12 de diciembre de 2018

No escuchar a la ciudadanía tiene en la cuerda floja al alcalde de Pereira

Por caracol radio
5 de enero de 2017
Por caracol radio
5 de enero de 2017

Pereira, 05 de enero de 2017. (Caracol Radio). Múltiples episodios desde el inicio de su mandato han evidenciado que el alcalde Juan Pablo Gallo es más ‘llevado de su parecer’ de lo que la ciudadanía quisiera. Así lo expresan sus detractores que van desde líderes ciudadanos, cívicos y culturales hasta políticos, pasando por concejales quienes ya preparan un movimiento para su revocatoria.

En los primeros meses del 2016, más de una docena de paros estudiantiles encendieron la alarma frente a la falta de atención oportuna a este sector. No había alimentación escolar ni transporte, no se había invertido en infraestructura educativa y se incumplía con las promesas de almuerzos para los colegios que entraron en jornada única. En su momento, el alcalde explicó que de la pasada administración habían recibido todo en desorden, no había contratación de personal ni alimentación que garantizara la continuidad de los programas, pero con el pasar de los meses, en abril aproximadamente empezó a regularse el problema, disminuyeron los paros.

Después vino el tema de la valorización, uno bastante álgido que, siendo candidato, Juan Pablo Gallo rechazó. El proceso que está en manos de un juez, surtió una suspensión provisional del cobro, que inexplicablemente para los ciudadanos el ya alcalde apeló. Los afectados con la valorización protestaron por la actuación de Gallo Maya, quien justificó que procedimentalmente y para evitar sanciones, protegiendo los intereses económicos del municipio y asesorado por su oficina jurídica, había tomado esa decisión.

No terminaban de rechazar este hecho, cuando el alcalde presentó el Plan de Ordenamiento Territorial, que en la pasada Alcaldía de Enrique Vásquez se había aprobado pero había sido ‘tumbado’ por vicios de procedimiento. Fue escándalo porque Gallo no modificó el POT que siendo concejal había criticado. El documento, en el grueso de sus páginas era el mismo. Los únicos cambios sustanciales estuvieron relacionados con un proyecto de mover el Batallón San Mateo de Pereira para liberar ese lote para el desarrollo de la ciudad.

Allí venía el siguiente motivo de críticas al alcalde en el que intervinieron colectivos cívicos, sociales, gremios como Camacol y autorizadas voces expertas en urbanismo de la ciudad, rechazando la propuesta presentada por el mandatario que pretendía que ese gran lote de más de 70 hectáreas tuviera un desarrollo de viviendas en un 70% de ese espacio, y lo demás se dedicara a zonas verdes y espacio público, a lo que le sumaba exonerar de plusvalía a quien construyera. Luego de meses de debate, el alcalde accedió a modificar ese porcentaje, se comprometió en público a que no menos de un 50 por ciento del lote sería para zonas verdes y devolvió el POT antes de firmarlo para que se cambiara eso. Finalmente en el POT, que se aprobó este diciembre, no quedó estipulado un porcentaje. El alcalde pidió a los pereiranos confiar en su palabra.

Pero la palabra ya había sido subestimada por el alcalde, quien siendo mandatario se comprometió a no liquidar el Instituto de Cultura, en palabras textuales durante un discurso ante colectivos culturales anunció que ese sería un ‘crasso error’. Aun así, y luego de que el Concejo municipal le concediera facultades para reestructurar la Alcaldía, liquidó el Instituto de Cultura, lo que ha sido interpretado como una decisión sin fundamentos por parte de los colectivos, que apoyaron a Gallo durante su campaña.

Todo esto, sumado a los altos índices de homicidios tras decidir eliminar la restricción al parrillero hombre (lo cual fue reversado 11 meses después) y a una denuncia más que está en manos de la Contraloría por el presunto sobre costo de $1.600 millones en la compra de un lote por parte de la Alcaldía, han hecho que no sea del todo tranquilo el primer año de mandato del alcalde elegido con más votos en la historia de Pereira.

Quienes lideran el grupo denominado ‘Voluntarios pro revocatoria del Alcalde de Pereira’ son ciudadanos miembros del partido Centro Democrático, aunque esta colectividad aclaró que como grupo político no está apoyando la iniciativa. Edison Noreña, el gestor de la recolección de firmas, es militante del CD, fue dirigente en 2015, pero no recibió aval para ser candidato a la Asamblea Departamental por parte de este colectivo cuyo coordinador para Risaralda, Juan Camilo Jiménez dijo que, “En seis meses no se pueden medir los resultados del plan de desarrollo del actual alcalde Juan Pablo Gallo, por eso el Centro Democrático no apoya la propuesta que busca la revocatoria del alcalde”.

Ahora bien, no es gratis la popularidad del alcalde ya que entre sus ejecuciones más importantes en su primer año están la de haber ampliado la cobertura del Megabus a zonas como la Universidad Tecnológica de Pereira y el municipio de La Virginia, lo cual no se pudo hacer durante 10 años.

Además de la implementación de la jornada única en cinco colegios de Pereira, la instalación y funcionamiento de 100 zonas WiFi gratuitas en la ciudad, la recuperación de más de mil puntos críticos de basuras en donde se han pintado murales para embellecer los sectores, el uso de agua reciclada para lavar plazas y parques, completar obras de infraestructura que llevaban abandonadas muchos años como la Avenida San Mateo y la de la Independencia, Mejorar la movilidad con la eliminación de zonas azules en el centro donde además mejoró la carpeta asfáltica, la creación de ciclo rutas y la modificación de vías que han permitido hacer menos denso el tráfico, sembrar cerca de 10.000 árboles y darle vía libre al Cable Aéreo para Pereira.

Finalmente, luego de un déficit presupuestal con el que quedó la ciudad desde la pasada Administración, en el primer año de Juan Pablo Gallo, se incrementó en $15.000 millones el recaudo de predial, llegando a los $112.000 millones y a los $90.910 millones de recaudo en industria y comercio.