FONTUR 2016
“Basílica de Manizales tiene cáncer en su piel”

Manizales, 14 de marzo de 2017. Un proceso de degradación que se traduce en carbonatación del concreto, corrosión y oxidación del refuerzo en acero, afecta a la catedral más alta de Colombia (106 metros).

Se estima que se requieren cerca 10.000 millones de pesos para su restauración, toda vez que el arreglo de bajantes y humedades, la impermeabilización y demás adecuaciones tienen un costo aproximado de 3.000 millones de pesos; el reforzamiento y la adecuación del concreto se acerca a los 3.500 millones de pesos, y el arreglo y la corrección de 730 m2 de sus vitrales alrededor de 3.000 millones de pesos.

Con estas intervenciones se logrará prolongar en 20 años la vida útil de la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Manizales, la cual cuenta con un área 2.300 m² y una capacidad para 5.000 personas. Esta emblemática edificación fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación y es uno de los principales monumentos en concreto de Colombia.

Según el profesor de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Manizales Ómar Darío Cardona Arboleda, encargado de realizar el diagnóstico del estado actual del principal templo religioso de la capital de Caldas, además de estas obras puntuales se deben seguir adelantando trabajos de manera continua para mantener su conservación y evitar deficiencias estructurales que podrían verse afectadas por movimientos sísmicos, máxime en esta zona montañosa catalogada de riesgo.

El dióxido de carbono que producen los automóviles, la lluvia ácida por fenómenos ambientales y la humedad que existe en Manizales han causado efectos negativos en la durabilidad del concreto reforzado, el hormigón armado, el cemento y demás elementos y materiales con los cuales fue construida.

“Se encontró que sus barras de refuerzo tienen problema de corrosión o deterioro químico, especialmente los espacios que están expuestos a la intemperie, los cuales se han ido volviendo porosos. No es que la Catedral se vaya a caer, sino que es necesario lidiar de forma permanente su estructura”.

El profesor Cardona recomienda que se haga un lavado especial y cuidadoso de toda la edificación para limpiarla y quitarle todo el material orgánico acumulado, evitando que entre agua y aire al concreto.

Mantenimiento inicial 

La Fundación Amor por la Catedral cuenta con 1.300 millones de pesos para iniciar los diferentes trabajos. Estos recursos provienen de entidades como el Ministerio de Cultura, la administración municipal, la Gobernación de Caldas y la Arquidiócesis de Manizales.

El mantenimiento inicial que se adelantará en la Catedral es principalmente de la parte exterior y superior, por lo cual se harán pruebas para determinar el nivel de presión que recomienda el Ministerio de Cultura para no afectar el bien de interés cultural.

Después se harán intervenciones a los bienes escultóricos, es decir, algunas de las estatuas que adornan la periferia de la Catedral, las cuales se desmontarán para hacer el respectivo mantenimiento en tierra por parte de un grupo de restauradores expertos.

Según Claudia Salazar, arquitecta de la Secretaría de Obras Públicas de Manizales, la primera fase de mantenimiento de la Catedral durará alrededor de cinco meses.

A principios de los años noventa e inicios de la década del 2000 se realizaron estudios y se trabajó en la restauración y rehabilitación estructural de este templo, que para esa época tenía diversas afectaciones.

Es importante recordar que este monumento se ha visto afectado seriamente por los sismos y terremotos de 1938, 1962 (colapsó una de sus torres que luego fue reconstruida) y 1979. De ahí la importancia de trabajar en su perduración.

Con información de la Universidad Nacional de Manizales