12 de abril de 2021
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¿Cómo influye la psicología humana en la economía?

16 de junio de 2015
Por Jorge Eliécer Castellanos
Por Jorge Eliécer Castellanos
16 de junio de 2015

Por Jorge Eliécer Castellanos

jorge castellanosLas últimas repercusiones de los cambiantes procesos económicos en el mundo que han dado al traste con el manejo racional de los mercados, ha dejado atónitos a todos, con la caída del petróleo que nadie nunca imaginó.

Investigadores han puesto el dedo en la llaga.  Akerlof y Shiller, magnos especialistas en economía mundial, han escrito un libro que demanda un cuidadoso estudio por parte de avezados conductores de la economía mundial. El libro “animal spiritus”, cuya versión en español llegará en los próximos meses a Colombia, hace revelaciones sorprendentes al respecto.

En la primera parte se precisan cinco espíritus animales y la forma como afectan las decisiones económicas: la confianza, la justicia, la corrupción, la ilusión monetaria y las historias de la tradición oral.

1. La confianza. La confianza en el futuro es racional porque la gente usa la información disponible para hacer pronósticos y tomar decisiones racionales. Muchas veces los agentes económicos identifican la confianza con la fe. Y la fe sobrepasa lo racional. Efectivamente, las personas confiadas o con auténtica fe suelen rechazar o descartar cierta información. Incluso pueden no procesar la información que tienen a su disposición o, aunque la procesen racionalmente, actúan de manera irracional. De conformidad con lo que creen que es cierto.

La existencia de confianza contiene efectos sobre los multiplicadores keynesianos. En las circunstancias actuales quienes desean invertir o gastar tienen dificultades para obtener el crédito que necesitan y los proveedores de bienes, para obtener el capital circulante que requieren sus actividades. El resultado es que el efecto de los multiplicadores fiscales habituales son menores, bien sean del gasto del gobierno o de la reducción de impuestos.

2. La equidad. Los economistas deberían reconocer que la gente se toma muy en serio la equidad. Los manuales de economía la relegan sistemáticamente a un segundo plano. La postura de la economía ortodoxa sobre las cuestiones de equidad es ambigua. Según Akerlof y Shiller, para relegar la equidad a un segundo plano sería preciso proporcionar una justificación sólida. Ellos advierten que hechos elementales como el desempleo involuntario se pueden explicar si se tiene en cuenta la equidad.

3. La corrupción. Aunque la necesidad de proteger al consumidor siempre es relevante, éste no parecer ser el principal punto débil del capitalismo. La excepción es la protección del ahorro. La mayoría de los trabajadores hoy no lo son por cuenta propia y los productos de que dispone el ciudadano común para proteger sus ahorros son valores financieros tales como acciones, obligaciones, planes de pensión y seguros de vida. La naturaleza física de estos activos pone en evidencia su insustancialidad y cierta debilidad frente a lo que Akerlof y Shiller llaman “conductas antisociales”. No son pocos los ejemplos de corrupción en el sistema capitalista. Y hacen estricta relación a tres casos concretos de la historia económica reciente: la interactuación entre las sociedades de ahorro y préstamo y la recesión de la economía estadounidense en 1991, el caso Enron y la recesión de 2001, y el caso de las hipotecas subprime y la recesión actual.

4. La ilusión monetaria. Una de las premisas fundamentales de la macroeconomía moderna es la de considerar que la gente logra ver a través del velo de la inflación. Akerlof y Shiller consideran que se trata de una hipótesis aventurada y totalmente improbable dada la naturaleza de los contratos salariales, de la determinación de precios, de las emisiones de bonos en general y de la contabilidad financiera. Todos estos contratos podrían eliminar fácilmente el velo de la inflación mediante la indexación, pero en la mayoría de los casos, los espíritus animales de las partes implicadas los llevan a no indexarlos.

5. Las historias de la tradición oral. La memoria colectiva se organiza con base en historias del pensamiento de las personas que dificultan la comprensión del curso aleatorio que tienen nuestras vidas. De hecho, los beneficios que se obtienen únicamente gracias al azar no encuadran en la mayoría de estas historias. La confianza de una nación, o de una economía, suele girar alrededor de historias, intuiciones y creencias colectivas. Entre ellas son de gran importancia las historias que aluden al inicio de una nueva era, que describen los cambios históricos que impulsarán la economía hacia horizontes nuevos y más prósperos. Akerlof y Shiller se preguntan si estas historias mueven los mercados y si las historias llenas de efectos desmesurados y falsas intuiciones tienen efecto real sobre la economía.

La segunda parte del interesante manual se ocupa del cómo influyen estos cinco espíritus animales en las decisiones económicas y muestra su importante papel a la hora de responder las ocho preguntas siguientes, que sus autores consideran especialmente significativas:

1. ¿Por qué las economías entran en depresión? Akerlof y Shiller analizan las dos grandes depresiones que sufrió Estados Unidos, las de las décadas de 1890 y de 1930, y las relacionan con la crisis actual del sistema financiero internacional. Identifican algunos rasgos comunes: a la gente le sigue preocupando mucho la equidad, es igualmente vulnerable ante la tentación de la corrupción, sigue sintiendo rechazo cuando se entera de acciones reprobables de otras personas, aún no entiende bien la inflación y todavía está bajo el influjo de historias vacías de contenido en vez de detenerse a reflexionar sobre la economía.

2. ¿Por qué los principales bancos influyen en la economía? Éste es el capítulo central del libro, y trata casos concretos de quiebras bancarias en la crisis actual. Su análisis pone de relieve las principales flaquezas humanas que pueden contribuir a los episodios de pánico bancario, entre ellas la falta de confianza, la tendencia a la rigidez y al resentimiento por la falta de honradez y la corrupción. En estas circunstancias se suele confiar en la capacidad de los bancos centrales para solucionar todos los problemas del sistema financiero. Más allá de los aspectos puramente técnicos, los espíritus animales llevan a que los bancos centrales sean ineficaces para controlar algo tan gigantesco como la macroeconomía.

Luego, Akerlof y Shiller evalúan las ventajas y desventajas de tres medidas que, en a su juicio, facilitarán afrontar la crisis financiera actual: el redescuento, las inyecciones directas de capital y el crédito directo de empresas patrocinadas por el gobierno.

3. ¿Por qué hay personas que no encuentran trabajo? Los autores se preguntan por qué el ajuste de salarios no permite vaciar el mercado de trabajo, como debería suceder conforme a los postulados de la economía clásica. Su tesis es “más sencilla y más complicada que los razonamientos tradicionales”. Es más complicada porque atribuye a los empleados motivos más realistas, y más sencilla porque representa el salario como algo que depende en parte de lo que los trabajadores consideran justo, y un salario “justo” es casi siempre mayor que el salario de equilibrio del mercado. Se trata de un análisis del desempleo que explica con facilidad y naturalidad por qué aumenta la deserción del trabajo cuando desciende el desempleo.

4. ¿Por qué a largo plazo siempre se produce un equilibrio entre la inflación y el desempleo? Este capítulo orienta su análisis en la teoría de la tasa natural. Son varias las razones. Cómo influye la psicología humana en la economía para que esta teoría no funcione y por las que no se debería adoptar sin espíritu crítico. La determinación de los salarios y los precios presupone todo tipo de consideraciones sobre la ilusión monetaria y la equidad. A Akerlof y Shiller les “atemoriza” que la Reserva Federal  adopte la teoría de la tasa natural y considere su deber estabilizar los precios con costos que según la FED no serían muy elevados. Según ellos bastaría un puñado de partidarios de esta teoría para llevar la economía estadounidense a un gran hundimiento. Tal es su convicción a este respecto que dicen que esta inquietud fue una de sus principales motivaciones para escribir el libro.
5. ¿Por qué es tan arbitrario ahorrar para el futuro? Para Akerlof y Shiller son los espíritus animales los que explican el rompecabezas de la arbitrariedad y la variabilidad del ahorro. Señalan algunos errores de las teorías convencionales del ahorro, y explican por qué las políticas de ahorro y gasto pueden ser elementos claves para el crecimiento económico.

6. ¿Por qué los precios financieros y las inversiones corporativas son tan volátiles? A pesar de que los economistas han intentado dar explicaciones convincentes de los movimientos del precio global de las acciones nunca lo han conseguido. Los mercados financieros están en constante evolución y su complejidad va en crecimiento. Es imposible explicar los desenfrenados virajes de los precios financieros sin recurrir al papel de las expectativas, la confianza, las historias y demás espíritus animales.

7. ¿Por qué los mercados inmobiliarios experimentan ciclos? Los mercados inmobiliarios son tan volátiles como los bursátiles. La mayoría de los espíritus animales influyen en ellos: es innegable que la confianza, la corrupción, la ilusión monetaria y la historia oral cumplen un papel fundamental en el sector inmobiliario. Un germen de la crisis actual es la creencia ciega en el alza imparable de los precios de la vivienda, que no encuentra explicación en factores objetivos como la carencia de suelo disponible, la presión demográfica o el crecimiento económico.

8. ¿Por qué la pobreza ha arraigado durante tantas generaciones entre las minorías más desfavorecidas? En opinión de Akerlof y Shiller, ésta es la mayor asignatura pendiente de la economía estadounidense, y dos de los espíritus animales, las historias de la tradición oral y la equidad, tienen un papel preponderante en la perpetuación de este problema. Robert Solow, premio Nobel de Economía 1987, afirma de este libro que “representa un severo y necesario correctivo” a la teoría económica. Profesionales de la macroeconomía y las finanzas han llegado tan lejos en su confianza en los mercados eficientes y en las previsiones racionales que no aciertan a comprender la dinámica  que subyace en las crisis económicas. Akerlof y Shiller, aseguran: “mientras no seamos capaces de incorporar los espíritus animales al análisis económico seremos incapaces de discernir las fuentes reales del problema”.

Urgen repensar el funcionamiento de las economías capitalistas desde un nuevo marco conceptual, en el que las personas no sólo tienen motivaciones racionales. Su libro se inscribe en un ámbito emergente de la economía conocido como “economía del comportamiento”. Las diferencias filosóficas entre esta obra y los textos convencionales de economía son sustanciales. Los trabajos especializados buscan minimizar las desviaciones con respecto a las motivaciones puramente económicas y racionales. Existen buenos motivos para ello y todos los economistas se han esforzado en proseguir esta tradición. Animal Spirits, ¿Cómo influye la psicología humana en la economía? rompe con esta tradición. Según sus autores, la teoría económica no debe proceder a partir de las desviaciones mínimas con respecto al sistema de Adam Smith sino de las que ocurren realmente y que se pueden observar. Su objetivo es que, dado que los espíritus animales forman parte de la economía cotidiana, la descripción de su funcionamiento real siempre los tenga en cuenta. No es fácil imaginar la representación del papel de los espíritus animales en la economía.

Esta obra induce a una nueva manera de abordar el análisis macroeconómico, atractiva y esclarecedora. El desafío consiste en incorporar los espíritus animales a los modelos tradicionales y en sacarles partido a las herramientas usuales del análisis económico desde esta nueva perspectiva, concluyen los expertos.