21 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
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SECTOR PRIVADO Y COMPETITIVIDAD

12 de noviembre de 2016

El Consejo Privado de Competitividad (CPC), iniciativa creada hace diez años por un grupo de empresarios y del que también hace parte un puñado de empresas y universidades, presentó el Informe Nacional de Competitividad 2016-2017.

El CPC aprovechó la ocasión de estar celebrando una década de trabajo continuo de promoción y aportes a la competitividad, para hacer una reflexión documentada sobre las lecciones aprendidas, los avances alcanzados, las tareas que deben emprenderse y la definición de los actores a los que les corresponde adoptar las medidas necesarias para concretar dichas tareas.

El Consejo se ha mantenido firme en recordarle al país que desde la década pasada la sociedad colombiana estableció la visión de país para el año 2032.

Allí se dice que, para ese momento, nuestra Nación será “el tercer país más competitivo de América Latina”, con “un nivel de ingreso per cápita equivalente al de una nación de ingresos medio altos”.

Hace bien el CPC en no permitir que la visión de futuro deje de ser la guía de las políticas y los esfuerzos que en materia de competitividad deben llevar a cabo los diversos actores y, particularmente, el Gobierno y el sector privado.

En este sentido, no debe perderse de vista que, como lo ha reiterado el Foro Económico Mundial, los países más competitivos son los que exhiben los mayores niveles de desarrollo.

La tarea de centrar el foco de la competitividad alrededor de la visión de futuro adquiere aún mayor relevancia en consideración a que los gobiernos y los funcionarios cambian a través del tiempo y con ello se corre el riesgo de que se ignoren las metas y la ruta establecidas.

En fin, gracias al trabajo realizado por el Consejo Privado de Competitividad en estos diez años de existencia, el proceso acumulativo adelantado por el país en materia de competitividad se conserva como un valioso activo social.

Son tres los aprendizajes que el Informe Nacional de Competitividad 2016-2017 destaca. El primero se refiere al hecho de que la competitividad no es una tarea exclusiva del Gobierno. Por el contrario, ella “debe ser una apuesta nacional en que empresarios, gobierno, academia y sociedad civil se articulen”.

El segundo aprendizaje, que contradice la creencia generalizada de que el país registra pocos avances en su desarrollo, es que Colombia ha realizado, en algunas áreas específicas, “las transformaciones necesarias para convertirse en el tercer país más competitivo de América Latina en el año 2032”. Ello se manifiesta en “el avance sostenido, aunque leve, en algunos de los principales escalafones globales de competitividad”.

El tercer y último aprendizaje es que, “a pesar de haber avanzado en la dirección correcta”, el país tiene que acelerar la marcha en materia de competitividad, pues nuestros pares latinoamericanos muestran resultados más robustos.

El balance que por áreas se hace en el Informe 2016-2017 deja en claro que, en los campos en donde los esfuerzos de los distintos actores se han llevado a cabo de manera coordinada, se presentan logros destacables. Igualmente, es evidente que hay materias, fundamentales, en las que, antes que avanzar, se presentan serios retrocesos.

Sin duda, el Informe del Consejo Privado de Competitividad debería ponerse a consideración de la Comisión Nacional de Competitividad e Innovación para que sirva de base en la definición de la agenda de trabajo que debe adoptarse para los próximos 16 años.

EDITORIAL/EL COLOMBIANO