16 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

PLUTÓN MUESTRA EL CAMINO

16 de julio de 2015

La conquista del planeta enano es un ejemplo de lo que logra el intelecto humano cuando se propone grandes metas. La exploración espacial debe continuar por todos los beneficios que trae.

No es para menos el regocijo que invade a la humanidad en general por la llegada de una nave al lejano planeta enano Plutón, que parecía inalcanzable.

Es un triunfo del intelecto humano, que en menos de 60 años ha visitado todos los planetas del Sistema Solar y varios cuerpos más, de asteroides a cometas y lunas y que incluso tiene dos naves escapando del Sistema rumbo a lo desconocido.

Enviar una sonda, casi como un cajón con antena, de unos 2 metros por 2 y 1 de alto a 4.700 millones de kilómetros de distancia en un vuelo de 9,5 años no solo es una odisea por la complejidad de factores involucrados, desde el momento exacto para tener la mejor posición de Plutón hasta lograr un impulso de Júpiter para acelerar, sino que es una increíble demostración de desarrollo tecnológico y de conocimiento matemático.

El éxito refuerza la necesidad de continuar con la exploración espacial y planetaria por todo lo que implica para los humanos y su futuro.

A veces afectada por los recortes presupuestales, la exploración ha brindado réditos impensados a la humanidad: una gran cantidad de aparatos y dispositivos de la vida diaria de todas las personas surgió en las distintas misiones. Baste citar las fórmulas para alimentos de bebés.

Con una visión sorprendente ya lo resumía en los años 60 Werner von Braun, el padre del cohete Saturno V que puso al hombre en la Luna: “El programa espacial se ha convertido en la punta del progreso tecnológico. Nos permite hacer cosas que nunca habíamos hecho”.

El hombre tiene que seguir aprovechando su creatividad y capacidad científica. Gente de la Nasa desarrolla un sistema de propulsión electromagnético que permitiría llegar a la Luna en 4 horas y a Marte en 5 o 70 días, según los motores.

Es solo un proyecto, que de fructificar en unos años o décadas acortaría las distancias y tendría múltiples aplicaciones. Esto da una idea de los beneficios que trae la exploración del espacio.

Se ha llegado lejos pero falta mucho por conocer. Apenas comenzamos: Los asteroides parecen ricos en minerales; nuestra Luna posee abundante agua; hay un océano bajo la luna Europa en Júpiter, que podría contener vida y otras con géiseres activos; Marte puede ser la primera residencia humana fuera del nido.

Todo esto despierta un interés enorme, al punto que otros países se han sumado a la exploración: India llegó a Marte, China a la Luna y hay otros en turno.

Científicos como Stephen Hawking son pesimistas sobre el futuro de los humanos en la Tierra, no solo por la amenaza nuclear sino por el acelerado calentamiento del planeta. Para ellos en la exploración y conquista de otros mundos podría estar, en un futuro lejano, el destino de nuestra especie. Pero si se quiere llegar, no se puede decaer en los esfuerzos.

Plutón es un incentivo. La nave Nuevos Horizontes no se detuvo en el planeta sino que prosiguió hacia otra región inexplorada del Sistema Solar, a la espera de presupuesto adicional para pasar cerca a otro frío objeto en tres años.

Así como el descenso de Neil Armstrong en la Luna fue un gran paso, Plutón es otro inmenso. Hay que aprovechar el impulso para más conquistas. Como dijo Alan Stern, científico que dirigió la misión, esta es un estímulo para que niños y jóvenes desarrollen su talento y se sientan atraídos a generar conocimiento.

EL COLOMBIANO/EDITORIAL