12 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

¿Quién es Luciano de la Congoja?

13 de septiembre de 2015
Por Luciano de la Congoja
Por Luciano de la Congoja
13 de septiembre de 2015

Por Luciano de la Congoja

Qué risa, Palemón.

Hace muchos días leí la carta de Mario de la Calle para defender a tres momias (Montoya, Eastman y Restrepo), el primero un montañero de Aranzazu, el segundo con apellido salido de los socavones de Marmato y el tercero hijo de un peluquero de Anserma, ancianos los tres que debieran estar muertos. El señor de la Calle que escribe tan sabroso, para qué defiende a estos dinosaurios?. Gastó pólvora en gallinazos.

Le digo a ese escritor, hermano de Humberto, (éste sí presidenciable) , que no pierda el tiempo encendiendo velas en las tumbas.

Palemón el Estilista, bisexual tramposo : Yo soy un zapatero temible. En Santarosa, donde nací, estuve en la cárcel por que le saqué los hígados a un asqueroso que me mentó la madre. Traigo esta historieta para que sepás con quién te estás metiendo.

Hay una gran diferencia entre tú y yo. Tú eres delicado como una monja y tu estilo es una aguadepanela literaria. En cambio, yo sí me he leído a García Márquez, a Vargas Vila y ahora estoy terminando el libro “Rasguño” escrito por Juan Carlos Giraldo. Esa es mi mueva especialidad : mucha crónica roja, vida de mafiosos y los libros de García Márquez en donde se hable de putas. Es decir, todos.

Fumo “cachos”, vivo en los extramuros, ando armado, con una cicatriz en la cara que me la hizo un desgraciado en una noche de tragos cuando le estaba enamorando su moza, soy bizco pero veo mucho con el ojo que me queda.

La gente, por mi estilo tan crudo y bellaco, averigua quién soy.

No Hernando Salazar Patiño. Éste escribe como habla. No lo entiende nadie. Es autor de un pésimo libro sobre Arias Trujillo, también de un bobo lirismo sobre el incendio de la catedral de Manizales y aquí en Eje 21 garrapatea literatura del montón sobre árboles y otras cosillas.

No Luis Alberto Franco, Rasputín, que solo le alcanza el tiempo para volearle hisopo al señor Yepes.

No Alejandro Samper.Éste se las da de filósofo.

No un tal Pava Quiceno. No le queda tiempo sino para escribir contra la Corporación Cívica de Caldas.

No José Jaramilo Mejía que tiene un estilo que huele a cementerio.

No el negro Montoya. Tiene un estilo inflado y se requiere de diccionario para leerlo.

No Jaime Alzate que es jarto e incoloro.

No Gustavo Villada que es apenas un errabundo gordiflón.

No Arturo Yepes. La vacaloca, según bautizo que le dieron.

No Jorge Hernan Yepes. Éste es un médico tranquilo que no tiene el alboroto de las musas.

No Dilia Estrada. Cuál, cuál Dilia Estrada?

No José Miguel Alzate. Apenas escribe croniquitas para engañar bobos.

No Jorge Hernán Aguirre. Anda siempre detrás de la cola de Adriana Franco.

Quién queda en el tintero?

Soy un infeliz zapatero, vivo enguacado entre martillos, hilos, suelas, papel de lija, periódicos y revistas viejas y no tengo nombre. Soy un don nadie. Un gocetas pobre. Me río, de oreja a oreja, de la gente que se cree importante.