22 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

«Vivo agradecido con mi existencia»: Tito López

28 de noviembre de 2016
28 de noviembre de 2016

Entrevista de Pantalla & Dial

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Imagen Radionotas

Por Édgard Hozzman
Londonderry New Hampshire XI-28-016

Oscar Jaime López, conocido en el medio radial como Tito López, hizo realidad lo que en su momento comenzó como una locura juvenil o, como el mismo lo define, “por joder”. Sin ser consciente, en sus años de adolescencia dio sus primeros pasos como profesional, como innovador de la radio juvenil de los decenios de los ochenta y noventa.

López fue quien primero creyó en Colombia en la segunda etapa del Rock en español. Él que fue el eje de programación de las frecuencias que dirigió y proyectó: La súper Estación y Radio Activa.

Así dio continuidad a lo que comenzó en los primeros años del decenio de los sesenta el padre de la radio juvenil en Colombia el maestro, Carlos Pinzón Moncaleano, Tito encontró la fórmula para darle una nueva dinámica a la radio juvenil.

La intuición, el rock y el oído musical es genético en los López. Sus hermanos, Juancho e Iván Darío, son pioneros del Rock nacional, fueron integrantes de la primera agrupación de Medellín: “Los Yetis”. Esto le dio la oportunidad a Tito de escuchar, desde la cuna a Elvis y más tarde evolucionar con el sonido de los grandes del Rock and Roll y el Pop británico.

Sus orígenes están en los países nórdicos, sin embargo, es un orgulloso antioqueño, que nunca ha pensado hacer opción de una segunda nacionalidad. Su norte y modelo ha sido su hermano, Iván Darío, poeta, músico y publicista quien murió cuando estaba proyectando su actividad profesional y su testimonio y compromiso con la canción social era la voz de quienes protestaban por lo establecido.

A diferencia de algunos discípulos suyos Tito, aceptó el reto y evolucionó de acuerdo con las necesidades de su generación, de exitoso Disjokey se convirtió en un investigador de las nuevas tendencias tecnológicas en redes las que como productor radial ha integrado y fusionado a su gestión como comunicador integral.

Tito es consciente que en Colombia la modestia es reconocer lo que uno es y ha logrado, por lo que en un cálido diálogo hace un recorrido por sus comienzos, presente y hasta presagiando su retiro en tierras ticas.

–¿Su nombre obedece a una admiración del emperador romano o del mariscal?

–Oscar Jaime era difícil que pegara en la radio. Preferí identificarme con el mote familiar que me pusieron desde que nací, y con el que me conocieron mis amigos, familiares y compañeros de estudio.

–¿Cómo descubrió su vocación por la radio?

–Recuerdo que cuando cursaba la primaria escuchaba Caracol. Eran los años setenta, me reunía con Donnie Miranda a sintonizar emisoras extranjeras en onda corta. Me encantaba acompañar a mis hermanos, Juancho e Iván quienes eran músicos de “Los Yetis” a las emisoras donde los entrevistaban. En los setenta descubrí mi emisora favorita, “La Voz de la Música”, esta emisora trasladó sus estudios al barrio donde vivía, El Zúñiga en Envigado. Mi tío, Gustavo López fue locutor y secretario general de La Voz de Antioquia. Todas estas coincidencias alimentaron mi vocación y amor por la radio.

–¿Colombia está perdiendo su identidad musical?

–Nuestro país cambió los bambucos, pasillos y la cumbia por el vallenato. En un mundo globalizado como el actual acogió un género extranjero como propio: el Reggaetón. Lo que me entristece es la cumbia, que es patrimonio cultural de Colombia, ¡sea olímpicamente marginada e ignorada por nuestros medios, cuando en México, Centroamérica, Chile, Argentina y otros países sudamericanos tiene una excelente difusión!

–¿Las series sobre la vida y crímenes de los narcotraficantes le hacen daño a la imagen de Colombia?

–Es probable que gente que nunca haya tenido otras referencias de nuestro país y venga a conocernos a través de series como “Narcos” se lleve una imagen equivocada de Colombia, tal como sucedió en nuestro país con los alemanes, a quienes veíamos como lo peor del mundo por el nazismo, la referencia que teníamos de los italianos, a quienes identificábamos como mafiosos o los mismos gringos, que se vendieron a sí mismos como exterminadores de indígenas. Todo estereotipo es dañino.

–¿Dónde nace su devoción por el rock?

–Desde que tengo uso de razón escuchaba a Elvis, por mi hermano Juancho, además Iván Darío tenía una buena colección de Rock and Roll el que animó mi niñez. Donnie Miranda, contagió mi adolescencia con la música que trajo de Escocia. Pero el momento más importante de mi identidad con el Rock lo descubrí escuchando la programación de “La Voz de la Música” la que comenzó a emitir cortes del álbum del Festival de Woodstock, a “Led Zeppelin”, “Black Sabbath”, “Grand Funk “, “Santana”, entre otros grandes de los setenta.

–¿Recuerda en que frecuencia emitía Radio Cáncer? ¿Qué formato tenía?

–“Radio Cáncer”, fue una emisora pirata que construimos con Donnie Miranda en nuestra adolescencia gracias a Mecánica Popular. Esta emitía en la frecuencia que no tuviera señal en AM, su alcance era de 200 metros a la redonda esto nos realizaba como productores de radio en 1975. La programación era 100 % Rock y

Pop, el programa estelar era “Máxima Nota “el que grabábamos en un casete de 90 minutos, nuestra discoteca era la de los amigos. El nombre de la emisora el de mi signo zodiacal, Cáncer. Esta fue una inolvidable experiencia.

–¿Tiene doble nacionalidad?

–Por mi madre que era noruega tengo derecho a esta nacionalidad, opción que no he tenido en cuanta, soy orgullosamente colombiano.

–¿En su adolescencia qué emisora escuchaba?

–Escuchaba la programación de las básicas de Caracol y Todelar, más tarde descubrí la radio musical, “Radio Ritmos” Top 40 en español, “La Voz de la Música”, Rock pesado y al final “Radio Disco”, Pop en español e inglés, todas en la banda AM.

–¿Cuál fue su modelo como Disjokey?

–Siempre he admirado la voz de Otto Greinfenstein, pero quien más influyó inicialmente en mi estilo fue Armando Plata Camacho. Donnie Miranda me enseñó a escuchar emisoras gringas y británicas, de las que asimilé su estilo fresco, descompilado y coloquial. También tuve una gran influencia de Casey Kasem (American Top 40), Scott Shannon (Nueva York) y Cox on the Radio (Miami). Hoy le reconozco a mi amigo, Henry Balabán, un musicólogo que solo hizo radio durante un año, pero su influencia fue definitiva en mi proyección. De haber continuado en la radio, Henry hubiera sido una gran personalidad.

–¿Qué locutor admiró antes de llegar a la radio? ¿Por qué?

–Todos los de la época dorada de Caracol y Todelar. En particular, Armando Osorio, Otto Greiffenstein, Armando Plata Camacho, Eucario Bermúdez, Jorge Alfredo Vega, José Alarcón Leal, Álvaro Monroy Guzmán, Juan Harvey Caicedo, entre muchos otros. Y en deportes, Armando Moncada Campuzano, Gabriel Muñoz López, Carlos Arturo Rueda, Alberto Piedrahita Pacheco.

–¿Se ha vuelto a reunir con Juan Felipe Ramírez y Donnie Miranda?

–Juan Felipe era un vecino estudiante de electrónica con quien construimos “Radio Cáncer”, no lo veo desde mediados de los años 70. Con Donnie hicimos 13 años de radio en Medellín, incluyendo la exitosa “Veracruz Estéreo”. Nos vemos cuando viajo a Medellín y nos mantenemos en contacto por redes sociales.

–¿Cómo recuerda su primera experiencia frente a un micrófono profesional en Emisoras El Poblado?

–Mis primeros programas para esa emisora los grabábamos en nuestros estudios en las casas de Donnie y la mía. La primera experiencia frente a la consola de esa emisora fue terrible: los tornamesas eran Garrard los brazos muy livianos, comparados con los que usábamos nosotros a los que había que ponerles una moneda encima. Puse el disco en la tornamesa, no me di cuenta que el canal estaba abierto, medio toqué la pesa del brazo y salió volando cayó rebotando encima del disco todo salió al aire en directo un verdadero desastre. Otra inolvidable anécdota, el gerente de la emisora, Carlos Gómez un muchacho bogotano se antojó de salir al aire para calmar goma. Nos propuso a Donnie y a mí: “hagamos algo bien chévere: “Yo digo ‘Emisoras El Poblado’. Donnie dice ‘1.560 kilociclos’, y Tito dice ‘Espectacular’.” Efectivamente, nos abrieron el micrófono, cada quien dijo su parte, y antes de que cerraran el micrófono, Carlos dijo al aire “Huy, salió del putas, hermano”. Madrazo en directo.

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–¿La Voz del cine marcó su comienzo como periodista musical y Disjokey?

–Desde “Radio Cáncer” ya venía trabajando en ello, empíricamente, en Emisoras El Poblado comencé a hacer programas con más contenido. En Radio Bolivariana (de la U.P.B.) también hice especiales musicales, pero indudablemente fue en “La Voz del Cine” donde asumí mi responsabilidad como disc-jockey, hablando sobre los intros de las canciones y manejando simultáneamente los controles de las consolas. “La Voz del Cine” fue mi gran escuela aprendí mucho, escuchando a Casey Kasem (American Top 40) y a Juan Peirano, en su programa ‘El Pop Británico’ en la BBC. Además, viví una época muy enriquecedora, con el sonido el, rock progresivo, la música Disco, el Country, los denominados Nuevos Románticos, el New Wave y el Punk.

–¿Qué significó dejar la AM en banda regional y llegar a La FM con Veracruz Estéreo, usted era consciente que ahí estaba su futuro?

–Yo hacía radio por joder, por hobby, por pura goma. Nunca imaginé que se fuera a convertir en mi profesión. Y aunque me fue bien en “La Voz del Cine” y “Radio Disco ZH” a comienzos de los años 80. Fue en “Veracruz Estéreo “donde fui consiente de mi vocación gracias a la gran respuesta en sintonía. Alberto Vásquez, un especialista en Mercadeo gerenciaba la emisora fue mi norte, me encarretó con el Marketing y las investigaciones de mercado. Comencé a entender la radio en toda su dimensión y tomé la decisión de dedicarme a ella para el resto de mi vida.

–¿Qué le aprendió a Alberto Vásquez Osorio?

–Alberto es un profesional muy sagaz, con gran olfato para los negocios, estudioso del marketing y de las nuevas tendencias. Alberto me enseñó a entender el comportamiento de las audiencias, a tener los pies sobre la tierra, a no dejar de lado la intuición, pero a trabajar con cifras concretas, me enseñó a programar de acuerdo con las necesidades de la audiencia, fue un gran maestro.

–¿Cuándo le ofrecieron payola por primera vez?

–Durante mi carrera, la única emisora que programé fue “Los 40 Principales” – Pop Latino, durante un par de años. La programación la delegué a personas como Donnie Miranda, Andrés Nieto, Alejandro Villalobos, Rómulo Mateus, Manolo Bellón, por lo que nunca me hicieron ningún ofrecimiento. De todas maneras, las disqueras, los artistas y mis colegas conocen mi posición en contra de esa práctica. Algunos recordarán el caso de un promotor que ofreció payola a un disc-jockey de Caracol, a este señor le prohibí la entrada a la empresa. Como lo reseñó Julio Sánchez Cristo en su momento, la payola es el cáncer de la radio.

–¿Cuál es el músico más internacional que ha tenido Colombia?

–Indiscutiblemente, Shakira. A la fecha ningún otro artista nacional en el ámbito internacional le llega ni a los talones. Esto no quiere decir que no valore lo hecho por artistas como Carlos Julio Ramírez, Víctor Hugo Ayala y Leonor González Mina en los años 50 y 60. Claudia , en los años 70 y 80; Carlos Vives en los 90, y Juanes y J Balvin más recientemente, pero ninguno iguala lo que ha hecho Shakira.

–¿Oían más radio los colombianos en los últimos treinta años del pasado siglo, que los que habitan el recorrido del presente siglo?

–Claro que sí. Mientras la televisión luchaba por llegar a las capitales departamentales y la provincia colombiana, la radio ya se escuchaba en los rincones más recónditos del país. Además, había menos competencia de otras plataformas, en particular, el internet. Hoy existen el cable, servicios de streaming, emisoras on-line, podcasts, Youtube, discos piratas… Sin embargo, la radio sigue gozando de buena salud. Según el último ECAR, el 76.6% de los colombianos mayores de 12 años en las 18 principales ciudades del país, escuchan radio. Esto equivale a más de 27 millones de personas. La cadena Olímpica tiene casi 3 millones de oyentes diarios en el país. Radio Uno 1’800.000 y Caracol Radio 1’500.000. Son audiencias realmente masivas.

–¿La radio de New York, fue su norte, como fue este encuentro con “La gran manzana” y su sonido?

tito-lopez-foto-tres–Cuando decidí dedicarme a la radio, motivado por Alberto Vásquez, me propuse conocer cómo se programaba y hacía radio en la capital del mundo. Me concedieron una licencia remunerada, viví en New York a mediados de los años 80. Lapso que dediqué a escuchar radio, a tomar apuntes de lo que me parecía interesante, los títulos de canciones que emitían las mejores emisoras, Z-100, Power 95, Life FM y WNEW FM y así tratar de descodificar sus políticas de programación. Aprendí cómo era la rotación de la música, el tratamiento que se le debe dar a los éxitos los hay que difundir con mayor frecuencia como eje de programación para que la audiencia siempre encuentre sus canciones favoritas. Escuché diferentes estilos de locución, dependiendo de los formatos. El hallazgo más grande e importante para mí, fue el concepto de los ‘Morning Shows’, que implanté en Colombia en 1986.

–¿“Despierta con Veracruz” fue el primer gran Show de la radio matinal en Colombia?

–En lo que respecta a emisoras musicales, sí. Fue impactante, novedoso y exitoso. “Despiértese con Veracruz” fue el pasaporte que me llevó a Bogotá donde el “Zoológico de la Mañana”, idea mía me dio vía libre para dar la oportunidad y proyectar en la radio a profesionales como Gabriel Delascasas, Juan Manuel Correal “Papuchis”, Guillermo Orozco “Memo”, José Ordóñez y Guillermo Díaz Salamanca, entre otros. Guillermo llegó a Caracol, a trabajar en “La Locomotora”, el morning show de Radioactiva. Tres años después, y gracias a las imitaciones y personajes creados allí, pasó a ‘La Luciérnaga’. Me atrevo a asegurar, partí en dos la historia de la radio musical con “La Locomotora”

–¿Dónde radicó el impacto y éxito de este espacio en Medellín?

–En esa época las únicas emisoras en las que se hablaba eran las básicas de las cadenas y las relojeras. Las emisoras musicales se limitaban a pasar música tranquila, supuestamente para no molestar a su audiencia. Y de la noche a la mañana irrumpió un programa en la emisora número uno, en que se hablaba con el oyente, se hacían concursos, había humor, se crearon personajes, se trasmitía un ambiente alegre, bullicioso y contagioso, se escuchaban los conceptos de la audiencia sobre el elenco de disjokeys, la respuesta fue inmediata y el éxito de la novedad catapulto a Veracruz Estéreo al liderazgo…

–¿Se debe volver a exigir la Licencia de Locución?

–No estoy de acuerdo, se presta para roscas. Me gusta poner este ejemplo, para manejar un carro es necesaria una licencia de conducir, esto no evita que haya atarbanes en las vías. La culpa de la chabacanería en la radio no es de los locutores, es de sus jefes que no los controlan, educan y orientan. Con licencia o sin ella siempre habrá locutores, responsables e irresponsable buenos y malos.

–¿Usted es locutor o comunicador?

–Me considero un buen comunicador, pero también buen locutor. He conducido y participado en exitosos programas hablados, en Caracol y en Blu Radio, también soy voz comercial con una buena respuesta en los mercados a la que ha sido enfocada mi publicidad. Fui la voz oficial de Presto durante un respetable lapso. Pero, ante todo soy un Discjockey con personalidad, que ha tenido eco en mi generación y he dejado huella.

–¿Guillermo Díaz o Pedro González? ¿88.9 o Radio Activa? ¿“El Zoológico “o “La Locomotora”?

–Guillermo Díaz. Radioactiva. “La Locomotora”.

–¿La Radio tiene más pasado que futuro?

–La Radio tiene un pasado grandioso, es la base de lo que tenemos hoy en día. Sin embargo, no me gusta vivir del pasado. Soy optimista frente al futuro, y creo que la radio lo sigue teniendo. A la radio la han tratado de acabar con el cine, la televisión, los casetes, los CD’s, los iPods, la radio on-line y ahora con el streaming y Youtube, pero ninguno de estos medios o plataformas acompaña e informa como lo hace la radio. Esta tecnología no tiene el alma que solo una personalidad al aire puede transmitir. Si la radio muere no es por culpa de las diferentes plataformas, a la radio la acabaría una mala programación, locutores mal preparados, la improvisación, exceso de comerciales y la payola, pero no la tecnología.

–¿Cómo recuerda su experiencia en Costa Rica?

–Nunca había tenido un cargo de Gestión. Pasé de manejar talentos en Caracol a presentar balances y P&G. Costa Rica, fue un aterrizaje forzoso del que aprendí mucho, pude entender y asimilar la cultura corporativa, la idiosincrasia de los ticos,

a quienes adoro. Se hizo buena radio, trabajé profesionalizando al personal a mi cargo, amplié la cobertura de las emisoras y llevé a cifras positivas a la empresa, que durante 9 años había estado en rojo. Pero lo mejor fue haber conocido un país de gente tranquila, amable, cálida, paisajes impresionantes y un amor por la sostenibilidad y el medio ambiente. Mi sueño es retirarme en Costa Rica.

–¿Cómo llega a RCN?

–Prisa decidió unificar la operación de Panamá y Costa Rica, por lo que regresé a Bogotá. Los españoles habían nombrado a Jordi Finazzi como Director Nacional de Emisoras Musicales, cargo que había ocupado yo antes de mi gestión en Costa Rica. Ricardo Alarcón me habló de enviarme a Venezuela y Perú, para estar al frente de “Los 40 Principales” en radio y televisión, proyecto que no se hizo realidad por la situación que estaba atravesando Venezuela. En el Perú, no se concretó la compra de las frecuencias. Por lo anterior decidí buscar nuevos horizontes, fueron 19 inolvidables años en Caracol empresa que me dio la oportunidad de crecer profesionalmente y proyectarme.

Volví a Medellín para darle vía libre a varios proyectos que tenía en mente, sindicalización de programas, trabajar fuerte en un servicio de show-prep que venía manejando desde el año 2.000, grabar cuñas y realizar algún programa de radio, con Donnie Miranda.

Escuché La FM, me gustó la programación, llamé a Alejandro Villalobos para que me diera la dirección de esa emisora. Alejandro propuso mi nombre ante las directivas de RCN, quienes me ofrecieron la Dirección Nacional de Emisoras Musicales. En principio no me llamó la atención, sin embargo, la oferta me hizo reconsiderar la oportunidad. El llegar a RCN, fue un reto difícil, por la situación que atravesaba esta empresa radial en procura de audiencia. Me llamaron de Blu y aquí estoy.

–¿Súper, Caracol o RCN?

–En la Súper estación impuse un nuevo concepto radial juvenil, los “Morning shows”, en RCN fui tratado bien dejé muy buenos amigos, entre ellos sus directivos, indudablemente el gran salto en mi actividad radial se lo debo a Caracol Radio.

–¿Por qué Blu es la Nueva alternativa?

–Es una alternativa joven y fresca en la radio. El concepto, “La verdad es de todos” es novedoso: la última palabra no la tiene el conductor o moderador del programa la tiene la audiencia después de escuchar a los panelistas debatir las ideas con las que se comprometen las que son de interés nacional e internacional.

Blu está involucrada 100% en las redes sociales, hablamos sin tapujos ni cortapisas, del medio ambiente, la tecnología, somos incluyentes en cuanto a preferencias de género, religión, etnias y políticas, con una producción radial que tiene el ritmo y dinámica de una emisora musical que la hace diferente a la tradicional radio hablada, trabajamos con un equipo de producción e información con un promedio de edad de 25 años. Blu es una radio nacida en el nuevo milenio que respeta los conceptos con una imagen contemporánea, esto nos ha permitido conquistar una audiencia de jóvenes.

–¿Cómo recuerda a Iván Darío?

–Mi hermano fue mi norte, mi guía, mi modelo a seguir, mi inspiración. Un artista integral: músico, dibujante, escritor, publicista de los de la vieja guardia, creativo, hacía sus artes finales a mano. Pero, ante todo, un excelente hombre y miembro de familia, imposible ser imparcial al resaltar las virtudes de, Iván Darío, quienes lo conocieron saben que mereció más reconocimiento.

–¿Escuchó además de “Los Yetis” otras agrupaciones pioneras del Rock nacional?

–Me tocó, a los once o doce años, todo el alboroto de las ondas ‘Ye-ye’ y ‘Go-go’. Los regaños de mi tía por oír rocanrol, ya que ella no entendía la letra de una canción que decía que, “papá y mamá se la pasan todo el día rocanroleando sin parar”. Conocí a Oscar Golden, quien fue novio de mi prima, Swanhild Musikka, a Harold, a “Los Flippers”, “Los Speakers” y “Los Ampex”. Me perdí el festival de Ancón, cuando tenía 15 años, por estar compitiendo en una regata de veleros, pero me hubiera encantado estar en Ancón. En Medellín promoví varios grupos locales, entre otros, “Carbure”, “Nash”, “Pyro”. En Radio Activa lanzamos los álbumes “Nuestro Rock”, de donde salieron artistas de la talla de, Aterciopelados, la Derecha y Poligamia, además apoyamos los conciertos de “Compañía Ilimitada” y “Estados Alterados”.

–¿Conoció a Humberto Monroy?

–No lo conocí era muy pequeño pero admiro y conozco su obra su paso por “Los Speakers” y “Génesis”.

–¿Recuerda a los hermanos Swanhild y Harald Musikka?

–Eran mis primos maternos, Harald, gran creativo y místico del Rock, a Swanhild la conocí en su fiesta de 15. No tuve mucho contacto con ellos, vivían en Bogotá y yo en Medellín.

–¿Cómo Director de Radio de Caracol televisión cuáles son sus objetivos?

–Estoy a cargo de la producción y las operaciones de Blu Radio y participando activamente en el montaje y lanzamiento de “La Kalle”, nuestra primera emisora musical en Bogotá. Lo importante en este momento es acabar de consolidar la marca, teniendo como referencia lo logrado en el reciente ECAR, el que ubica a “Blu Radio” en el segundo lugar de las emisoras habladas en Colombia, detrás de Caracol por encima de W Radio, RCN y La FM. Actualmente solo tenemos presencia en 11 de las 18 ciudades medidas por el ECAR. Tenemos que seguir creciendo en cobertura.

En cuanto a “La Kalle”, se trata de un proyecto realmente innovador: será un híbrido entre un canal de videos y una emisora de radio. La cabina es un verdadero estudio de televisión, con cámaras profesionales, switcher, chroma-key e iluminación LED. Es decir, no se trata de una webcam donde se ve a los disc-jockeys rascándose las orejas o pegados a sus smartphones, esta es una innovación al aire, en la que la audiencia podrá apreciar los videos musicales de los artistas más importantes de los géneros popular colombiano y regional mexicano presentados por video-jockeys profesionales. Además, vendrán sorpresas y eventos que no puedo adelantar.

–¿Un error en su actividad radial?

–Muchísimos, errores de los que se aprendí y me dieron experiencia. El más grande, no haber capitalizado el reggaetón para frenar la caída de “Tropicana “Estéreo en el 2005 ante el surgimiento de “Rumba Estéreo” en Bogotá. Pensé que sería una moda pasajera.

–¿El mejor compositor colombiano?

–Jorge Villamil, sin dudas.

–¿Un tema de nuestro bello folclore?

–“Canoíta de mi río”. “El pescador”, “Espumas”, “Sin medir distancias”, “Lucero espiritual”, “Miseria humana”, son muchas estas canciones las escuchaba cuando era niño y hoy las añoro. En la radio de provincia aún hay programas de música colombiana. Cuando participaba los fines de semana en el programa “En Blu Jeans” de Blu Radio, impulsé esta música.

–¿La dinámica de las Redes sociales está apagando radios?

–No creo que esté apagando radios. Por el contrario, salimos de la esclavitud del teléfono, con un oyente a la vez, para comunicarnos con muchos oyentes de manera simultánea. Ahora podemos conocer lo que opinan e interactuamos con más oyente al mismo tiempo. Las redes sociales son una gran herramienta de interacción. La radio y las redes no se canibalizan, se complementan.

–¿Está de acuerdo con la vulgaridad y chabacanería de la radio?

–El concepto de ‘vulgar’ y ‘chabacán’ es diferente para cada persona. Cuando iniciábamos Radioactiva, Lalo Correa nos regañó por mencionar la palabra “pecueca”. Los tiempos cambian. La gente joven es mucho más abierta. Lo que a un adulto le puede parecer malsonante, para un joven puede ser parte del léxico cotidiano. En ese sentido me considero bastante liberal me parece que lo importante es conectarse con la audiencia hablando el mismo lenguaje, aunque a algunos fuera de ese círculo les suene fuerte.

–¿El gobierno debe ejercer un mayor control sobre los medios hablados y audiovisuales?

–Recordemos que la constitución prohíbe la censura, para que haya libertad de expresión. Debemos sentirnos afortunados de que así sea, que no haya personas que impongan objeciones a la libertad de expresión, como sucede en países vecinos.

–¿Los informativos son paliativos o sofismas de distracción los grandes males que flagelan a Colombia?

–Es cierto que los informativos más exitosos se transmiten por medios propiedad de los grandes grupos económicos, los que manejan sus propias agendas. Sin embargo, en Colombia tenemos una gran tradición informativa, envidia de otros países. Las noticias hay que trasmitirlas, buenas o malas. Sin embargo, en un país tan polarizado como el nuestro, es difícil complacer a todo el mundo y cada quien toma partido por lo que considera es su verdad. Todos tenemos algún sesgo, y eso es inevitable aún para el mejor periodista. Pero esto no debe influir en la ecuanimidad.

Colombia genera una buena cantidad de noticias. En Costa Rica, el choque de dos carros era noticia de primera plana, por lo que los informativos se nutrían de noticias internacionales. En nuestro país nos falta tiempo para cubrir toda la información que se genera, los editores tienen que trabajar duro y parejo para lograr sus objetivos.

–¿Los políticos y sus “héroes”, motivan a las nuevas generaciones para se repita la triste historia de Colombia?

–No me parece que Colombia tenga una historia “triste”, nuestro país es, alegre, bullanguero y fiestero. La gente es buena y optimista a pesar de la pobreza. Por lo que estoy seguro que el común de la gente, simplemente no les presta mucha atención a los políticos y sus “héroes”. La apatía es palpable en las elecciones, donde la abstención es manifiesta, la gente no traga entero. Quienes trabajamos en los medios creemos que la gente del común vive pendiente de las noticias como nosotros, pero no es así, ellos tienen sus vidas no viven pegados al twitter ni escriben cartas a los periódicos. Los ‘opinadores’ son la minoría.

–¿“Agenda en tacones” es un espacio para un horario familiar?

–Como en todo, hay gente que le gusta y gente que no. Es un programa que habla de relaciones de familia, de pareja, en el trabajo o el estudio, en el que participan dos comunicadoras sociales, una sicóloga y una sexóloga. Son profesionales y saben de lo que hablan. Lo hacen sin misterios, sin tapujos, en el lenguaje que cualquiera pueda entender. Si alguien se ofende porque se habla de masturbación, de penes o vaginas, lo mejor es que no lo escuche. Para eso está el botón del dial, si hay menores a su lado y le parece que los contenidos no son apropiados, para eso están los papás, si tiene una visión más abierta y quiere aprender de lo que es la vida real, escúchelo diariamente y diviértase.

–¿“Cuál es la diferencia de “La Kalle” de Lima y “La Kalle “de Bogotá?

— “La Kalle” pertenece a Caracol Televisión esta ración social fue adquirida hace 4 años, los derechos se le compraron a quien los tenía registrados en Cali, una emisora que se identificaba con este nombre. Decidimos usarlo porque que se adapta perfectamente a nuestro nuevo proyecto. Hay varias emisoras llamadas “La Kalle” alrededor del mundo, pero ninguna con nuestro estilo de programación. La del Perú la escuché, es una emisora salsera, muy bien programada y exitosa en ese país.

–¿Reguetón o Norteño?

–El reggaetón es el género más popular en Colombia. Llega a todas las edades, géneros y clases sociales. El Pop Latino anda de capa caída; la salsa no ha vuelto a producir éxitos. Nada que hacer.

El género Regional Mexicano se impone en México, Estados Unidos y Centroamérica, en Bogotá hay gran influencia mexicana la música Popular tiene un sonido muy similar. Por esta razón le estamos apostando con ella en “La Kalle”.

Como hombre de Radio escucho, estudio y analizo todos los géneros musicales. Tengo herencia musical y buen oído asimilo fácilmente las nuevas corrientes. Si me preguntan por mis preferencias, me voy por el Pop de los años 70 y 80, el Rock, Clásico, y el Jazz Moderno.

–¿Armando Plata hoy por hoy es el mejor Disjokey?

–Armando no pierde su estilo con el que nos encarretó en programas como ‘Unicornio en la noche’ o el ‘Especial de Medianoche’. Infortunadamente solo escuchaba lo que se emitía a nivel nacional desde Bogotá porque en su época de oro yo vivía en Medellín.

Hoy sigue con su estilo que debe gustar mucho a los de nuestra época, pero puede sonar un poco anticuado para las nuevas generaciones. Hoy la locución es más informal, más ágil y coloquial.

–¿De su generación usted es quien más oportunidades ha tenido en la radio?

–Creo ser el único que fue, Director Nacional de Emisoras Musicales en las dos grandes cadenas de radio en Colombia, Caracol y RCN.

Las oportunidades las he logrado con trabajo, estudios y resultados. He sabido rodearme de profesionales excelentes, de quienes he aprendido. No puedo negar que he tenido mucha suerte, pero si no tuviera talento, no hubiera capitalizado las oportunidades.

He manejo un bajo perfil, quienes han trabajado conmigo y me conocen lo saben. No me ven en eventos sociales ni cocteles, no socializo con las directivas de las empresas, ni lamboneando en las disqueras. Algunos de quienes han trabajado bajo mis órdenes son mucho más famosos que yo.

En Veracruz me recibieron por resultados, Fernando Pava me trajo a Bogotá por ser un innovador radial. Caracol me contrato para Radioactiva por mis logros al frente de las dos emisoras anteriores. RCN me llevó por los resultados en Caracol, y en Blu me llamaron por lo he hecho en la radio, como director, innovador y el liderazgo en audiencia. Vivo muy agradecido con mi existencia y la gente que me ha invitado a trabajar a su lado.

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