17 de abril de 2021
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Atlético Nacional, un universo de estrellas

Por Wbeimar Muñoz Ceballos
21 de diciembre de 2015
Por Wbeimar Muñoz Ceballos
21 de diciembre de 2015

Wbeimar Muñoz CeballosJornada inolvidable en el Atanasio Girardot ante 44707 espectadores que abonaron $ 2.917’.380.000,oo y convirtió al Atlético Nacional en el campeón colombiano con más estrellas : 15 en total, por 14 de Millonarios y 13 del América, clasificándolo a la Copa Libertadores del 2016 y con la posibilidad de participar en la Suramericana si le gana al Deportivo Cali la Superliga en partidos el 20 y 24 de enero próximos.

Partido con más combates que fútbol, por la calidad del rival y la imposibilidad de superarlo a pesar de la mayor posesión del balón (64% del verde y 36% del visitante) y la angustia al cierre de la noche, desequilibrada desde los once metros.  A veces la felicidad nace como una rosa, de las espinas y el trabajo.

GOL RÉCORD. Nacional perdía la serie por el partido de Barranquilla 1-2.   Y en apenas 29 segundos,que no tenían antecedentes en una final doméstica, rompió la contienda en una jugada entre Sebastián Pérez (la gran figura de la noche, junto a Franco Armani), Farid Díaz,  Macnelli Torres y MARLOS MORENO, el autor del gol.  Marlos recibió la pelota… hizo una jugada de panadero que amasa el pan, para dejar fuera de foco a William Tesillo y con un zurdazo a la ratonera, cual emperador, decretó el 1-0 que era el empate de la final . Combinación artística y eléctrica… y corrientazo en el estadio.   El hincha verdolaga con éste tanto de camerino imaginaba que la noche era para goleada, olvidando que al frente estaba un enemigo grande y rebelde.

PRIMER TIEMPO. Con el golpe de Marlos a la mandíbula del tiburón, Junior por momentos fue un equipo de piernas tambaleantes.  El visitante hacía marca al hombre en la zona, con sus tres volantes de primera línea : Celis, Narváez y Cuéllar y Nacional trataba de confundirlo con las rotaciones posicionales de Macnelli, Chará y Marlos y éste último estuvo cerca del segundo tanto, pero lo impidió un cruce de Correa.  Decreció la dinámica de los mediocampistas verdolagas a la media hora de juego y Junior lanzó mordiscos con Toloza y Obelar.  Respondió Macnelli con un mano a mano salvado por Vieira y en el segundo remate falló Sebastián.  Pocas llegadas en un juego cerrado, característico de toda final.

SEGUNDO TIEMPO.  Los visitantes recompusieron su alambrada, con mejor costura entre líneas ;  no dejaron rayos de luz en su selva defensiva y en  ataque no crearon una sola llegada con posibilidad de gol ( se quedaron sin ideas al llegar a los tres cuartos del terreno) mientras su adversario recuperó, atacó y luego hizo repliegues sin quebrar sus líneas.  Junior impuso la dictadura de la táctica.  Nacional quiso ser impetuoso, mejoró en la movilidad de sus creadores ( Guerra reemplazó a Macnelli a los 64’), pero careció de sorpresa porque después de la distracción no hizo descargas y escasearon sus cambios de orientación del juego.  No se concibe un gol sin sorpresa  previa. Además quedó muy limitado a su juego interior, puesto que Junior cambiado su reparto de líneas a un 4-3-3 le cerró las orillas de la cancha.

LA ANGUSTIA DE LOS ONCE METROS.  Armani quien fue villano en Barranquilla al obsequiar el segundo gol, pasó a héroe deteniendo los lanzamientos de Noguera y Cuéllar.   En el otro bando no fallaron Chará, luego Guerra y al final Sebastián en el último lanzamiento , vistiendo la noche de verde.

JUNIOR. Un noble perdedor, que no arrió las banderas en todo el partido.  Nos imaginamos a cada uno de sus hinchas con un incendio en el alma  guardando silencio en un estadio vacío, pero con la esperanza de recobrar los laureles en la próxima confrontación.  Un rival grande y digno.

REINALDO RUEDA.  Primer título en el fútbol profesional colombiano.  Merecido por estratega y señor.

LA AFICIÓN.  Siempre alentó y ha recibido su premio.  Cada seguidor verdolaga aupó ensanchando sus pulmones, veló para que germinara el grano y crecieran las flores ; respiró, a veces penosamente, sobre el arado y la pala ;  oró y amó.  Se hizo acreedor a su felicidad.

No les parece ???