16 de abril de 2021
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Orlando Cadavid Correa
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Haber, la verdad, alguno-ninguno, performance

Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
26 de enero de 2016
Por Efraim Osorio
Por Efraim Osorio
Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
26 de enero de 2016

efraim osorio

‘Puede haber’, ‘debe haber’, ‘debe de haber’ y ‘suele haber’ son locuciones que, por incluir el verbo impersonal ‘haber’ con el significado de existencia, tienen que seguir la norma que rige el empleo de éste, a saber, hacerlo siempre en la tercera persona del singular, aunque el objeto al que se refiere sea plural, por ejemplo, “en ese huacal puede haber veinte naranjas”. “Pueden haber veinte naranjas”: suena mal, ¿cierto? A la columnista Fanny Bernal no le sonó discordante, por lo que pecó contra dicha norma en esta oración: “Suelen haber asuntos pendientes relacionados con la expresión de sentimientos…” (LA PATRIA, 10/1/2016). “Suele haber asuntos pendientes…”, lo castizo. Ahora bien, sin ‘haber’, los verbos ‘poder, deber y soler’ siguen las directrices de su respectiva conjugación, como lo hizo de maravillas la misma columnista en esta frase: “Esos asuntos pendientes suelen tornarse molestos…”. ¡Bien, muy bien! Esta exclamación no la merece la siguiente frase de la misma escritora: “La verdad no es difícil ni imposible empezar a hacer que estos acuerdos formen parte de la vida emocional” (17/1/2015). En ésta, la supresión de la coma después de ‘verdad’ convierte este sustantivo en sujeto de la oración, “la verdad no es difícil ni imposible…”. Con ella, ‘la verdad’ es una locución incidental que equivale a ‘la verdad sea dicha’ o ‘valga la verdad’ o ‘en honor a la verdad’, con cualquiera de las cuales es comprensible la idea de la redactora.
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Comenzó a hacer carrera el empleo chapucero del adjetivo ‘alguno’ por su antónimo ‘ninguno’. Como muestra, esta frase de Ricardo Patiño en LA PATRIA: “Los exámenes médicos no mostraron alguna anormalidad, según el doctor Vinasco” (Deportes, salud de Juan Carlos Henao, 12/1/2016). “…no mostraron ninguna anormalidad…”, don Ricardo, porque el adjetivo ‘alguno-a’ singulariza la idea que quien lo emplea pretende expresar, por ejemplo, “cuando puedas, consígueme algún libro para leer en estos asuetos”, es decir, un solo libro de los muchos que hay. Pero, si no quiere leer, dice “no me consigas ningún libro”, petición que los excluye a todos, como en el caso de esos “exámenes médicos que no mostraron ninguna anormalidad” en la salud del portero emblema del Once Caldas. Afortunadamente. Sin embargo, y para que conozca usted algunos de los misterios del idioma, cuando en las oraciones negativas uno pospone el adjetivo ‘alguno-a’ al sustantivo que determina, equivale a ‘ninguno-a’, por ejemplo, “los exámenes médicos no mostraron anormalidad alguna en el paciente”. Misterioso, sí, pero elegante e indicador de la hermosa variedad de maneras de redactar que nos proporciona nuestra sintaxis. * Deseo ferviente: que los caprichosos dioses del lenguaje no permitan que esta tendencia se vuelva epidemia como la de las empachadoras, insufribles y omnipresentes locuciones ‘por parte de’ y ‘de parte de’, que todo el mundo dice o escribe: presidentes, ministros, presentadores de televisión, locutores de radio, columnistas de opinión, sacerdotes, comentaristas deportivos… ¡Ah, los comentaristas deportivos, que las escupen tres o cuatro veces en cada decripción!
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El escritor manizaleño Eduardo García Aguilar se inventó el sustantivo ‘perfomero’ (creo que él quiso escribir ‘performero’, pero en alguna parte esa ‘ere’ se volvió noche) en la siguiente narración:“…y posee una explanada donde perfomeros y artesanos callejeros se manifiestan libremente durante todo el año, atrayendo a personas de todas las edades” (LA PATRIA, 10/1/2016). ‘To perform’ (‘llevar a cabo, ejecutar, desempeñar, interpretar, tocar’ -un instrumento-) es un verbo inglés tomado del francés antiguo ‘parfournir’ (‘realizar, consumar’). De ahí proceden los sustantivos ingleses ‘performance’ (‘ejecución, cumplimiento, realización, actuación’) y ‘performer’ (‘actor, actriz, artista’, en el teatro; y ‘músico, intérprete, ejecutante’, en música). En ese último, seguramente, se basó el escritor García Aguilar para inventar ‘performero’, que debió sustituir por ‘ejecutante’. El francés tiene la palabra ‘performance’ (‘resultado deportivo’). La Academia de la Lengua acepta el anglicismo ‘performance’ (palabra con acento grave), pero aconseja reemplazarlo por ‘resultado, rendimiento; actuación, representación’, según el contexto. Nota: Desde la última edición del diccionario de la Academia de la Lengua (2014) está asentado el término ‘performance’ (voz inglesa, dice) con estas acepciones: “fem. 1. rendimento (//proporción entre el resultado obtenido y los medios utilizados). 2. Actividad artística que tiene como principio básico la improvisación y el contacto directo con el espectador”.