23 de abril de 2021
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“No cambió el caballo en la mitad del camino”

4 de marzo de 2016
Por Luis Fernando Rosas
Por Luis Fernando Rosas
4 de marzo de 2016

Víctor Renán Barco.

luis fernando rosasDe igual manera como nuestros Departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda tuvieron sus jefe políticos (Caciques) que recordamos, en el Quindío Ancizar López López , Silvio Ceballos Restrepo en Risaralda mí paisano Camilo Mejía Duque (jefe de Jefes) y después Emiliano Isaza Henao y el “plumón Oscar Vélez Marulanda en Caldas, se “abría camino entre las montañas y realidad democrática el hombre de Aguadas que se enamoró de la Dorada, su “Bunker” Político. Renán como le gustaba que lo llamaran las mujeres, comenzaba a imponerse electoralmente en el Liberalismo a Alberto Mendoza Hoyos , Germán Mejía Duque,Jaime Chávez Echeverri. Compartió la famosa coalición con Omar Yepes y Luis Guillermo Giraldo Hurtado.En algunos períodos compartió votos Liberales ayudando a elegir al Congreso a Ricardo Zapata Arias o al recordado médico Gerardo Echeverri García, oponentes políticos. De quienes le hacíamos oposición frontal nos decía “Yo hago alianzas! pero me quedo con mí gente.

Desde 1978 a la edad de diecisiete años comencé a trabajar en el Congreso de la República como Ujier, siendo presidente del Congreso el “socio” Bernardo Guerra Serna. Fui cuota del Nuevo Liberalismo. Llegué allí gracias al apoyo dado por Ernesto Gutiérrez Arango, Fabio Trujillo Agudelo y Aurelio Tobón Mejía, ante Luis Carlos Galán. Durante muchos años me fascinaba visitar al senador Barco para aprender de su inmensa inteligencia y dichos populares. Aemás, cuando no tenía para el almuerzo lo visitaba, nos invitaba a donde “Las Tías” restaurante popular ubicado en la calle 9 enseguida del edificio nuevo del Congreso. Salíamos en desfile con su séquito, “El burro”, “El caballo”, “Carrillo”, “El siete muelas” y “La Cucha”. Nos contaba historias y cómo no recordar que cuando le informé que mi hermano Diego aspiraría a la Gobernación de Caldas me dijo: “No cometan locuras, por eso no cambio mi Caballo; ellos tienen Votos y ustedes no. Aterricen”, Cuando se dió cuenta del resultado electoral de mi hermano al enfrentar a Ricardo Zapata Arias, quedó aterrado ya que fue un fenómeno político y me dijo: “Uno a veces se equivoca”. Camine mejor vamos a almorzar donde “Las tías”. Ese día puse dos mil pesos para la cuenta.

“No tengo Ropa para esos Menesteres”

Después de haber sido Ministro por diez y nueve días (M19), regresa al Congreso. Jamás le escuché palabras desafiantes contra Jesús Jiménez Gómez, paisano que lo “tumbó” del cargo; años después se le presenta la oportunidad de ser designado Presidencial (reemplazo del Presidente por faltas absolutas o definitivas Constitución 1886) y afirma en debate en el Congreso: “Gracias no acepto esa postulación, no tengo ropa para esos menesteres”. Cabe recordar que al no aceptar Barco esta postulación, los Congresistas Luis Guillermo Vélez Trujillo y Rodrigo Garavito, le hicieron campaña al actual presidente de Colombia Juan Manuel Santos para ocupar la designatura. El día que el Dr. Barco no aceptó esa postulación me llamó la atención que tenía una fina corbata Francesa marca Hermes.

Cuando no aceptó dicho ofrecimiento los siguientes periodistas lo buscaban o llamaban para saber sus razones (Además Barco fue excelente fuente periodística): Carlos Murcia Cadena, Guillermo Pérez, Jairo García Aguirre, Leonel Fierro, Gonzalo Silva, Darío Hoyos Hoyos y Ricardo Peláez Duque de los más recientes Juan Carlos Martínez y William Acero.

Con Víctor Renán Barco nunca hice política, pero tengo que recordar cómo sufrió cuando supo que el “Ñato” Gonzalo Marín Correa no lo acompañaría más, o cuando se enteró que una bella dama se casaría en el exterior. Para sus Tertulias Congresionales y acuerdos nacionales, llamaba a Gilberto Álzate, a Humberto Ariza Rodrigo Garavito, Oscar González, mientras Ferney Tapasco le manejaba los temas regionales. Admiraba profundamente la forma social y de opinión como en Manizales hacía política el Galeno Néstor Toro Villa, hombre honesto y hoy desaprovechado en su inteligencia por estilos extraños, dedicado a su “cuartel de invierno” intelectual.

Este año cumple ocho años de fallecido Víctor Renán Barco. Fue un hombre formado. Su ausencia se evidencia en el partido Liberal de Caldas con un solo Congresista que ha logrado sostener este proceso, pero muy dividido. Por eso debemos buscar que el Senado regrese a las regiones. La crisis de los partidos se evidencia con herencias e historias complejas.

En los recuerdos de este dirigente está el haber sido un hombre auténtico pero desorganizado. Con una inteligencia superior, algunos dicen que la investigación que le hacían por esos días por presuntas relaciones un el paramilitar “Cucovanoy” lo tenía tan mortificado que su muerte lo llevó a la tumba sin enfrentar esta difícil prueba.

Muchos Caldenses no nos “embarcamos en el Barco de Barco”. Por esa razón emigramos y disputamos espacios con independencia hasta la existencia del Nuevo Liberalismo de la época. Su estilo y algunas compañías hacían daño pero ello no es obstáculo para manifestar nuestra admiración ante la eternidad, así no haya “cambiado sus caballos en la mitad del Camino”.