16 de abril de 2021
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Buenaventura Escobar, la novela de Rodrigo Zuluaga Gómez

26 de octubre de 2016
26 de octubre de 2016

Entrevista con el escritor

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Rodrigo Zuluaga Gómez no sólo nació escritor sino que se hizo. El bicho de las letras invadió desde que estaba niño el torrente de su sangre. Adolescente lo vimos caminar por estas pendientes con un libro debajo del brazo. Muy joven colaboró en los periódicos locales. Atalaya y el Pregón Cívico recibieron los primeros resplandores de su pluma.

rodrigo-zuluaga-foto-dosCoincidiendo con la XXIV Fiesta de la Cabuya, nos trajo un espléndido regalo. Una novela sobre el Sargento Buenaventura Escobar. Un valiente guerrero que huyó del ejército de Bolívar en Santuario, Antioquia, y llegó a lo que es hoy Aranzazu. Rodrigo profundizó en su vida y hoy nos entrega esta obra.

¿Por qué el sargento Buenaventura Escobar?

-Porque todo parece indicar que fue él quien llegó de primero a éstas tierras de mi Dios que le fueron regaladas por el gobierno a la familia de Juan de Dios Aranzazu.

¿Sabe cuál era su relación con José María Córdova?

-Fue un combatiente que lo acompañó en la fatídica batalla de El Santuario donde el generalísimo S. Bolívar masacró al general Córdova y a toda su hueste de antioqueños, especialmente gente buena del municipio de Marinilla.

¿Entendemos que es su primera novela pero qué lo motivó a basarla en la vida de este personaje?

-La vida de José María Córdova es más que novelesca. Se asegura que Buenaventura peleó al lado de Córdova. Más que suficiente para hacerle una novela a un guerrero, que fue el  primero en  establecerse en estas tierras y ranchar para que el pueblo se fundara.

Gran parte de su obra literaria gira sobre Aranzazu, su tierra natal ¿Hay allí una cantera literaria?

-También escribo sobre Santa Marta y sobre Medellín. Pero si así fuera, Aranzazu se merece mucho más que la suerte que le ha tocado como municipio caldense. Hay que escribir mucho sobre Aranzazu porque conserva en su esencia las costumbres y tradiciones de la Antioquia grande.

¿Se puede decir que el escritor nace y en un proceso de varios años se forma?

-Hay escritores que lo fueron de la noche a la mañana. Para ser escritor hay que leer mucho y bueno. Uno se hace escritor escribiendo. Yo me considero un aprendiz porque aún no he terminado de leer.

¿Con la obra El Sargento Buenaventura nació un novelista?

-No me hago ilusiones. Pero, ¿sabe una cosa?: El Sargento Buenaventura está pegando fuerte. El que empieza su lectura no puede soltarla así no más, quiere saber cómo termina todo.

¿Continuará incursionando en este campo?

-Es posible que sí. Muchos de los personajes que intervienen en esta novela me persiguen en sueños. Diciéndome que los saque bien a la luz pública, aunque no sea para reivindicarlos sino para joderlos.

¿Qué otro filón le gustaría explotar en esta línea?

Novelar la vida de personajes como Juan de Dios Aranzazu, que aun viviendo a la sombra de S. Bolívar acompañó la aventura de Córdova clandestinamente. O la vida de Fermín López que fue mayordomo en las fincas de la familia  Aranzazu y principal fundador de pueblos. Me interesa escribir sobre cómo vivían nuestros paisanos en la centuria de mil ochocientos.

Gabriel García Márquez se volvió universal hablando de su natal Aracataca. Rodrigo Zuluaga quiere darse a conocer hablando de su Aranzazu del alma?

Vea Usted. Me interesa más que el municipio de Aranzazu sea conocido y apreciado en los ámbitos regional y nacional, que lo que yo pueda ganar en ese proceso. Yo cuento historias para hacer despertar otras historias. Para  que  otros sean reconocidos,  no yo. Contar el pasado con nuestras memorias para hacer volar la imaginación hacia un futuro promisorio.

¿Por qué usted regala los libros y no los comercializa?

-Mis primeros libros de cuentos los publiqué por mi cuenta y como quería hacer lectores los iba regalando. Pero ahora que ya siento el calorcito de  algunos lectores autónomos esperando mis libros,  se los voy a cobrar. Pero claro, un precio módico. Es que no hay bolsillo que aguante.

¿Cuál fue su primera experiencia en el campo de las letras?

-Usted sabe que yo escribo notas desde la época en que el difunto Eliud Osorio hacía el Aviso Parroquial; luego en el periódico mural del Colegio Pio XI; en los periódicos que se editaban en la  desaparecida Tipografía San José. Más tarde escribí algunas obras de Teatro que permanecen inéditas, algunas de ellas montadas en  escenario. Tengo poesía inédita y cuentos infantiles. Tengo veinte años escribiendo crítica de Teatro en los diarios (periódicos) de Medellín. Materiales para publicar es lo que hay.

¿Si escribir no produce dinero, Rodrigo Zuluaga por qué escribe?

-Yo escribo por necesidad, porque si no lo hago me salen letras en la cara. Además nunca pensé que por ello me pagarían. Incluso escribí una columna semanal en El Mundo de Medellín durante varios años. Y en una ocasión que me encontré con una ex -tesorera del periódico, me dijo: Usted porqué nunca cobró las columnas que hacía. Le dije: nunca supe que las pagaban.

¿Ha leído a Octavio Escobar, Premio Nacional de Literatura?

-Claro que lo he leído. Especialmente su novela  1851 Folletín de Cabo Roto. Un escritor recursivo que entró en las ligas mayores por su producción literaria.

¿Autores caldenses de su agrado?

-Bernardo Arias Trujillo por su Risaralda. Rafael Arango Villegas con sus Bobadas mías. Benjamín Ángel Maya con sus Bobadas de Otro.  Adalberto  Agudelo. Octavio Escobar G., el poeta Fernando Mejía., el intelectual Orlando Mejía., Edilberto Zuluaga G., Víctor Zuluaga G. y otros que se me escapan del recuerdo.

¿Cuándo saldrá su próxima obra?

  • Solo Diosito sabe. Tengo bastante producción inédita. Iremos publicando poco a poco. No hay afán.