11 de abril de 2021
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FELICES CON UNA CALZADA

21 de mayo de 2016

El vicepresidente inauguró ayer el ‘reparcheo’ de una calzada de la trascendental ruta Calarcá-La Paila, que conecta a Bogotá con Buenaventura, cuando hace cuatro años esperábamos que lo que inaugurara hoy fuera la doble calzada entre las dos localidades, que uniría las autopistas de La Línea y Buga con el puerto sobre el Pacífico.

No se nos olvida que hace cuatro años el presidente de Odinsa Víctor Cruz subió al piso 19 de la gobernación del Quindío y concertó pormenores de la doble calzada Calarcá-La Paila con la gobernadora Sandra Hurtado. Hablaron y arreglaron las cosas, porque la mandataria de entonces se oponía al nuevo trazado propuesto por la multinacional.

En ese entonces, lo que había era una discordia, una separación total de opiniones sobre el trazado de esta importante vía nacional que conecta La Línea con el eje vial del puerto de Buenaventura, y aparecieron dos corrientes, una de las cuales apoyaba la mandataria, aquella de realizar la doble calzada por el trazado actual, pero sucumbió en la mencionada visita del señor Cruz.

Odinsa había presentado el proyecto para que la doble fuera por la zona oriental, cerca al río Santo Domingo, llegando a Barcelona y de allí tomar el Valle de Maravélez para conectar con El Alambrado, con tres conexiones importantes: al municipio de Caicedonia, al aeropuerto El Edén y la zona Franca.

El gobierno departamental le había pedido al presidente Santos que hiciera un segundo trazado por la vía actual, que atravesara el casco urbano de Calarcá, pasara por la Bella hasta la Ye, recorriera el corregimiento El Caimo, pasara por el Campestre, el aeropuerto y la zona franca, para empalmar con El Alambrado. Unos años después se reveló que este trazado estaba hecho por parte de Fonade, pero que había que aceptar el propuesto por Odinsa.

Cruz le dijo a la entonces gobernadora Hurtado que Odinsa estaba dispuesta a discutir el trazado, de acuerdo con las conveniencias económicas y sociales de la región. La gobernadora le recalcó que cualquier decisión debería ser concertada con la comunidad, que incluye alcaldes de la zona, concejales, gremios y líderes populares de los sectores que serían afectados. Eso se hizo a medias, y dos años después se guardó silencio. Ni en 2014 ni en 2015 se escucharon nuevas voces.

Odinsa les había recordado a las gentes del Quindío que era el concesionario de la vía actual, hasta el año 2028, por eso la mejoró el año pasado e inauguró ayer, con vicepresidente a bordo. Además, nos dijo Odinsa que tenía la plata para construir la nueva carretera, cualquiera fuera el trazado. Y también el aval del gobierno. Además de la influencia para que el peaje de La Línea que financia esa vía, se quedara del lado del Quindío, poniéndole la plata para la doble Calarcá-La Paila. Todo resultó una ilusión.

A comienzo de este año se destapó la verdad, Odinsa renunció a hacer la doble calzada, dizque porque no es rentable, como si no pasaran por allí todos los carros del país. Lo hizo dizque por falta de equilibrio financiero de la obra, ya no por la oposición de algunos funcionarios y empresarios de la región. Y el gobierno, desde ese anuncio ha dado ‘palos de ciego’.

Ahora, nos contentamos con el ‘reparcheo’ de la única calzada, tanto, que trajimos al vicepresidente para que inaugurara esos arreglos a la vía. Y esa canallada que se le hace al Quindío estuvo ayer aplaudida por la exgobernadora Hurtado y su séquito, los mismos que se opusieron al proyecto de Odinsa, pero que luego accedieron ante el presidente de la compañía, el señor Cruz.

A esa inauguración de ayer no debió de haber asistido nadie que tuviera sangre de quindiano, porque no se pueden inaugurar carreteras más de una vez, primero; y segundo, porque lo que debimos fue protestar contra un gobierno que nos ha mentido sobre la doble calzada.

Es una lástima que en vez de una protesta sentida, nos hallamos contentado con un ‘reparcheo’, cuando lo que necesitamos es una nueva autopista de doble carril.

Editorial/Crónica del Quindío