que se trate de provocar a grupos sociales, gobiernos y demás, mediante simples artículos con imágenes falsas o deliberadamente alteradas, por lo que es muy importante tener mucho juicio a la hora de leer y referirse a la mayor cantidad de datos que nos puedan ayudar a asegurar nuestra confianza sobre lo que vemos.

Las campañas políticas online son manipuladoras

Si bien la información no siempre es el fuerte de lo que buscan todos los entes que convergen en el Internet y ofrecen jugosas sumas por lo que permitimos saber de nosotros. A veces nuestra simple voz es todo lo que se desea. ¿Para qué?

Un político, diciendo y prometiendo a los cuatro vientos todo lo que deseas oír, puede que para algunos no sea suficiente, incluso para la gran mayoría, pero cuando la carencia de esta habilidad se es hallada en la competencia, las masas se mueven más fácilmente a favor de quienes creen que puede ser la mejor decisión.

¿Qué podemos hacer?

Las soluciones carecen ante un entorno que no se encuentra sino a muy duras penas regulado por leyes básicas, tanto como lo eran hace millones de años en el pasado, y la gran mayoría solo entran en acción, cuando la realidad virtual se materializa en carne y hay indicios.

El primer promotor de las páginas web, sugiere que hace falta que se establezca este espacio como un terreno que, si bien no puede ser reclamado, no represente una sencillez tan enorme (como la que es ahora) para todos los cuidadosos y expertos, para cometer todas sus fechorías y llevar a cabo sus más dudosas intenciones.

Para llegar a este punto, se sugiere que se presione a las principales líderes en posesión de información, que podrían ser Google y Facebook, hasta que organicen una forma de controlar todo este flujo de información y sobre todo, la obtención de esta bajo la condición de los buenos postores, sin que esto signifique a su vez, crear una entidad que se encargue de juzgar que es bueno o malo.

Supone una tarea muy complicada, pero todos debemos empezar a formar parte de ella, antes que la tecnología y el uso que le damos, nos suma en un abismo de desesperación.