17 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Angie Cepeda es María del Rosario Durán

3 de marzo de 2016
3 de marzo de 2016

“Hay que salirse de uno mismo y pensar más en los demás”

Felipe Cano y Angie Cepeda
Felipe Cano y Angie Cepeda

BOGOTA, 03 de marzo_ RAM_ Si de evidenciar la experiencia en escenarios de cine internacional con cintas como ‘A night in old Mexico’ y ‘Wild Horses’ se trata, Angie Cepeda es un ejemplo. Su profesionalismo sale a flote al encarnar a una mujer que se juega la vida por la justicia en ‘La Semilla del Silencio’, que protagoniza junto a Andrés Parra y Julián Román.

Sentir el papel de una fiscal fuerte de carácter pero a la vez con necesidad de ser cuidada, defensora acérrima de la justicia pero conocedora de la corrupción de las instituciones era algo para lo que la vida ya le había dado alguna preparación a Angie Cepeda. Su madre fue fiscal regional y cuando la describe parece dibujarse la imagen de María del Rosario Durán, su personaje en la cinta que se estrena este jueves 3 de marzo.

“Me inspiré mucho en ella. Era una mujer súper correcta, apasionada por su trabajo y con gran calidad humana. Era muy fuerte debido a las responsabilidades que tenía y a la vez vulnerable. Siempre me conmovió el amor y respeto que sentía por la justicia y desde ahí empecé a prepararme. Es un personaje que comencé a sentir muy cercano rápidamente”, sostiene la coprotagonista de La Semilla del Silencio.

También tuvo la oportunidad de ir a la Fiscalía, donde el intercambio de experiencias con varias fiscales de Derechos Humanos le ayudó a encontrar las piezas que faltaban. Entonces volvió la mirada hacia María del Rosario Durán, su personaje, y asegura que la enamoró inmediatamente por su valentía, sus valores y ese amor incondicional que siente por la Justicia y por eso coincide en que la película reconoce el heroísmo de personas que se entregan a un trabajo semejante en este país.

“Me parecía lindo del personaje mostrar eso que la impulsa a cumplir con su trabajo y le viene de una necesidad personal. Fiscales como ella se enfrentan a mil obstáculos personales, profesionales y de seguridad todos los días y más allá del miedo siguen avanzando en sus investigaciones porque lo único que quieren es encontrar la verdad y que se haga justicia”.

Precisamente parte de su labor fue entender ese miedo que para alguien en esa situación se vuelve algo natural y con lo que aprende a convivir, pero que no lo paraliza sino que le da fuerzas para seguir. Le resultó inspirador ponerse en la piel de alguien que antepone el bien de la comunidad a su propia vida.

“La película habla de un abuso de poder y de que al final somos todos unos títeres. Es un tema bastante delicado y doloroso, el ser humano suele ser muy egoísta y pensar constantemente en lo bien o mal que a uno le va es agotador. Es importante salirse de uno mismo y poner la atención en qué puede hacer uno por los demás”.