Yo soy feliz porque me viste Ortiz

Por: Ricardo Tribín Acosta

Siempre recordaré con alegría al gran comediante Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, conocido en el cine como Mario Moreno “Cantinflas”, a quien precisamente se le celebró en Agosto 12 de 2011 su aniversario número cien de nacimiento. Cantinflas, con sus frases jocosas y enredadas, siempre dejaba un mensaje de humor y también de gran contenido social. Era un humanista y, cuando hablaba, la gente se reía pero también pensaba. En una de sus célebres películas hay una filmada en 1953 en blanco y negro conocida como “Caballero a la medida” utilizó una frase para definir su actividad de sastre que decía “Yo soy feliz porque me viste Ortiz”, la cual indicaba el orgullo de él por ejercer esta profesión, a la vez que enviaba un mensaje contundente a sus presentes y futuros clientes. En la escena final esculpía la frase “Ahora si soy feliz pa’ que vean”, lo cual indicaba que durante el proceso de esta producción la felicidad la había alcanzado.

Considero, al parafrasear a este gran hombre, que es preciso tocar el tema de la felicidad, la cual mucho tiene que ver con el concepto del amor. En mi época los muchachos, cuando estábamos enamorados, hablábamos de la “traga”, la que era inmensa, y en algunos casos hasta obsesiva. Nos enamorábamos a primera vista y suspirábamos por tener a la otra persona. Una vez que conseguíamos nuestro objetivo y lográbamos “ennoviarnos”, la traga seguía, pero a ella se le agregaban de parte y parte dos componentes muy negativos los que a la larga o arruinaban la relación, o si se mantenía, era algo dolorosa y desagradable. Por eso cuando todo se acababa al amorío seguía la “tusa”, la que implicaba mucho sufrimiento. “matame tusa que el amor no pudo” era una frase para definir tan duro estado.

Hoy he aprendido que mientras uno menos espere ser amado y por el contrario ame sin condiciones, es cuando más se estará aproximando en verdad a uno de los secretos de la felicidad, tema que se aplica tanto a mi tiempo como al de ahora, ya que creo que las personas, por su condición testaruda y humana, seguirán teniendo innecesariamente “tragas” y “tusas” a lo largo de sus vidas.