11 de abril de 2021
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Riosucio múltiple y complejo

18 de septiembre de 2015

Víctor Zuluaga Gómez.

victor zuluagaA la llegada de los españoles al territorio que hoy ocupa el municipio de Riosucio, varias eran las tribus indígenas que allí se encontraban. En el área que hoy corresponde al resguardo de La Montaña se encontraban los Turzagas; los Pirsas y los Cañamomos ocupan en la actualidad su territorio ancestral. En el caso de San Lorenzo, este grupo no es oriundo de la región sino de Antioquia, específicamente de las orillas del río Arma o Sonsón. De allí que el nombre con el cual se le conoció antes fue el de “Sonsos” o “Armados”.

En la actualidad los distintos grupos de Riosucio se reconocen como Emberas, pero la lengua nativa era el “Umbra”, mismo que hablaban los Quinchías y Guáticas, quienes eran sus vecinos.

En la actualidad y luego de muchas luchas, los indígenas han logrado consolidar cuatro resguardos en el municipio, para una población que supera el 70% de toda la entidad territorial. En el casco urbano habitan en su gran mayoría, mestizos, producto de la mezcla con descendientes de españoles, alemanes, ingleses, afros e indígenas.

En el caso de Guamal, un pequeño poblado cerca de Riosucio, tiene asiento un grupo humano de origen africano, descendiente de población esclavizada, cuya última ama, doña Josefa Moreno resolvió darles la libertad y entregarles las tierras que en la actualidad ocupan.

No ha sido nada fácil la convivencia de tal variedad de grupos humanos y de ello dan testimonio la presencia de guerrilleros y paramilitares que asumen posiciones antagónicas y de absoluto desconocimiento de la variedad de etnias, de proyectos políticos y sociales. Ha sido el drama de municipios como el risaraldense de Pueblo Rico en donde encontramos el asentamiento afro de Santa Cecilia, el casco urbano con la presencia mayoritaria de paisas y caucanos y la población rural en donde es mayoritaria la población aborigen.

Desafortunadamente nuestra lógica de pensamiento se ha construido sobre la base de la exclusión pero nunca de la inclusión. Es decir, somos blancos o negros, buenos o malos, y de esa manera existe un absoluto desconocimiento de la realidad que nos muestra puntos intermedios. Es decir, la realidad en lo que tiene que ver con su variedad, siempre será más rica que los términos en las cuales la queremos encasillar.

Esperemos que pueda llegar el momento en que se puedan armonizar todos los proyectos de unos y otros para que la convivencia pueda realizarse de una manera armónica y se comience a conjugar el verbo incluir.