23 de abril de 2021
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CUANDO LA EMOCIÓN PUEDE MÁS QUE LA RAZÓN

12 de octubre de 2016

Conversando con algunas personas partidarias del “no” en el pasado plebiscito, nos encontramos con una realidad contundente que incluso la desnudó uno de los uribistas más furibundos como es el doctor Juan Carlos  Vélez.

Nos decía una señora que ella había votado por el no porque le había parecido que en el discurso pronunciado por Timockenco, se ratificaba el hecho de que la guerrilla se iba a tomar el poder, tal como en la propaganda por no decía que Colombia se iba a convertir en una segunda república venezolana o dicho de otra manera, que el casto-chavismo se iba a colocar al frente de los destinos de nuestro país. Basaba su discurso en el hecho de que la guerrilla iría a tener aseguradas unas curules en el Congreso por dos legislaturas. Bastaría con decir que la sola bancada del Centro Democrática es mucho mayor que la que iría a tener la guerrilla y por lo mismo, una absoluta mayoría seguiría imponiendo su punto de vista en el Congreso.

Decía otro señor, de aquellos que no tienen ni idea de cómo está repartida la tierra productiva en el país, que de acuerdo con las informaciones, se iría a producir una expropiación generalizada de tierras para acabar con la propiedad privada y entregarlas a campesinos amigos de la guerrilla. Cuando se revisan las cifras de las tierras productivas en Colombia, tenemos que el 75% de la población tiene en su haber el 5% de dichas tierras mientras que el 25% de propietarios accede al 95% de dichas tierras.

Y no faltó quien dijera que el costo de la firma de la paz era altísimo porque todos los colombianos tendríamos que pagar un sueldo a los guerrilleros desmovilizados y crearles empresas agrarias productivas. Se olvida que la baja enorme del precio del petróleo ha afectado la economía del país y es uno de los factores que han determinado el realizar una reforma tributaria, para enderezar las cargas. Dicho de otra manera, con paz o sin paz los nuevos tributos serán una realidad.

Otra persona despistada nos hablaba que un  congresista del partido de la U había presentado un proyecto en donde se contemplaba el incremento de impuestos para las pensiones de los jubilados. En su momento todo ello fue desmentido incluso por la misma Ministra del Trabajo.

En síntesis, cuando se produce tanta desinformación y deformación de la realidad, se tienen que producir hechos como los que se dieron el domingo 2 de abril, cuando la comunidad internacional no sale de su asombro por los resultados del plebiscito.

El mayor perdedor, sin duda alguna, la educación y la ética, porque demostró que una inmensa mayoría de colombianos tiene más interés en un partido de fútbol que en un plebiscito en donde se juega la paz del país,  que acumula ya más de ocho millones de víctimas.