12 de abril de 2021
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Confusión y claridad

15 de junio de 2015
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
15 de junio de 2015

HERNANDO ARANGO MONEDERO

hernando arangoEsta última semana da para pensar un poco en lo que, como país, venimos haciendo en pos de conseguir la paz. Efectivamente, los colombianos venimos, unos en más, otros en menos, transados en lo que hay que dar o permitir a los señores de las Farc, a cambio de que haya paz; no obstante, las acciones que realizan las Farc en contra de intereses comunitarios, nos pone a pensar nuevamente en si los “alzados en armas”, como ellos mismos se califican, tienen en verdad interés en la paz.

Y, qué pensar de esa gente que cree que le hace bien a su causa poniéndole una bomba al acueducto de un poblado lejano. Y ni qué decir sobre quienes consideran hecho de guerra en beneficio de algo, el regar el petróleo crudo contenido en unos carrotanques, para que la mancha negra corra por caños y quebradas contaminando las únicas fuentes de agua para los vecinos de la región. Una bomba en una vía carreteable: ¿Podrá generar un impacto benéfico a la causa que dicen defender estos “representantes” del sufrido pueblo? Igualmente, dinamitar una torre de energía y dejar sin este recurso a toda una población; población que requiere de este fluido para conservar la pesca, en general sus víveres y desarrollar sus actividades normales, ¿será esta una acción que les de prestigio y apoyo?

Queda uno absolutamente desconcertado a cerca de lo que piensan quienes dirigen un movimiento con tales motivaciones en procura de apoyo para su causa. Y más desconcertado aún, cuando quienes así actúan dicen tener un interés en la paz y un reconocimiento para sus acciones como delitos políticos. Piensa uno, desde su “normalidad”, que otra cosa sería si, quienes en esos grupos militan, realizaran actividades tales como: asaltar un camión que transporte alimentos y proceder a repartir su contenido entre la población más necesitada. Pero, con esta gente, definitivamente andamos en babia, como quiera que para ellos los intereses son bien distintos a: la paz que dicen buscar; a ser recibidos en la sociedad como seres que en su lucha buscaron siempre defender al pueblo; a obtener beneficios que les permitan actuar políticamente en el futuro; obtener el perdón, dar reparación y comprometerse a no volver a empuñar las armas. Pero no, definitivamente no, para ellos lo primero es atacar lo que a su paso se encuentre, en tanto, lo que pretendemos los demás, equivocados o no, es la convivencia dentro de la tolerancia, si necesidad de recurrir a acciones que dañen en materia leve o  grave a los demás.
Podrá, acaso, nuestro Presidente, explicarnos cómo es que se hace la paz con quienes no tienen interés en alcanzar la paz? Podrá explicarnos qué clase de paz desean los señores de las Farc? Paz que no entendemos qué alcances tiene o cómo se configura? Podrá explicarnos el Presidente, para donde vamos, en qué condiciones iremos haca ese objetivo que él ve, pero que los demás colombianos encontramos confuso, ya que no hay condiciones, exigencias o demostraciones objetivas de que el interés de ellos, es del mismo tenor que el del resto de colombianos?

Definitivamente, merecemos una orientación que nos de claridad. Oír a los negociadores de parte del gobierno, en la Habana, nos hace pensar que ellos tienen en su mente algo parecido a lo que los demás mortales entendemos debe hacerse allá. Algo parecido a lo que todos esperamos sea una EXIGENCIA para permanecer allí, discutiendo y acordando aspectos tendientes a alcanzar unos elementos que permitan poner fin al conflicto, tanto desde el punto de vista material, la guerra, como ideológico, para que la batalla ideológica se libre, no por decreto o de facto, sino en las urnas,  a donde se debe ir para buscar el favor del pueblo, favor que hasta ahora no tienen, debido a la torpe orientación que históricamente le han dado a sus actos, actos que han ido siempre en contra del pueblo, precisamente de ese pueblo más necesitado e indefenso.

Manizales, junio 11 de 2015.