13 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Anserma o Santa Ana de los Caballeros

22 de junio de 2015
22 de junio de 2015
ANSERMA PANORAMICA
Panoramica de Anserma tomada desde un paraje en la vía que comunica a este municipio con Risaralda.

Por: Albeiro Valencia Llano

Cuando llegaron los españoles, en el siglo XVI, encontraron que esta región estaba poblada por cacicazgos confederados, ubicados en un inmenso territorio comprendido entre las cuencas del río Cauca, al oriente, y el río Risaralda, al occidente. La provincia era conocida como Humbra, y fue bautizada por los españoles como Anser, que quiere decir sal; había un hermoso paraje poblado de aldeas, denominado Valle de Amiceca (hoy Valle del Risaralda), controlado por importantes caciques. En este punto fundó el capitán Jorge Robledo la ciudad de Santa Ana de los Caballeros, el 15 de agosto de 1539, rodeada por numerosos pueblos de indios, y era una zona tan poblada que todos los días visitaban a los extranjeros más de tres mil aborígenes y les regalaban comida elaborada de maíz, raíces y frutas.

Pero esta primera fundación de Anserma había sido improvisada y buscaron otro sitio, a cuatro leguas, en una parte elevada, desde donde se podían observar y controlar las aldeas situadas en el valle. Sin embargo hubo otra tercera fundación o traslado de la ciudad que corresponde a la actual Anserma.

Desarrollo económico

El crecimiento como ciudad fue acelerado porque controlaba el oro de toda la provincia, que incluía el distrito minero de Marmato, Supía y Quiebralomo, cerca del actual Riosucio; tenía 30 vecinos españoles, de los cuales 18 eran encomenderos y manejaban 4.500 indígenas adultos que eran obligados a pagar tributos.

La ciudad estaba conectada con Cartago y con las poblaciones y minas de Quiebralomo y Supía, por medio de numerosos caminos de indios. Sobre esta base se organizaron haciendas de ganado vacuno y caballar, estancias de caña de azúcar, para producir panela, miel y aguardiente, y cultivos de plátano y maíz. Cuando se diezmó la población indígena, por las enfermedades y por el agotador trabajo en las minas, se incrementó el comercio de esclavos traídos de África, para incorporarlos a la minería del oro en Marmato y Supía.

En este ambiente surgió un amplio comercio de oro en polvo, de carne, harina, sal, panela, miel, aguardiente, tabaco, telas y herramientas, entre esta región y las ciudades de Mariquita, Cartago, Buga, Cali y Popayán; para esto se mejoraron los caminos y se impulsó la arriería de mulas, a cargo de los mestizos que fue el grupo social de mayor crecimiento.

La decadencia

El desarrollo de Anserma estuvo ligado a la evolución y prosperidad de Cartago (donde hoy está Pereira) y la rica región minera de Marmato, la Vega de Supía y Quiebralomo; pero la guerra que desataron los españoles contra los pijaos, que duró 100 años, ayudó a diezmar la población indígena de los cacicazgos quimbayas y toda la zona quedó trastornada. Como consecuencia, en el año 1691, fue trasladada Cartago a la ubicación actual en el Valle del Cauca, junto al río La Vieja y por esta razón quedó aislada Anserma y su suerte sellada: entre 1700 y 1715 las autoridades ordenaron su traslado al Valle del Cauca.

Anserma no murió y permaneció en el tiempo con el nombre de Ansermaviejo, pero se reanimó cuando llegaron colonos antioqueños, hacia 1850, tumbaron la selva, levantaron ranchos, organizaron fondas, caminos y desarrollaron el poblado. Aquí empieza otra historia de Anserma republicana.