12 de abril de 2021
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Cátedra de educación sexual solo podrá ser dictada a alumnos de bachillerato

25 de febrero de 2016
25 de febrero de 2016

BOGOTA, 25 de febrero de 2016 (RAM) La Corte Constitucional declaró exequible la norma que permite que se dicte la cátedra de educación sexual para los estudiantes de secundaria en los colegios del país.

La votación en el alto tribunal fue de 5 a favor y 4 en contra de que se siga impartiendo la cátedra en las instituciones educativas.

La Corte también asegura que considera que el Estado colombiano cuenta con las facultades para dictar la cátedra.

Sin embargo, no cierra la puerta para que en preescolar y primaria, los colegios realicen talleres esporádicos de educación sexual en temas muy específicos.

La Corte Constitucional mantuvo la cátedra de educación sexual obligatoria únicamente para los grados de bachillerato y universitarios, por lo que no amplió estos cursos para primaria y preescolar, como lo solicitaba el Colectivo Sin Embarazos en Adolescentes.

La demanda buscaba modificar el artículo 14 de la Ley 1146 del 2007. Ese artículo ordenó que los establecimientos de educación media y superior incluyan en sus programas de estudios «con el propósito de coadyuvar a la prevención de las conductas de que trata la presente ley, una cátedra de educación para la sexualidad, donde se hará especial énfasis en el respeto a la dignidad y a los derechos del menor».

Los demandantes pretendían que la Corte estableciera que la cátedra también se debía impartir desde los grados de preescolar y primaria.

Al revisar el caso la Corte estableció que el Congreso no hizo una omisión legislativa ni violó la constitución al no tener en cuenta a los más pequeños dentro de las cátedras de sexualidad. Esto porque, en todo caso, la norma no implica que los colegios no puedan desarrollar pedagogía de este tipo en preescolar o primaria.

En el fallo la Corte precisa que el Ministerio de Educación sí puede desarrollar programas pedagógicos para los niños y niñas más pequeños, que podrían tener una intensidad y contenidos diferentes a los de las cátedras que se imparten para los más grandes.

En un concepto enviado a la Corte, el procurador Alejandro Ordóñez pidió mantener el artículo sin reformas, considerando que este tipo de educación en los más pequeños generaría “consecuencias indeseables, como el incentivo de la curiosidad hacia las conductas sexuales y aceleraría de manera inconveniente el inicio de la vida sexual de niños y adolescentes”.

Ordóñez aseguraba que la posibilidad de ampliar la cátedra también resultaba violatoria de los derechos de los padres a decidir sobre la educación de sus hijos, “especialmente en temas de educación moral y sexual”.