21 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

UNA SUCESIÓN ABIERTA Y TRANSPARENTE

5 de noviembre de 2016

Elegir a la persona mejor preparada para hacer la tarea que se requiere es una lección universal para cualquier organización. Los mejores no siempre se encuentran dentro de nuestras propias instituciones, aunque está bien que puedan participar en las convocatorias, resulta clave que demuestren su capacidad frente a personas externas. ¿Por qué hablamos de esto? Porque un gremio clave del desarrollo de Caldas, el Comité Departamental de Cafeteros, se apresta a elegir al encargado de regir sus destinos para los próximos años.
Alfonso Ángel Uribe deja la Dirección del Comité después de 13 años al frente y de 30 en la institución. Se retira el 31 de diciembre después de consolidar, lejos de los protagonismos y los flashes, procesos como la renovación de cultivos, el fortalecimiento de marcas de origen y ejercer un liderazgo fundamental en la puesta en marcha del Paisaje Cultural Cafetero. Además, contribuyó a adelantar la democratización del gremio y a la mayor participación de las mujeres en la toma de decisiones, lo cual empieza a mostrar resultados y es un avance que se debe conservar y estimular.
De ahí que resulte contradictorio, que después de insistir en el fortalecimiento democrático de la región, el Comité genere un concurso cerrado que, un proceso de invitaciones para de allí una firma cazatalentos seleccione unas hojas de vida y los invite a concursar. Esto parece orientado a cerrar las opciones entre los conocidos, una especie de cooptación, y recuerda tiempos en que el secretismo imperaba. Lo que requiere el gremio es a la mejor persona que lo pueda guiar en los tiempos que corren, con conocimiento profundo del sector y con visión de mundo, con un recorrido vital para no solo continuar con las buenas tareas cumplidas, sino continuar innovando, sobre todo en la comercialización del bebestible.
Seguramente dentro del gremio hay personas que reúnen los requisitos y tendrán el derecho de participar, pero que lo hagan en igualdad de condiciones en una convocatoria abierta en la que puedan llegar otras mentes brillantes. No se puede perder esta oportunidad para que así se haga, tal como lo reclamaron algunos pequeños cultivadores en la publicación que sobre esta materia hizo LA PATRIA el pasado jueves.
Varios procesos de empresas importantes y de los gremios mismos han demostrado que cuando las convocatorias se hacen públicas y abiertas se tiene la opción de contar con líderes con capacidad comprobada, que de otra manera no se habrían enterado del proceso y por lo tanto no habrían tenido oportunidad de participar. Algunas de ellas originarias de aquí, pero que la ciudad no les ofrecía un buen lugar para volver. Cuando lo han hecho han aportado con creces a sus instituciones y a la región.

Se le debe perder el miedo a la democracia, y dejar de cuidar con tanto celo lo que no se tiene por qué cuidar, el voz a voz es apenas un mecanismo, y hay que informarles a los dirigentes cafeteros que la administración moderna invita a hacer este tipo de concursos sin distingos para poder tener muchas opciones de dónde escoger. Hacer las selecciones cerradas es no permitirse nuevas posibilidades. Hay tiempo para corregir esto y ayudar a la democracia del gremio.

EDITORIAL/LA PATRIA