18 de abril de 2021
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Máquinas «Made In Manizales» para hacer empanadas triunfan en EE.UU.

18 de octubre de 2016
18 de octubre de 2016

maquina-para-hacer-empanadas-u-nal-mzlesManizales, octubre de 2016. La consolidación en el exterior de las máquinas para elaborar alimentos típicos de Colombia como empanadas, arepas y tostones, entre otros productos, se soporta en la patente de utilidad otorgada en 2012 por la Superintendencia de Industria y Comercio, además del registro de marca PCT (Tratado de Cooperación en materia de Patentes) de Estados Unidos, que protege a los inventores en 180 países por los siguientes de 20 años.

Precisamente esos registros le permiten a Maquiempanadas extender sus ventas a 14 mercados en Venezuela, España, Ecuador, Canadá, Honduras, México, Australia, Francia, Suiza y Alemania.

Emma Eugenia Mesa, egresada del programa de Administración de Empresas de la U.N. Sede Manizales, y propietaria de la marca, anotó al respecto: “Nuestro mercado nacional es el de los pequeños y medianos microempresarios, pero ahora en Suiza también nos compran chefs que presentan las empanadas como un alimento gourmet, y en Alemania una cadena de restaurantes las incluye en su menú”. 

Entre tanto, en Estados Unidos, donde el crecimiento de la comida latina registró un aumento del 22%, las compras provienen de colombianos, chilenos y peruanos, entre otros.

La fábrica se hizo merecedora al “sello de emprendedores” gracias a que en solo 6 años pasó de hacer una primera máquina ensamblada con rodillos y neumáticos (que además necesitaba de un operador), a producir 10 nuevos diseños entre semi y completamente automáticos. Este reconocimiento le fue otorgado por el Ministerio de Comercio –a través del Premio Colombiano a la Innovación Tecnológica Empresarial (Innova)– la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) ProColombia, Bavaria yPortafolio. 

La administradora de empresas recuerda que “la primera máquina era muy básica, diseñada en acero, plástico y con elementos electrónicos, pero aún así, para aquella época fue un adelanto, porque mejoraba el tiempo de producción. Hoy ya contamos con máquina una automática que prescinde de operario y que en una hora elabora 2.500 empanadas, ahorrando un 70% de materia prima, porque no hay desperdicios”.

La visión de negocio de Emma Eugenia encontró como mejor aliado a su padre, Carlos Mesa, ingeniero empírico encargado de diseñar cada equipo que, según sus características, permite hacer varios tamaños del producto; solo basta maniobrar la máquina para estandarizarlo, y además realiza otras funciones como el corte y adelgazamiento de la masa.

El horizonte de esta emprendedora se amplió gracias a un estudio que adelantó mientras hacía la Maestría en Administración y Negocios Internacionales, en el cual estableció que en el país se consume a diario un promedio de 12 millones de empanadas, 98% de las cuales son elaboradas a mano.

Emma Eugenia Mesa comenta al respecto que “Bogotá es la ciudad con mayor producción, con alrededor de 4.000 negocios formales e informales, seguida de la Costa Caribe, donde existen en promedio 1.000 fábricas. En total, en el país se estima que existen 15.000 unidades de negocios entre restaurantes, cafeterías, puntos de venta esquineros, etc.”.

La nueva tecnología ofrece máquinas con valores que oscilan entre los $9 millones y los $70 millones, y que van desde la semiautomática hasta la multifuncional; esta última tiene capacidad para producir 2.000 arepas y 800 patacones por hora. También hay máquinas para hacer pasteles y pancerotis, y otras de la línea de mezcladoras de maíz, trigo, desmechadoras y pelapapas.

Para Kenny Mauricio Gómez, director del Parque de Innovación Empresarial, “la base de esta idea innovadora se soporta en el objetivo inicial de ayudar a los microempresarios de alimentos a mejorar productivamente, diseñándoles soluciones con un alto grado de responsabilidad en investigación y desarrollo”.

Su proyecto más cercano es abrir sede en Estados Unidos para atender directamente la demanda, sumado a la idea de robustecer el trabajo de responsabilidad social que adelantan con mujeres víctimas de la violencia en Samaná (Caldas), donde siembran maíz, yuca y plátano, que luego transforman en una máquina satelital, surgida desde la innovación con responsabilidad.

(Por: Fin/IJR/MLA/LOF)