11 de abril de 2021
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Desarrollo urbano formal, un impulso a la productividad de las ciudades

11 de junio de 2016
11 de junio de 2016

Cartagena, 11 de junio_ RAM_ En el Congreso Colombiano de la Construcción, que se adelanta en Cartagena, líderes del desarrollo urbano a nivel mundial coincidieron en la importancia que tiene el desarrollo urbano formal en la economía del país, la región y las ciudades.

El líder del diseño del Proyecto de Urbanización de la Universidad de Nueva York, Alain Bertaud, argumentó que “las ciudades son principalmente la concentración de mercados laborales; por ello, tan grande como sea su mercado, más productiva será la ciudad. Sin la presencia de un mercado laboral competente, no hay ciudad próspera”.

Por tal razón, el experto señaló que, en las ciudades grandes, con los problemas que conllevan: movilidad y accesibilidad a la vivienda, la peor idea que pueden emprender quienes tienen en sus manos la planeación, es la restricción del desarrollo espacial. Por eso, “facilitar el acceso a la vivienda es el reto principal de las ciudades altamente productivas”, aseguró Bertaud, quien advirtió que si no se hace “los más pobres buscarán urbanizar la tierra ilegalmente para construir sus hogares en áreas informales, con dificultad para el transporte e infraestructura básica”.

Las ciudades productivas dependen en gran medida de la habilidad del trabajador para llegar a cualquier empleo en el área metropolitana en menos de una hora. “La investigación más reciente demuestra que la movilidad de los trabajadores -su habilidad para alcanzar un largo número de potenciales empleos en tan breve tiempo como sea posible- es un factor clave en el incremento de la productividad de las ciudades grandes y en el bienestar del empleado. Por tal razón, el tiempo destinado al transporte debería volverse un indicador clave en la evaluación de qué tan bien están siendo manejadas las grandes ciudades”, sostuvo el líder de NYU.

Argumentó que “siempre es más importante mejorar la situación existente mediante el desarrollo de indicadores claros para la movilidad y la accesibilidad. Las ciudades deben definir su objetivo explícito como la mejora en el valor de estos indicadores, incluso a corto plazo. No hay un nivel ideal de la movilidad o la accesibilidad, lo importante es avanzar en la dirección correcta”.

El profesor emérito de la Escuela de Economía de Londres, Paul Cheshire, coincidió en que “en la medida que las ciudades se hacen más grandes, su capacidad para aumentar la productividad y ofrecer bienestar aumenta. En los últimos 15 años hemos logrado generar estimaciones bastante creíbles que demuestran que al duplicar el tamaño de una ciudad se produce aproximadamente un incremento del 5% en la Productividad Total de los Factores (PTF), manteniendo todo lo demás constante”, afirma.

Cheshire explicó que, en Colombia, utilizando las estimaciones de la población, pasar de una ciudad del tamaño de Cartagena a la de Medellín, aumentaría el PTF alrededor de 7,5% y de Medellín a Bogotá, en un 6%. Por eso, el mensaje claro de la política urbana no es imponer ‘límites urbanos de contención’, sino tener iniciativas de oferta de tierras flexible sujetas a la necesidad de preservar terrenos para atenciones y recreación y minimizar los costos ambientales.

Por su parte, el vicepresidente del Programa de Política Metropolitana de Brookings Institution, Bruce Katz, dice que “las áreas metropolitanas necesitan colaborar para competir en un escenario global. Las áreas metropolitanas exitosas colaboran de manera formal e informal- existen concentraciones municipales formales, acuerdos administrativos y de cooperación oficiales, y maneras informales para que las municipalidades trabajen unidas dentro de un área metropolitana. Algunas veces estas medidas de colaboración funcionan a nivel local, y en otras oportunidades son impuestas por altos niveles del gobierno”.

“Las naciones no alcanzan estabilidad política y económica si sus áreas metropolitanas no están funcionando. Las áreas metropolitanas son el motor de las economías nacionales, y muy a menudo también son los factores del progreso social. El otro elemento que hemos encontrado en los Estados Unidos y en otros lugares es que, a diferencia de los gobiernos nacionales, tienden a ser políticamente más pragmáticos. La habilidad de las ciudades de trabajar con diferentes partidos políticos y líneas ideológicas finalmente puede convertirse en un modelo para el resto del país”, dice el directivo de Brookings Institution.

Concluye que “el sector privado debe ser un socio en la creación de economías metropolitanas que funcionen y en la planeación estratégica de cómo estas ciudades deben crecer.  El sector privado y particularmente el sector de la construcción, es el que permite la manifestación física de esas soluciones, por eso su rol del sector es crítico”.