El Diablo Cojuelo

Salimos de Pensilvania con el propósito de llegar temprano a Samaná. Hora y media  duró el traslado a Marquetalia. Municipio muy movido  con Luis  Carlos Betancur como alcalde. Dicen que es un  dictador. Se pincha porque lo respalda Hugo Hernán González, el representante a la Cámara. Betancur manda a lavar las calles temprano, obliga que el vestido de los policías sea impecable, a los 8 de la mañana todos los empleados tienen que estar en sus oficinas, prohíbe la música en los despachos públicos,  controla la bulla en las cantinas,  no permite las ausencias en horas laborables,  acabó con la zona de tolerancia, no acepta que las mujeres usen vestidos escandalosos, y les encima  cátedras de buen comportamiento ciudadano. Pocos como él.

Sé un poco la historia de Marquetalia. Maruff Abdala y Benjamín Aristizábal eran hace 40 años los líderes conservadores. Después fue el padre Hincapié que se quitaba la sotana cuando iba   a las comitivas  veredales. Hablaba duro, era un capataz y la gente le obedecía. Después fue Gerardo Zuluaga. Murió muy pobre.  Por último recuerdan al médico  Sandro Giraldo.

No nos demoramos  en esta población. Llegamos a Samaná a las ocho de la noche. Había una neblina muy espesa. No se veía a los tres metros. Yo soy muy, pero muy amigo de Gloria Inés Ortiz, la alcaldesa,  y de su marido, el médico  Efraín Espinosa. Hemos estado en  muchas fiestas y  cuando he ido a las parrandas de los Palenques, me he hospedado en su casa.

Cuando los dos supieron que había llegado a la población, se aparecieron  a la cafetería en donde me encontraba con Juan José. Hubo abrazos, recuerdos de muchos años, y de inmediato nos trasladamos a una cantina con música popular. Nano  Molina, el Conjunto América, y  el que apasiona a Espinosa, Hugo del Carril. Obvio que se pidió una botella de aguardiente. Recordamos muchas cosas, rajamos de Marleny Osorio, nos dijeron que Jorge Hernán Mesa iba en declive y que el que  mandaba ahora en Samaná era Hernán Penagos.

La fiesta con Gloria Inés y Efraín duró hasta la media noche. Fueron unas horas  deliciosas, con unos amigos muy queridos. A dormir.

Al día siguiente  oí muchos cuentos sobre Guillermo y Hernando Ocampo Ospina, también de Mesa  cuando era alcalde, y  cosa curiosa, todas las historietas eran negativas sobre  estos personajes. Los pueblos tienen    memoria. Me  hablaron de Bernardo Ocampo, Horacio Arroyave  y  Ramón Gómez. Del ´primero, muchos elogios. Del segundo  se quejan que jamás volvió a su pueblo. Y del tercero que era agrio y gruñón.

Samaná tiene tres corregimientos, dos de ellos debieran ser ya municipios. Me refiero a Florencia y San Diego. Han progresado mucho, y ambos tienen buena clase dirigente. En San Diego ha mandado Marleny Osorio. Es apenas obvio que tenga fanáticos suyos y también detractores. Nadie es una libra esterlina para gustarle a todo el mundo. Pero esta mujer es de armas tomar, muy buena expositora, ambiciosa y hoy es la consejera de Mauricio Lizcano.

Berlín es casi un caserío, edificado sobre un lomo geográfico. Abajo baja  en murmuraciones eternas el Rio Manso, de aguas cristalinas. Hubo  violencia en la región… Hoy vive en absoluta paz.

Juan José y yo estábamos cansados y resolvimos regresar a Manizales.