17 de abril de 2021
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Orlando Cadavid Correa
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SE HACE JUSTICIA

25 de junio de 2015

El Tribunal Superior del Distrito Judicial de Manizales terminó ayer con la larga espera de 13 años y cinco meses para que se hiciera justicia en el caso lamentable del asesinato del periodista Orlando Sierra Hernández, quien en el momento del atentado, el 30 de enero del 2002, se desempeñaba como subdirector de LA PATRIA, diario en el que trabajó por cerca de 15 años y donde escribió la muy leída columna Punto de Encuentro, en la que hizo gala de sus capacidades literarias y su agudeza periodística.

La condena del exdirector del Partido Liberal en Caldas Ferney Tapasco González a 36 años, tres meses y un día de prisión como determinador del homicidio agravado del comunicador es una decisión que nos permite pensar que se hizo justicia. En el mismo sentido, la condena de los hermanos Fabio y Jorge Hernando López Escobar, sus escoltas, a 28 años, diez meses y un día de prisión, como coautores del crimen, muestra que las pruebas de toda la trama que llevó a la muerte de Orlando Sierra tenían el peso específico suficiente para llevarlos tras las rejas.

El pasado 24 de diciembre del 2013, cuando el juez único del Circuito Especializado de Pereira concluyó que había «dudas insalvables» para poder condenar a los acusados, pese a encontrar tipificado el delito de homicidio agravado, creímos que este sería un nuevo caso de impunidad y que el dolor causado por esa muerte entre los caldenses, entre los periodistas y entre sus familiares se quedaría sin remedio. La manera como se emitió ese fallo, aprovechando la víspera de Navidad y la vacancia judicial, nos generó muchas dudas acerca de cuál sería el fin de toda esta angustiosa espera.

Hoy debemos resaltar que fue útil que la Fiscalía y la Procuraduría presentaran las apelaciones del caso, evidenciando que se tenían los argumentos suficientes para que este proceso terminara con un fallo muy diferente. Sin embargo, lo más importante es la evidencia de que la libertad de prensa gana una dura batalla en Colombia y que la manera como se resolvió este caso se convertirá en un referente internacional de un proceso complejo en el que finalmente se impone la verdad y los culpables pagan por su crimen.

La prensa nacional, con este fallo, recibe un gran impulso para atreverse a seguir investigando, a mantener una vocación hacia la denuncia de los abusos del poder y del uso de acciones ilegales para tratar de acallar las voces que se atreven enfrentar a los protagonistas del delito. Orlando Sierra, quien desde la redacción de LA PATRIA dictó cátedra de periodismo bien hecho, merece que los periodistas que seguimos en esta tarea acojamos con entusiasmo sus enseñanzas y nos dispongamos a evitar que los corruptos se apropien del Estado con toda clase de triquiñuelas. Eso fue lo que más inspiró los temas de sus columnas, en la que quedaron rastros certeros de los motivos de su muerte.

LA PATRIA/EDITORIAL