11 de abril de 2021
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Carta de Palemón El Estilista (VI)

Por Palemón el Estilista
23 de junio de 2015
Por Palemón el Estilista
23 de junio de 2015

Don Evelio:

estilista miniaturizadoQue rasca la que se debe haber metido el zapatero Luciano de la Congoja, cuando en su última columna le dio por confesarnos de donde viene y para donde va.  Dice, entre algunas perlas , que nació en una zona de tolerancia, que es cuchillero y que estuvo en la cárcel. Que vive con el diablo adentro y que vomita odio. A lo primero, de que es cuchillero, le digo que no le tengo miedo. Yo no nací en el mes de los temblores, como dice Piedad Córdoba en La Luciérnaga. Y a lo segundo, que vomita odio,  no es si no leerlo. Le faltó apuntar que no sabe ortografía, que me parece mucho más grave que ser ex presidiario y cuchillero, en alguien que pretende escribir en una ventana de opinión. El purista del lenguaje, que escribe en Eje 21 y en La Patria, Don Efraim Osorio, ya tuvo que corregirlo en público: las zuelas con zeta, son una cosa. Las suelas, con ese, son las que remonta , cuando le saca tiempo al aguardiente para ponerse a trabajar.

Y dele con lo de que soy homosexual. Ya le dije que no todo estilista es marica como tampoco todo zapatero es alcohólico. Ahí le va una razoncita: mándeme una hermana o una sobrina , entre los veinte y los treinta años un fin de semana y le aseguro que se las devuelvo como unas geishas. Cójame la caña. Y asunto terminado.

Luciano de la Congoja ha tocado temas que me pide que le comente. Pero antes, quiero resolver una incógnita. Luciano en uno de sus articulejos, se refirió a alguien , que es como el segundo del Doctor Omar Yepes: «un gordito » que lo cuida de noche y de día, soldado al pie suyo hasta para las intimidades cuando le da salida a sus vergüenzas», quien dizque le cuenta lo que piensa su amo al chisgarabís del zapatero. Pues bien Don Luciano. Creo que lo conocí. Cuando veníamos de La Plata, por Palestina, arrimamos a un asadero en Chinchiná. Y llegó el Doctor Omar, al que casi no reconozco, porque la última vez que lo vi, fue cuando hace unos veinte años me fui para Miami.  Me dicen que está cerca de los ochenta años. Pues si parece porque  un gordito de bluyines y camisa por fuera, cabecipeladito, con barriga  prominente, le ayudó a bajarse del carro, se apoyó en él y  éste, rápidamente, ¡lo  llevó hasta el baño, le abrió la puerta y entró con él !. Le pregunté a una de mis acompañantes que quien era y me dijeron que no tenían idea, que será un guardaespaldas, porque nunca lo han visto por el Club, aun cuando también contaron que el Doctor Omar, pocón de ir por el centro social de los empingorotados manizaleños. Le pregunté a mi tío, que quien era el personajillo y me dijo que era el clásico tirabeques  o sacamicas, que todos los políticos lo tienen, y que el  del Doctor Omar es uno de apellido Franco, quien se cree el jefe conservador de Pensilvania y departamentos vecinos y que reemplazó a otro tirabeques de Pensilvania también , de apellido Arias, quien vive ahora en Bogotá. ¿Será ese el mismo gordito, que es infidente con el acongojado ?

Y vamos por orden.  A la clienta que atendí el lunes, y que lee a Eje 21, se le movieron las extensiones que le estaba acomodando cuando leyó un artículo firmado por un señor Marco Aurelio Uribe. Me lo hizo leer y yo también quedé  de pelo parado: acusa de paraco al jefe del Partido de la U, Hernán Penagos, y hasta de cómplice en el asesinato de un hermano de Uribe, en Victoria, un pueblito caliente del oriente, que no conozco. Llamé a mi tío para saber del autor, a instancias de mi clienta, y me dijo que era un abogado, barquista a morir en sus orígenes y que le decían «marcoloco «. Que no le pararan muchas bolas. Que a Mauricio Lizcano lo había acusado de lo mismo, por su amistad con  un señor que le dicen «patemuro», de Viterbo, hoy extraditado, pero que las autoridades no se han manifestado sobre esos temas. Ni tampoco los políticos de la U., lo han hecho. Y que esos son quienes decidirán quien va a ser el próximo gobernador de Caldas. Las tijeras me empezaron a temblar de susto y tuve que parar mi trabajo no fuera que me tirara el peinado de mi clienta.

Hasta luego Don Evelio en la próxima van los comentarios sobre los candidatos que ha meneado el borrachín Luciano, para la Gobernación de Caldas.

Atte,

Palemón el Estilista.

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