La tasa de informalidad laboral más baja del paìs la tiene Manizales

Diego Franco Molina

Uno de los avances más importantes que se han presentado ante la delegación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE, Organismo al que Colombia aspira a ingresar, es el relacionado  con la reducción de la informalidad, que fue radicado ante el Comité de Empleo, Trabajo y Asuntos Sociales ELSAC de la OCDE, donde se destaca una disminución en las ciudades capitales del  6% en la tasa de informalidad en los últimos cinco años; según informe del DANE, entre Noviembre del 2016 y Enero de 2017, los Colombianos inmersos en ella alcanzaron el 47,4% de la población que vive en ciudades capitales ( Entrevista CM& a la Doctora Clara López Obregón Ministra de Trabajo del 10 de Marzo de 2017).

Desde el Ministerio de Trabajo se desarrollan actividades que conllevan a garantizar bajas tasas de informalidad laboral, amparar a los trabajadores y ampliar la cobertura en seguridad social, pues nuestra visión es velar por la protección, vinculación, formalización y acceso al trabajo de los Colombianos.

Teniendo en cuenta que el trabajo Informal es el servicio o la actividad personal que se desarrolla por fuera del marco legal y por lo tanto, no garantiza un ingreso digno, ni beneficios sociales, ni cobertura o afiliación en seguridad social,  ni protección social para el trabajador o su familia, pues al no cotizar al sistema, no tienen derecho a prestaciones económicas y asistenciales. El trabajo informal no cuenta con ningún tipo de control o vigilancia, por lo que su desarrollo se establece por las condiciones a veces definidas por el mismo trabajador informal, atendiendo su necesidad de subsistencia personal y familiar, o en otras ocasiones, por las condiciones impuestas por aquel que se beneficia de este tipo de servicios, desconociendo los derechos de los trabajadores y colocando a estas personas en una situación de vulnerabilidad.

La Ley 1429 de 2010 entiende el trabajo informal como el ejercicio de una actividad por fuera de los parámetros legalmente constituidos, por un individuo, familia o núcleo social para poder garantizar su mínimo vital.

Como el próximo 7 de abril se cumplirán 6 años del Plan de Acción Laboral, suscrito en el marco de las negociaciones del tratado de libre comercio, entre los Gobiernos de Estados Unidos y Colombia, documento que consta de diez compromisos, entre los cuales se destaca el de la Formalización Laboral, logrando con ello neutralizar, la incidencia negativa que tenían las cooperativas de trabajo asociado, o los contratos sindicales que vinculaban en forma indebida mediante tercerización o precarizaban la relación laboral. Vamos a celebrar esta fecha  buscando normalizar dichas contrataciones, con el fin de procurar trabajo formal, el cual se entiende como el servicio o la actividad personal que se desarrolla bajo el respeto y observancia de las normas que rigen la prestación de servicios personales, el cual  puede darse a través de una contratación laboral o a través de otras alternativas de vinculación no subordinadas, en ambos casos desarrollándose como una actividad libre que genera un ingreso digno, seguridad y protección social para el trabajador y su familia.

El trabajo formal, es aquel que cumple con los postulados universales del trabajo decente y garantiza la dignidad del trabajador, la calidad de vida, el bienestar de las personas, el progreso social y económico, la reducción de la pobreza y el desarrollo de una sociedad más justa, equitativa, incluyente y con menor asimetría social.

Este se consolida con la creación por parte del Ministerio de Trabajo de la Red de Formalización Laboral, como una estrategia de Coordinación Institucional que tiene por finalidad garantizar el afianzamiento del trabajo decente, la cobertura en seguridad social para todos y el desarrollo de políticas activas de empleo, a través de la promoción, capacitación, orientación, acompañamiento y seguimiento de los proyectos orientados a la formalización laboral; así mismo, con la suscripción de Acuerdos de Formalización Laboral con Empresarios, quienes se pueden beneficiar además de estímulos tributarios cuando vinculan personas en situaciones especiales tales como discapacitados, reinsertados, mujeres cabeza de familia etc.

En Manizales estamos haciendo bien la tarea, pues lo positivo y digno de destacar es que nuestra ciudad presenta en forma consecutiva y en las dos últimas vigencias,  la tasa de informalidad laboral más baja del país, cifras cuyo promedio en el 2016, fue igual a 41,7%, con una diferencia de 5,7% por debajo del ponderado nacional,  experimentando una caída de 1 punto porcentual frente al 2015, para un total de 109 mil 967 ocupados formales y 78 mil 617 ocupados informales del total de 188 mil 583 ocupados de la ciudad. Con respecto al año 2015, el número de ocupados tuvo una variación del -2,5%, los ocupados formales del -0,7% y los ocupados informales del      -4,8%, representado en valores absolutos una cifra de 3 mil 963 ocupados informales menos a los registrados en 2015.

Gracias al esfuerzo de nuestros empresarios se han generado mayores oportunidades de empleo formal, ya que en el año 2015 también se manifestó un indicador bajo de informalidad laboral en la capital caldense, cuando esta registro el 42,7%, sin embargo el que dos de cada cinco ocupados en la ciudad tengan un empleo informal, es algo que todavía significa un reto para la ciudad, la cual debe mejorar sus condiciones de acceso al empleo, es clave que además de la vinculación formal  de los trabajadores, existan incrementos reales en la productividad y en los salarios.

Al analizar las 23 ciudades y áreas metropolitanas, se  presenta el siguiente panorama nacional, los guarismos más altos en Cúcuta (69,2%), Sincelejo (65,6%), Riohacha (62,3%), Florencia (62,1%), Santa Marta (61,6%), Valledupar (60,9%) y Montería (60,9%); y las tasas más bajas se registraron en Manizales (41,7%), Medellín (42,3%), Bogotá (42,5%) y Tunja (44,9%).

En conclusión el empleo que se ha creado en la ciudad de Manizales, es de buena calidad, y el Municipio sobresale en el contexto Colombiano por estas cifras, donde el empleo se configura como la principal fuente de ingreso de  una gran mayoría de su población.