11 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Dos décadas claves en la radio colombiana

10 de febrero de 2016

el campanario

Parodiando al ingenioso conjunto Les Luthieres, nos toca repetir en plan de broma con el querido elenco argentino que “todo tiempo pasado fue anterior”. Para la muestra traemos este manojito de nostalgias provenientes de las ondas hertzianas.

Las décadas de los 70 y los 80 fueron claves en la evolución de la radio colombiana, considerada por tiros y troyanos como una de las mejores del mundo.

En la primera década llegaron en caravana numerosos hechos de capital importancia para la industria radiofónica: mientras se intensificaba la competencia por la sintonía entre Caracol y Todelar, el empresario Carlos Ardila Lulle asumía el control accionario de RCN, el llamado “León dormido”, cuyo despertar tardó más de la cuenta porque se cometió el craso error de encomendarle el manejo de la cadena de las tres consonantes  a unos ejecutivos sin pasado radial, procedentes de sectores tan distintos como las gaseosas y los textiles.

En los albores de los 70, Todelar -–sin pagar buenos salarios porque su dueño era tímido para el gasto— tenía en su nómina a grandes figuras del medio. Dirigía el noticiero una tripleta de lujo, integrada por Antonio Pardo García, Alberto Giraldo López y Gabriel Cuartas Franco. Al escalofriante extra “Cuando la noticia se produce, Caracol se la comunica”, ripostaban sus competidores: “Todelar, adelante en la noticia, porque la noticia en Todelar, no tiene horario” y remataban su avance con el consabido ”nos oyen y nos creen”.

El Circuito de los Tobón (por un capricho de su fundador Bernardo Tobón de la Roche, q.e.p.d.)  no quiso llamarse cadena, como sus hermanas mayores) se fue adueñando también de la sintonía en todos los estadios del país.

En El Campin de Bogotá tendía la manta domingo a domingo con la narración insuperable de Pastor Londoño Pasos y los comentarios de una notable cuarteta de especialistas: Hernán Peláez Restrepo, Oscar Restrepo Pérez, Iván Mejía Alvarez y el inolvidable Jaime Ortíz Alvear. Era un equipo de respeto que se disgregaría a la postre con la partida de Peláez y Ortiz a las huestes caracoleras, donde también estaba de regreso Pardo, pero en los deportes y la producción general, a pedido de don Fernando Londoño Henao.

Al rescatar a Peláez como principal analista del fútbol, Caracol no sabía que se hacía de nuevo  a los servicios del futuro “Rey Midas” de la radio colombiana. Está demostrado que todo cuanto toca se convierte en oro puro: “La Polémica”, “Radio-deportes”, “La Luciérnaga” y “El café Caracol”. Además, hizo llave admirable, en 6 AM-9 AM, con Yamid Amat, de quien fueron primeros coequiperos, en la exitosa franja de la mañana, el maestro Pardo García, Alfonso Castellanos Martínez y Julio Nieto Bernal. De este elenco de estrellas, como en la canción de “Las Acacias”, ya no vive nadie en ella.

Otros hechos de la radio en las dos décadas en cuestión: 1) La adquisición  de Caracol por parte del Grupo Santo Domingo. 2) La ulterior venta de la cadena al Grupo español Prisa. 3) La compra de la Cadena Sutatenza para Caracol. 4) La colonización noticiosa de la banda de Frecuencia Modulada, por Julio Sánchez Cristo, con Viva FM, La FM y La W. 5) La resurrección de RCN. 6) El ingreso definitivo de Juan Gossain a la radio. 7) El éxodo de grandes figuras de la radio a los Estados Unidos, como Eucario Bermúdez Ramírez, Armando Osorio Herrera (que en gloria esté) y  Eduardo Aponte Rodríguez.