21 de abril de 2021
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Rodrigo Pareja, inigualable

11 de febrero de 2016
11 de febrero de 2016

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Rodrigo Pareja con su esposa Adiela
Rodrigo Pareja abraza a su esposa Adiela en el acto del Club de Prensa.

El premio gordo de la fecha fue para el veterano y respetado periodista Rodrigo Pareja, por su recorrido y categoría. Su sola presencia le dio al acto el toque de grandeza, con los demás galardonados. Obviamente que entre todos los presentes se respiraba la alegría de tenerlo más vivo que nunca, luego de haber superado sus graves dificultades de salud de los últimos días. Cuando recibió la estatuilla de La Llama de La Libertad, el aplauso incansable retumbó en el acto desde que se paró de su asiento hasta que la ofreció satisfecho a todos los presentes. Rodrigo estaba muy contento por el reconocimiento a una vida de entrega y de lucha permanentes… En la vida nada es gratis: Fue jefe de prensa de siete gobernadores, sin contar los demás agregados de una hoja de vida plena de sacrificios y satisfacciones.

Su discurso fue pieza aparte. Un breve y sucinto recorrido por su vida profesional, atado siempre al cariño de su familia, y al ejemplo de su padre Luis, de quien aprendió el sacrificio, el respeto, la dignidad y la honradez. Le hizo un reconocimiento a quienes considera sus maestros: Antonio Pardo García, Javier Velásquez Yepes y un capítulo aparte a Orlando Cadavid Correa, el gran colega de colegas, quien pese a su experiencia y brillante recorrido, prefiere refugiarse en sus cuarteles de invierno, desde donde continúa en la batalla periodística a través de sus inclaudicables columnas.

Pareja terminó su discurso con un tremendo homenaje a su familia, centrado en el amor a su esposa Adiela, a sus hijos, nietos y biznieta. Cuando terminó, se dirigió a doña Adiela, y con un abrazo y un beso, compartieron La Llama de La Libertad. Y en medio de todo, otro sonoro aplauso.

La sobrina vetó a la tía en El Colombiano

Muchos comentarios colaterales en el acto de El Club de La Prensa, sobre el insuceso en el diario El Colombiano, precisamente en la coyuntura del Día del Periodista, relacionado con el veto que le impuso la directora de ese periódico, la diseñadora Martha Ortiz, a la columnista y periodista Ana Mercedes Gómez. Pero este hecho tiene otras connotaciones más relevantes que superan las fronteras de la libertad de expresión, e ingresan a la esfera familiar: Martha Ortiz es sobrina de Ana Mercedes, quien fue directora del periódico durante veinte años. Hay que reconocer que aunque Ana Mercedes es copropietaria de El Colombiana, llegó a la dirección por su preparación, trayectoria, capacidad y tacto para tratar a todo mundo. Es periodista graduada. No fue impuesta por la familia.

El Reverbero de Juan Paz conocía detalles sobre la inconformidad de Ana Mercedes con todo lo que estaba pasando en el periódico, desde la llegada de su sobrina Martha. Injustos despidos, maltrato a los periodistas, traslados de área injustificados, irrespeto a todo mundo. Un periodista comentó que la llegada de Martha Ortiz generó un clima laboral insoportable. Todo esto lo sabía doña Ana Mercedes, quien pese a que es una persona muy templada, se caracterizó por tratar a todo mundo con respeto y dignidad. Algo que no ha venido sucediendo con su sobrina Martha.

La bomba que explotó todo…

¿Qué sacó de casillas a doña Ana Mercedes? La exdirectora había manifestado en algunas reuniones familiares su indisposición con lo que venía pasando en el diario. Pero siempre respetó las decisiones editoriales. Inclusive en alguna columna del mes de octubre del año pasado, antes del día de las elecciones, criticó una entrevista de balance que le publicaron al entonces Gobernador Fajardo, a dos meses largos de entregar la administración. Una entrevista política, con fines políticos, comentó.

En esta ocasión, en la columna que vetó la directora Martha Ortiz, Ana Mercedes cuestionaba decisiones de la dirección con relación al equipo de periodistas. Y se lamentó del despido de dos periodistas a quienes les tenía especial afecto y de un gran recorrido en el periódico: la editora internacional Diana Carolina Jiménez y del reportero gráfico, de una calidad indiscutible, con premios internacionales, Henry Agudelo . Ya habían salido del diario profesionales muy capaces, quienes en su momento el dieron brillo al periódico en diferentes áreas.

Más claro no canta un gallo…

En su columna “Desde el asfalto”, titulada “La Gota que rebosó mi copa”, Ana Mercedes Gómez se refiere al episodio central de este capítulo. Dice el párrafo: “Como no estoy de acuerdo con el modo como han sacado a tantas personas maravillosas del diario que dirigí por más de veinte años, José Samuel Arango y Luis Fernando Ospina, entre ellos, prefiero salir yo también a hacer realidad mis sueños. Quizá vuelva, si llega el momento propicio. El tiempo lo dirá”.

“La gota que rebosó mi copa fue el escándalo que hicieron con el error único cometido por la excelente periodista Diana Carolina Jiménez y el mensaje de despedida del que considero el mejor fotógrafo de Colombia, Henry Agudelo, ganador del World Press Photo, el Nobel de los reporteros gráficos y muchos otros premios internacionales y nacionales. Llevaba 17 años en El Colombiano, después de haberse formado en El Mundo y El Tiempo”. La calidad de Ana Mercedes, queda plasmada.

La respuesta de Martha Ortiz a su tía

El Reverbero de Juan Paz logró conocer algunos conceptos de la respuesta de la directora Martha Ortiz, la sobrina, a su tía Ana Mercedes. Es posible acceder más adelante al texto de la respuesta. Sin embargo se conoció que Martha Ortiz le dice a Ana Mercedes que tomó la decisión de vetarle la columna en defensa de los intereses de los accionistas y el bienestar de la empresa. Y prácticamente la manda a que se reúna con el jefe de recursos humanos y la directora jurídica de la empresa. El Reverbero de Juan Paz no sabía que en El Colombiano hay Consejo de Familia. Hasta allá manda la sobrina a la tía.

Martha Ortiz llegó a El Colombiano porque heredó las acciones de su madre María Teresa Gómez. Ingresó al periódico como diseñadora y propuso la metamorfosis del diario de estándar a tabloide, en contra de muchas opiniones que hablaban de las consecuencias no muy bien valoradas en el aspecto publicitario, como en efecto sucedió. Hay análisis publicitarios, según los cuales, la pauta del El Colombiano se cayó en un 70 por ciento con el paso a tabloide, pues es muy complicado el manejo de los espacios con relación a las tarifas, en comparación con el tamaño estándar. Y los clientes no se pudieron acomodar. En fin, a partir de esta coyuntura, se retiró Ana Mercedes.

Ahora hay un fuego cruzado en El Colombiano, que lo resolverán el Consejo de Familia, el jefe de recursos humanos y la directora jurídica de la empresa. Y lo recomendable, en la intimidad de la familia, aunque el conflicto ya rueda por todos los medios.

¿Cuál rebaja en combustibles?

Para saber si el Gobierno del presidente Santos, y del mejor ministro de Latinoamérica Mauricio Cárdenas (foto) les dicen la verdad a los colombianos en materia de combustibles, basta con hacer algunas multiplicaciones con los datos oficiales sobre los precios del barril a nivel internacional y el valor del galón en el país.

El precio del barril cerró la semana pasada a 31.06 dólares y el Gobierno les vende a los colombianos el galón a 8 mil pesos, o sea a algo más de 2 dólares. Un barril contiene 42 galones, medida estándar internacional.

Los colombianos consumen 400 mil barriles diarios, que le dejan al Gobierno 32 millones de dólares y exporta 600 mil barriles, que le dejan 18 millones 600 mil dólares… En total, algo más de 50 millones de dólares, divididos por mil millones de barriles diarios que produce el país, arroja un resultado prodigioso de 50 dólares en promedio. Pero al consumidor le cobran el barril a 100 dólares… ¿Qué tal? ¿Cuánto se está ganando el Gobierno?

Y el presidente Santos y su ministro “estrella” aplauden y se dan ínfulas porque rebajaron el precio del galón en 104 pesos. Pero aquí salta otra pregunta de golpe: ¿Cuánto se ganaba el Gobierno cuando el barril estaba a 80 dólares?