FONTUR 2016
El espíritu de los animales

ALEXÁNDER  GRANADA RESTREPO

Alexander Granada RestrepoAmaneció muy temprano en las praderas altas de Norteamérica; el magnífico sol salió alegre y afanado, arrinconando la neblina en las montañas; recogiéndola y dándole forma como de cortina. Las gotas frescas de agua de rocío que se posaron en las hojas de las coníferas, hacen que el horizonte brille hermosamente con la imagen onírica de un valle de perlas. Rafaela, la loba madre, ya está organizando sus cinco lobeznos para la excursión de hoy, que, sin duda, va a ser la más importante de sus vidas. Será la primera clase que tengan los peludos lobeznos frente a las madrigueras. Salen ordenados en fila: Terence, Joe, Hill, Ashley y Pilicarmen, la lobezna más joven. Avanzan animados husmeando todo, mientras Rafaela reprende constantemente a Pilicarmen por perder la línea guía del viaje.

Al llegar a las madrigueras Aprenderán una de las enseñanzas más trascendentales de su vida: guardar absoluto silencio en las entradas para no ser detectados por conejos y roedores. Rafaela enseña a los lobeznos cómo tensionar las patas traseras, descargando el peso del cuerpo en la cadera y nivelándolo con los hombros, para que en el momento de la emboscada puedan atacar con mayor velocidad y no perder la presa.

Drogpá, el padre lobo reproductor, mira cada uno sus lobeznos, y es Pilicarmen quien aún se mueve la hace que detenga en ella su faraónica mirada. Pilicarmen recupera la postura y Drogpá asiente con su hocico. Pasa revista con su mirada nuevamente, esperando que los cinco lobeznos hayan podido alcanzar el silencio sepulcral que exige el éxito de este aprendizaje…

Esta corta historia es para indicar que si queremos conocer y validar la existencia del espíritu en los animales, debemos, primero, indagar su conducta y mediante ella, conocer algunas de sus inmensas riquezas.

pantera negraEn el espectro de los animales que podemos estudiar es necesario decir que, deben poseer orgánicamente tres características principales para que sea posible detectar la existencia o flujo de la energía espiritual, la que llamo también Biorruah: un sistema nervioso, un sistema hormonal y una identificable carga genética. Estos elementos finalmente son los que condicionan el comportamiento.

La conducta primaria de los animales está regida por un comportamiento instintivo, unos ritmos internos y algunos reflejos. Estos componentes se heredan y no se modifican. El comportamiento instintivo fue perfeccionado por la Naturaleza y no requiere ninguna evolución intrínseca.

El aprendizaje, en cambio, no se hereda, no se transmite a los descendientes. Por ello para conocer la manera como aprenden los animales debemos aproximar un lenguaje que permita un nivel mínimo de entendimiento.

EL LENGUAJE: Cuando lo elabora el hombre para darse a entender a los animales, siempre debe mediar una función simbólica, donde una señal, que es un significante, tenga asociado un único significado. Así se obtiene el adiestramiento de perros y caballos, por ejemplo. Los adjetivos que utilizamos para calificar sus conductas, son aproximaciones y equivalencias, porque de ningún modo, sus emociones y decisiones son iguales a las nuestras.

APRENDIZAJE: En los animales el aprendizaje ocurre de manera infantil; como lo hacen nuestros niños, aprenden imitando y lo hacen como un acto de fe – no requieren el discernimiento de la razón – . Los animales aprenden sin tener que comprender; ellos tienen fe ciega en sus maestros y en sus líderes. Podemos afirmar entonces que, el aprendizaje se logra con la experiencia, pero, es por la experiencia de la especie, no la del individuo.

chimpanceINTELIGENCIA  ANIMAL: Llamada etología cognitiva. ¿Gozan de inteligencia los animales? Sí, todos los animales son sabios, inteligentes, suficientes y pertinentes en la Naturaleza. Desde la perspectiva humana, hay animales que sobresalen en la forma como reciben información del entorno y la procesan: los keas de Nueva Zelanda (loros), la zorra plateada, el delfín mular, el macaco japonés, el camarón mantis, las nutrias, los lobos, los castores, el chimpancé, el coyote, la hembra del león marino californiano, la rata topo lampiña, el pecarí, las hormigas, las abejas, los cuervos y todos los animales tope de la Cadena Alimentaria.

MENOS  INTELIGENTES: A pesar, de ser vertebrados y orgánicamente muy desarrollados, no son muy aventajados: las ovejas, el avestruz, el pavo y los canarios.

MEJOR  ORGANIZADOS: Se destacan los animales sociales como, los lobos, los castores, la rata topo lampiña, las langostas y los animales eusociales como: las avispas, las abejas, las hormigas y las termitas. Aunque el comportamiento eusocial no corresponde a razones sociales o éticas, sino a funciones derivadas del proceso de control hormonal, sí es cierto, que su elevada organización involucra valores sociales muy altos como la Trofalaxis, que es el intercambio de alimentos boca a boca entre la mayoría de los individuos del grupo o colonia. Este comportamiento también se ha observado en el murciélago vampiro, que comparte sus alimentos no solo con los más cercanos, sino con todos los pueda de su especie. Sería para nosotros una manifestación de la caridad, en términos de psicología comparada. Otra cualidad elevada de la organización eusocial de las hormigas obreras, es que la carga genética es mayor con las hermanas que con los hijos. De esta situación se da un nuevo orden al mecanismo de selección natural, pues debe añadirle a la selección, la conveniencia superior del parentesco. Por ello fue llamada: Selección parental. 

ENERGÍA  ESPIRITUAL (Biorruah) EN LOS ANIMALES: Es un hecho humano, aunque no científico, que los animales nutren nuestra alma (1 tes 5:23), nos proveen energía espiritual. Para entender un poco las posibilidades trascendentes de los animales, so ontología; es necesario involucrar lenguajes nuevos que permitan aproximarnos a esta comprensión, pues nuestra epistemología biológica está, a penas, en los inicios de su indagación.

La ciencia confunde la parte psíquica del soma con la espiritualidad, tal vez, por declararlas invisibles a las dos, o por la incapacidad de medirlas. Cuando un paciente ha regresado de un estado de coma, recupera sus funciones psíquicas y físicas. Ha recibido, de alguna fuente, biorruah, cual fue el verdadero agente reparador.

Los animales son centros de energía espiritual, algunos con baja y otros con alta intensidad. Las personas que han sufrido abandono familiar, o que no comprenden la riqueza que trae la soledad, y sufren con dolor y pérdida de vitalidad por esta condición, experimentan una notoria mejoría en la interacción con sus mascotas (baja intensidad). Otras personas que requieren cargas más altas de biorruah como los que sufren parálisis, dificultades de locomoción o cognitivas, como el caso de los portadores del Síndrome de Down, han encontrado que los caballos proveen biorruah de alta intensidad y con ellos han mejorado sus procesos físicos y psíquicos (equinoterapia).

MECANISMO (tesis): La energía radiante del caballo se conduce por el lomo del animal hacia el beneficiario, y luego de igualar los biorritmos de desplazamiento se convierte en energía espiritual. A esta conversión energética la llamo  ZOHOMOTRANSDUCCIÓN. Si la energía tiene origen en las plantas (o flores), la denomino  FITOHOMOTRANSDUCCIÓN.

(Un poco de paciencia para desenrollar el rollo que sigue) Esta energía espiritual produce señales bioquímicas en nuerotransmisores y neuromoduladores que modifican la membrana neuronal, produciendo cambios relativos en la plasticidad cerebral. Todo ello porque forman macromoléculas que la ciencia llamó: primeros mensajeros. Bueno, la historia es muy larga y pesada para nosotros, pero lo que me interesa decir es, que al llegar los cuartos mensajeros a la expresión genómica de las proteínas se producen las respuestas psíquicas y emocionales favorables. Este enriquecimiento del ambiente cerebral mejora el desarrollo cognitivo o funcional del beneficiario como tantas veces se ha observado.

Esta conducción energética ya fue detectada en la Naturaleza, al proponer C.G.Jung la existencia del inconsciente colectivo, o los campos morfogenéticos, como los llamó Shekdrake. Son estructuras de actividad mental que conducen a un mismo fin, y que contienen una memoria colectiva que abarca el grupo que esté en el área de la resonancia. La energía que permite operar y ordenar esta actividad es la energía espiritual. El medio donde ocurre esta resonancia, yo lo llamo: “Territorialidad” del ser o frontera espiritual.

Como no podemos alargarnos más en estas dilucidaciones, consultemos entonces la Palabra de Dios, para saber si hay allí alguna consideración sobre el devenir de animales.

En el sagrado Corán, Palabra de Dios, y en los Hadices del profeta Mahoma, es claro que la mente y el espíritu, permanece también en los animales.

En la Biblia, nuestra revelación, el sabio rey Salomón, valida en el Eclesiastés 3:21, totalmente esta discusión, haciéndose una pregunta:

“¿Quién sabe si el espíritu del hombre se remonta a las alturas

  Y el de los animales, desciende a las profundidades de la tierra”. 

Por tener el hombre un origen biológico como los animales, pertenecer al gran ecosistema y poseer un carácter instintivo en buena parte de su conducta, se hace Acreedor a la condición de especie animal como ellos,  no-humanos.

Esta vinculación biológica de hermandad que se presenta, así sea en un solo sentido, obliga al hombre a dividir sus bienes terrenales y sociales con los otros seres vivos. El hombre posee la totalidad de  la moralidad que le exige su condición humana y los animales y los otros cuatro reinos de seres vivos, poseen la dignidad del ser, que les otorgó la vida; ese es su gran derecho (Ecles 3:19).  Este solo atributo les permite a los otros seres vivos no-humanos, disfrutar, según sea la misión de su vida, de todo el esplendor de vivir que le sea plenamente conveniente y como la Naturaleza (El Dios Viviente) lo haya ordenado.

 

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