FONTUR 2016
Política
Hernando Arango Monedero

hernando arangoDebo suponer que, por el título asignado a este escrito, muchos pasarán la página con el fin de no saber nada sobre el tema. ¡Craso error! ¡Craso!

Desde luego, es necesario que los colombianos entendamos, de una vez por todas, que la Política nos toca estemos en donde estemos. Sí! Porque la Política es la forma en que vivimos, la forma en que nos dejan vivir. Es, en un todo, como el aire que respiramos por lo que la debemos entender, escoger, limitar, depurar y orientar.

Acaso, amable lector en su casa no hay unas reglas de conducta que deben ser respetadas por todos los que con usted conviven? En su casa, ¿no es una exigencia el que usted, como cabeza del hogar, hombre o mujer, cumpla con unas exigencias, mínimas o extremas, pero exigencias? ¿Sus hijos o dependientes no deben cumplir con ciertas y determinadas normas de convivencia y de respeto? ¿Su empleado no debe llenar unos requisitos de seriedad, aseo y cumplimiento? Pues bien, a todas esas disposiciones, si así se les quiere llamar, se les denomina, sin más y sin menos, Política de su casa. Y quien trasgreda esas normas o exigencias, será llamado al orden y se le exigirá que se someta a ellas o que salga de allí, porque su presencia e indisciplina perjudica la marcha y el buen entendimiento en ese hogar.

De la misma manera en que en cada hogar se tienen establecidas unas políticas, en la sociedad, que no es otra cosa que el ambiente del hogar ensanchado, también tienen que existir políticas claras para que las cosas marchen y, en esta, al igual que en el hogar, todos deben respetarlas. En el hogar la obligación de respeto a esas normas va desde el jefe de hogar y para todos y, en la sociedad, todos tenemos la obligación de cumplir, de Presidente para abajo y nos cubre sin distingos en la sociedad.

Ahora, si hemos entendido que la política es como el aire que respiramos, la razón para que nos ocupemos todos de ella es clara. Porque no podemos permitir que algunos vengan a ponerse de ruana las disposiciones que directa o indirectamente nos hemos fijado para que la convivencia sea amable; sea en paz. Cuando nos desentendemos de la política, vienen algunos a hacer y deshacer a su arbitrio. Vienen a imponer normas que sean a su medida y que les permitan incurrir en desafueros, en tropelías, tal y como las estamos viviendo en nuestro país.

¿Cuál la razón para que a las campañas políticas lleguen recursos que están prohibidos, es decir, que hemos dispuesto que no pueden llegar? ¿Cuál la razón para que con conocimiento de algunos ciudadanos, sea permitido, sea callado, sea aceptado el que alguien reciba dineros para torcer la decisión que en sana lógica debe darse en una licitación pública? ¿Acaso los que participan en una licitación son ajenos a la decisión que por efecto de un soborno se dé en favor de otro con menos merecimientos? ¿Acaso el candidato no se enteró de las dificultades económicas de su campaña, o de la amplitud salida de orden en las finanzas propias? ¿Acaso, usted y yo, amigo lector, no dudamos del correcto trasegar del aspirante a una Corporación, llámese Congreso, Asamblea o Concejo, que poco nada hace por sus electores y que aparece, de la noche a la mañana gastando dinero que antes no poseía?

Y la política: ¿Qué es al final de cuentas? Pues la respuesta es simple: La Política somos usted y yo sin más y sin menos. Y hacemos la Política bien o mal con nuestros actos.  Y a veces lo hacemos mal desde cuando elegimos a quienes nos representan.  También porque no protestamos y castigamos a quienes la ejercen indebidamente, en nuestro nombre. Porque igualmente aceptamos los malos procederes y callamos. Y, cuidado! También lo hacemos mal atendiendo el llamado de otros que, aprovechando la desorientación que hoy se siente, estámos dispuestos a firmar y acompañar cambios desconocidos o prometidos que no tienen asidero ni lógica.  Cambios que sólo son una invitación a saltar al vacío y que, como en el caso venezolano, son sólo para llevarnos a esclavitudes.

Si ya está entendido el vocablo “POLÍTICA”, lo invito a hacerla en usted y a irradiarla a quienes con usted viven, trabajan o respiran; respiran el mismo aire que tenemos que depurar nosotros para exigirlo a los demás.
Manizales, marzo 19 de 2017.