2 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Hoy IV Simposio Regional de Cardiología del Eje Cafetero

7 de mayo de 2015
7 de mayo de 2015

Este evento se llevará a cabo hoy viernes y mañana sábado en el salón Sapán del Movich Hotel de Pereira y congregara un gran número de participantes (entre 300 – 350) al integrar los profesionales de la salud del Eje Cafetero y Norte del Valle.

En el marco de este importante evento se presentará importante estudio sobre Café y la Salud Cardiovascular por el Dr. Mauricio Duque.

¿De dónde vienen los mitos sobre café y corazón?

La discusión se inició en 1.986 cuando Lacroix publicó en el “New England Journal of Medicine” en Octubre de 1986, un artículo que demostraba la asociación entre el consumo de café y el daño coronario entre consumidores de café y fumadores (Lacroix. PhD, 1986). El estudio, que concluía que el consumo de café de más de 5 tazas/día incrementaba el riesgo cardiovascular y la incidencia de muerte súbita, le dio la vuelta al mundo deteriorando seriamente la reputación del café. Desde esa fecha comenzaron a salir publicados muchos artículos de los efectos protectores o deletéreos del café en el sistema cardiovascular, algunos con problemas metodológicos importantes puesto que no especificaban que variedad de café se usó, la cantidad, si este era filtrado o no, y además, muchas veces los estudios sobre consumo de café se asociaban a otras variables como hábito de fumar, sedentarismo, poco consumo de frutas y verduras, que por sí solos son factores de riesgo importantes para enfermedad cardiovascular.

Efectos Metabólicos del Consumo de Café

Más recientemente se han realizado múltiples estudios sobre el café y la salud cardiovascular, algunos con datos contradictorios acerca del efecto protector o deletéreo del café.

Recientemente el informe del Comité Asesor de Guías Alimentarias de los EUA, presentado en febrero del 2015, concluyó que el consumo moderado de café,  incorporado a un patrón de dieta saludable, trae múltiples beneficios para la salud, y consumir de 3 a 5 tazas diarias reducen el riesgo de aparición de enfermedades cardíacas y diabetes tipo II.

Hasta hoy se concluye que un consumo moderado de café  (menor de 6 tazas al día) no tiene ningún efecto a nivel de los lípidos sanguíneos, evidencia que apoya un estudio realizado con café colombiano.

Estudios recientes han propuesto que por ser una bebida alta en antioxidantes disminuyen la oxidación del Colesterol LDL (malo) y por eso tiene efectos benéficos para el corazón.

Por otra parte, también se ha dicho que puede aumentar  el colesterol LDL (malo), la homocisteina, el ácido úrico, la presión arterial, todos estos son factores de riesgo para enfermedad cardiovascular. Se ha demostrado que el efecto de aumentar el colesterol LDL (malo), está más en relación con los diterpenos que con la misma cafeína. Este efecto es eliminado al filtrar el café molido con filtro de papel pues  los diterpenos quedan atrapados. Los cafés instantáneos ya han sido filtrados por lo cual no contienen diterpenos.

Con respecto al café y la hipertensión arterial el “Joint National Committee of  Detection, Evaluation and Treatment of High Blood Pressure” afirma que la cafeína no está relacionada con la elevación persistente de la tensión arterial y no hay aumento de la incidencia con consumo moderado de café”.  También sobre este tema se han publicado muchos trabajos: al principio se decía que incrementaba no solo la tensión arterial sistólica como también la diastólica,  luego se demostró que principalmente era solo la tensión arterial sistólica, más recientemente que solo se incrementa en los primeros tres días del consumo e inclusive que luego de los tres días iniciales puede disminuir la tensión arterial. En conclusión se ve que hay un aumento muy leve y transitorio de la tensión arterial sistólica pero el efecto no es sostenido debido a un fenómeno de tolerancia de los receptores.

El consumo habitual de café en el período post infarto del miocardio fue asociado con un menor riesgo de la mortalidad total y cardíaca, por lo tanto no se debe restringir el consumo en el post infarto.

Con respecto a las arritmias cardíacas hay datos muy controvertidos, desde estudios que afirman que el café las incrementa hasta otros cuya evidencia muestra que las previenen o mejoran. Se sabe que al consumir café hay un incremento transitorio de la frecuencia cardíaca, asociado principalmente en no consumidores habituales de café y más en las mujeres, cosa que no se presenta en consumidores habituales de café. Al contrario, en éstos últimos se ha demostrado una disminución de la frecuencia cardíaca  basal.  En general no hay relación con arritmias originadas en las aurículas o en los ventrículos  y no se ha demostrado efecto sobre la muerte súbita.

Algunos ensayos iniciales decían que había relación entre consumo de café y desencadenamiento de falla cardíaca,  esto no ha sido consistente en relación a nuevos trabajos y se concluye que no hay mayor riesgo en este tópico específicamente.

Con respecto a enfermedad valvular cardíaca se ha demostrado que no hay mayor riesgo para empeorarla y que por el contrario se puede disminuir la progresión en la enfermedad aórtica valvular.

Con respecto a la Diabetes tipo II se demostró que hay una disminución del riesgo de sufrirla entre el 28-35% si se consumen 6 o más tazas de café/día, lo anterior por los efectos antioxidantes, por la inhibición de la glucosa 6 fosfatasa a nivel hepático y por el aumento de los niveles de GLP1. Por lo tanto los consumidores moderados de café tienen menos riesgo de sufrir diabetes tipo II.

Conclusiones

El consumo de café filtrado no ha demostrado incremento en los niveles de Colesterol LDL (malo)

En consumidores habituales de café, no se ha demostrado incrementos en la Tensión Arterial.

El incremento de la Homocisteina (Factor de riesgo cardiovascular) tiene que ver más con los diterpenos que con la cafeína. Usar filtro de papel en la preparación de café molido, elimina los diterpenos. El café soluble es filtrado en el proceso industrial por lo cual no tiene diterpenos.

El consumo moderado y habitual de café reduce el riesgo de Diabetes Mellitus tipo 2.

No se debe hacer restricción del consumo de café a dosis habituales en el post infarto de miocardio.

En la insuficiencia cardíaca, las arritmias y la enfermedad valvular no se han demostrado relación directa con el consumo de café.