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Elecciones

18 de septiembre de 2015
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
18 de septiembre de 2015

HERNANDO ARANGO MONEDERO

hernando arangoY llegaron las elecciones regionales, es decir, para Gobernadores, Alcaldes, Asambleas y Concejos. Y, lo que también tenía que llegar, llegó. Volvemos pues a montar “foros” para oír las propuestas de los candidatos a los cargos de Gobernador y Alcalde.

“Foros”, entre comillas, porque no corresponden más que a una perdedera de tiempo y a la exposición de los candidatos a cuanto presumido se aparece a hacer preguntas sobre lo divino y lo humano. Preguntas con amplitud del tiempo para formularse, pero respuestas que deben circunscribirse a tres minutos, tiempo en el cual se pretende que se exponga, “con claridad”, lo que técnicamente es imposible de concretarse en un lapso tan corto.

Sí; los tales foros son un arma de doble filo para quienes aspiran a ser gobernadores y alcaldes como quiera que a gusto del organizador y del que hace la pregunta, el preguntado podrá responder satisfactoriamente, o quedar mal al no alcanzar a entregar su idea a cerca del asunto en cuestión. Ya es hora de que los candidatos se levanten al unísono y se nieguen a asistir a estas tonterías así organizadas. Cosa diferente es el que, quien organiza un debate, traiga a la palestra a dos, o hasta tres de los aspirantes a exponer sus ideas sobre dos, o tres, a lo sumo cuatro propuestas en las cuales haya diferencias en las soluciones o enfoques.

Y, no tiene sentido preguntarle a un candidato a Alcalde, cuál es su planteamiento para darle solución al desempleo. Si acaso alguno de los candidatos posee la fórmula para darle solución a un problema como este, no debiera ser alcalde, sino, más bien, Ministro o, hasta mejor, Presidente. Igual diríamos en lo referente a preguntas sobre temas como: la drogadicción, el tráfico de drogas, el contrabando, u otro mal de los que nos quejamos día a día.

Y, hasta puede uno aceptar que, quienes aspiran a gobernadores o alcaldes hagan propuestas sobre lo divino y lo humano, y sin pestañear se comprometan con la cultura, el deporte, la educación, la niñez, etc, etc, temas de la ciudad y para con los ciudadanos; temas ineludibles en el compromiso y en la acción, si acaso se alcanza el favor del voto. Pero sí llegamos al colmo cuando son los candidatos a Diputados y Concejales los que tienen “programas de gobierno”, si acaso cabe denominarlos así, y se presentan con desparpajo anunciándose como defensores de los animales, “animalistas” unos; otros, defensores de los vendedores ambulantes; los de más allá comprometidos con el deporte. En fin, cada cual con su “programa de gobierno” debajo del brazo. Desde luego que la mayoría se lanza atrás de un ingreso para poder solucionar sus afanes monetarios con cifras ni soñadas e imposibles de ganar con la medianía de sus conocimientos; otros con algo más de “visión” vislumbran intervenir en la adjudicación de un contratico que deje “réditos” con el “CVY” y cosas de esas; y pocos, diré que muy pocos, van con la mira del servicio a la ciudad. Ah daño grande que le causó la Constitución del 91 al civismo en el país, cuando en mala hora dispuso asignar pago a los concejales. Anteriormente, quienes iban a los concejos, lo hacían sin afanes de retribuciones económicas y con el único ánimo e interés de servir a la ciudad. A esos Concejos iban gentes de todos los sectores sociales y económicos, personas con el único objetivo de servir, y no del ser servido. El Concejal de ayer era servidor. El Concejal de hoy, salvo raras excepciones, busca sólo su solución económica.

Debiendo asumir el compromiso ciudadano en las actuales circunstancias, es imperioso que todos analicemos hojas de vida y actitudes ciudadanas de los aspirantes. Tenemos la obligación de escoger, y escoger bien. Hay que olvidarse de “programas de gobierno” ilusos y tontos y optar por hombres o mujeres que en su inteligencia quepa la ciudad y sus problemas, los intereses de todos, de todos los que componemos la urbe. Gente con pensamiento universal.

Con esa mira, con ese sólo interés, encuentro que Pedro Felipe Hoyos Kölbel llena lo que todos esperamos sea un Concejal de Manizales, para formar un Concejo en el que el lema de su campaña, “Manizales si me importa” tenga cabida y por demás cubra el pensamiento de todos sus integrantes. En Pedro Felipe encontramos garantía de un Concejal comprometido con la ciudad, y con visión universal de las soluciones que se requieren, dado que es un hombre integérrimo y culto.

Miraremos más adelante si los candidatos a Gobernación y Alcaldía, con sus hojas de vida, con su trayectoria, son real garantía de honestidad, seriedad, trabajo y cumplimiento. El rastro de su andar será nuestra garantía.