Cuándo, cómo y por qué iniciar la dieta complementaria en los bebés

 

dieta a los bebes

Sin duda alguna el mejor alimento que pueda ofrecerse a un recién nacido es la leche materna, la cual debe garantizarse de manera exclusiva hasta los seis meses y de manera complementaria hasta los dos años, con el fin de ofrecer la protección esencial en los  primeros años de vida.

No obstante, para muchos padres de familia aún no es claro el momento en el cual debe iniciarse una dieta complementaria en los bebes. Por recomendaciones médicas esta debe iniciarse a partir de los 6 meses de vida. Se recomienda que los alimentos que se proporcionen en dicha dieta deben ser consistentes y acordes en términos de proteínas, frecuencia y cantidades, con el objetivo de cubrir las necesidades nutricionales del bebe, fundamentales para un crecimiento adecuado, sin olvidar que la lactancia materna, es primordial en la alimentación.

Se debe garantizar la preparación de los alimentos en condiciones seguras, reduciendo a la mínima potencia, posibles riesgos de contaminación por un mal manejo. Dar los primeros alimentos significa para el bebé una etapa de exploración lúdica y vital, mientras que para los padres o cuidadores puede llegar a ser una etapa de incertidumbre y angustia.

Maricela Osorio Enfermera de Promoción y Prevención de NUEVA EPS, aclara las dudas que puedan tener los padres de familia, frente a esta importante etapa:

¿Desde qué edad se recomienda iniciar la dieta complementaria en los niños?

“La alimentación complementaria debe introducirse en el momento adecuado y la Organización Mundial de la Salud –OMS- recomienda que sea a partir de los seis meses de vida, tiempo en el cual se considera que ya la leche materna deja de ser suficiente y se requieren de otras necesidades nutricionales del lactante. La alimentación complementaria abarca desde los seis meses de vida hasta los 24 meses de edad.”

¿Qué características relevantes tiene la alimentación complementaria?

“Las características más importantes es que debe ser suficiente incluyendo una consistencia y una variedad adecuada, cantidad y frecuencias apropiadas, que cubran las necesidades nutricionales del niño. Además con la iniciación de esta dieta, el niño va experimentar nuevas texturas y al masticar también vamos a fortalecer sus músculos faciales, esenciales para la evolución del lenguaje.

¿Cuáles son los alimentos que se deben introducir en esta dieta?

“Inicialmente las compotas se recomiendan para esta introducción. Se recomienda prepararlas con frutas naturales en la casa, como manzana, banano, pera, papaya o granadilla; y de verduras como ahuyama, arveja o espinaca. El arroz es el primer cereal que se debe incluir en las papillas, seguido por la avena, el trigo y la cebada. Ya cerca de los 9 meses se puede incluir una dieta de proteínas como la carne, el pollo de manera fraccionada, que le va brindar al niño los nutrientes esenciales para su crecimiento y desarrollo. Se recomienda en una primera etapa hacerlo dos veces al día y posteriormente de tres a cuatro veces diarias.

¿Qué restricciones de alimentos existen, para incluir en la dieta complementaria?

“Así como hay alimentos esenciales para incluir en esta etapa, también tenemos alimentos que se deben evitar por la probabilidad de que puedan generar alergias entre los cuales se destacan el huevo, el pescado y el maní, por lo que se recomienda ser muy discretos, con la iniciación de estos alimentos en el menor.”

¿Cuáles son las recomendaciones esenciales que deben tener en cuenta los padres?

“No se debe eliminar la lactancia materna, una vez que el niño inicie su dieta complementaria. Es importante tener en cuenta también la consistencia de las comidas, debe ser espesa, con poca agua y preferiblemente no adicionarle sal o azúcar. Se recomienda iniciar primero con un alimento y paulatinamente ingresar los otros, con lo que se garantiza que el niño pueda reconocer sabores, texturas y además si llega a presentar alguna alergia o reacción, poder identificar que alimento en particular se la produjo. Y permitir que el niño explore todo lo que le estamos dando, usando sus manos, es decir que pueda alimentarse llevando el alimento a la boca.”