12 de abril de 2021
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Un tal Guido Echeverry

5 de junio de 2015
Por Luciano de la Congoja
Por Luciano de la Congoja
5 de junio de 2015

Por Luciano de la Congoja

buhoDon Evelio : ¿Qué Obispo he matado para tener que aguantarme a este Palemón el Estilista, que se embejuca cada vez que mi seudónimo aparece en su periódico digital? ¿No estaremos frente a un envidioso que le da dolor de mi alegría, de mis canciones de arrabal y de mis amores no legítimos? Yo, don Evelio, soy auténtico. No peluquero perfumado y metiche, sino zapatero que me alzo la bata los fines de semana. Llego los lunes a mi covacha de zapatería con tufos de aguardiente y con el genio lleno de remiendos.

Hoy quiero escribir sobre Guido Echeverri, personaje siniestro de Caldas. Mírelo en esa foto que usted publica. Tiene barba de enfermo, de un color blanco fastidioso, algodonada y   grasienta. Pero sobre todo, tiene mirada tramposa. Ojos corridos e inestables, con lampos de picardía.

La vida de Echeverri está aporcada en los arribismos. Por escalador de columpios ha sido rector de universidades y astro menor de la política de Caldas. Me cuenta un gordo que cuida a Omar Yepes, de noche y de dia, soldado al pie suyo hasta para las intimidades cuando le da salida a sus verguenzas, que este Echeverri traicionó ¡y de qué manera! a su jefe. Este personaje llegó a la gobernación únicamente por que Yepes lo escogió,sacándolo de una baraja de candidatos. Yepes , Yepes, y no otro fue el autor de semejante desatino.

Dice el Gordo que en la giras políticas por todo Caldas cuando se ambientaba su nombre, éste le juraba al Jefe político, que le sería leal. En cada tribuna en donde se asomaba le cantaba hosannas, y en todas daba públicos agradecimientos a Yepes por haberlo sacado de la rectoría de una Universidad, tan ajena a las arenas electorales.

Ya de gobernador quienes mandaban en la administración eran su esposa y un gay, de nalgas apretadas, voz aflautada y un exagerado movimiento feminoide de sus manos. Rápido se olvidó de quienes lucharon por su victoria, dándoles la espalda, como Judas a Jesucristo. El señor Echeverri elegido por las caudas electorales del conservatismo y el liberalismo, surgió de repente como un cínico traidor.

Nada importante, nada, hizo como gobernador. O talvez sí. En el más destructivo deporte de tirar las cosas a la jura, en un año y pico de su gobierno, nombró cinco ,… cinco….., gerentes de la Licorera, cavando por su ligereza e irresponsabilidad, la tumba de esta industria.

¿ Qué mas hizo ? ¡Nada!

¿ Otra vez de gobernador? Lizcano y Penagos : están jugando con candela. Echeverri es acomodado y trepango que a toda hora busca la mejor sombra para sobrevivir. No le hagan ese daño a Caldas.

Este Palemón el Estilista, peluquero imprudente y lambón, saldrá en defensa de este ganapán de la política. Tengo la desgracia de haber encontrado un oculto adversario que trata de   molerme a palos cada vez que escribo.

Pobre tonto. Yo soy un zapatero inteligente. Él es zafio y bellaco.