19 de abril de 2021
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La paz en Colombia es un sueño y nada más

4 de abril de 2016
Por Antonio Cano García
Por Antonio Cano García
4 de abril de 2016

Antonio Cano García 

Antonio Cano GarcíaLa mesa de negociación de la Habana lleva más de tres años, negociando la paz con la guerrilla de las FARC y todavía hay mucho trecho por recorrer. Esta solo agrupa a 15.000 o máximo 20.000 guerrilleros, entonces me surgen preguntas de las cuales estoy convencido el gobierno de ¨JUANPA¨ no encontrará respuestas, en lo que le queda de Gobierno.

La primera pregunta es: Cuándo se firmará la paz con 45.000.000 de Colombianos afiliados al corrupto sistema de salud, entregando a unas pocas EPS de las cuales sus dueños son la burguesía Colombiana? Unas pocas familias, que se enriquecen a costa de los dineros del pueblo destinados a la salud. Recordar es vivir y viene a mi memoria cómo era la salud antes de la nefasta ley 100. A los hospitales les sobraba dinero y en diciembre llenaban sus dispensarios para así agotar sus presupuestos, y para evitar la reducción de los mismos pagaban bien sus deudas. El ISS era excelente en sus servicios y cumplidor de sus obligaciones con los proveedores. Recuerdo que no existían los afiliados al SISBEN, pero nadie se moría en las puertas de los hospitales, porque el sistema llamado de caridad cubría a las personas de escasos ingresos. No existía la tutela ni necesidad de hacerla, y que decir del sistema de salud del Magisterio. En el siglo anterior, su salud era atendida por CAJANAL. En cada municipio el hospital los atendía como a reyes, pues el magisterio era querido y respetado. Nunca existieron los paseos de la muerte y no existía ese gran cacique dueño de COSMITEL que se roba los dineros de la salud del magisterio en cinco departamentos, con el visto bueno del gobierno y del Congreso Colombiano, donde se han enquistado algunos médicos para llenarse los bolsillos, sirviéndole a estos reyezuelos que se apropiaron de la vida y salud del pueblo. Que pesar de mi pobre magisterio Caldense al que tanto aprecio.

Segunda pregunta: Cuándo se firmará la paz con las familias que tienen niños estudiando y que se están muriendo de hambre en los departamentos de la Guajira, el Choco, y otros departamentos, mientras tanto los proveedores del servicio de alimentación se roban los dineros, para compartirlos con los políticos y alcaldes que les entregan los contratos,  sin que el ICBF haga nada para solucionar este gravísimo problema. Cuántos de estos delincuentes están Judicializados?, Cuántas investigaciones llegan a dar respuesta y corregir el rumbo de estas graves denuncias? Ninguna, este es Colombia mucho ¨tilín-tilín¨ y nada de resultados. Tras cada denuncia basta con repartir billete y todo solucionado, y los niños continuarán muriéndose de hambre. Pobre  el futuro de nuestra juventud desamparada.

Tercera Pregunta: Cuándo se firmará la paz con los millones de jóvenes Colombianos que deambulan por las calles en busca de un empleo o así sea un subempleo, que les permita vivir honestamente, sin tener que caer en las garras del narcotráfico, de la extorsión o hacer parte de las BACRIN? Desafortunadamente para muchos humildes muchachos su sueño es ser ¨UN DURO¨, y en el caso de las niñas conseguirse ¨UN DURO¨. Por esa razón, la pobreza en Colombia es la materia prima para los políticos, llenar las urnas electorales con votos baratos o emplearla en las mafias en oficios sucios como el micro tráfico y el sicariato. Esos millones de jóvenes son provenientes del desalojo del campo, son fruto del abandono  del estado Colombiano, son emigrantes de pequeños pueblos que llegan a la ciudad en busca de oportunidades que no encuentran, resignándose a vivir en cinturones de miseria y a hacer lo que se presente con tal de sobrevivir.

Como vemos, la paz se firmará con las FARC y el ELN, con las BACRIN y las que después aparezcan. Posiblemente el nobel de la paz, hará  feliz a ¨JUANPA¨. Sin embargo, los 45,000,000 de Colombianos seguiremos esperando esa paz que nos brinda un buen sistema de salud, unos niños sin hambre, una juventud llena de oportunidades, unos políticos honestos que llenen sus urnas con votos provenientes de su excelente hoja de vida y de servicios a la comunidad, y sin necesidad de  mermelada que envenena nuestro sistema democrático. Por esa razón, la paz en Colombia es un sueño y nada mas y sin protagonistas que la puedan hacer realidad. POBRE MI QUERIDA COLOMBIA.