8 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

La visita papal

5 de abril de 2015

william calderonAntes de oficializar su visita a Colombia, prevista para los primeros meses de 2016, el papa Francisco sería informado por el gobierno colombiano que el propósito del Presidente Juampa sería santificar con su visita el pasado criminal de Manuel Marulanda Vélez, alias “Tirofijo”, hecho con el  que nos refresca la memoria en un enjundioso escrito en las páginas de opinión del diario El País el observador Luis Guillermo Restrepo, en un artículo titulado «Héroes y bandidos»  que resumimos así: “Tirofijo”… Su nuevo camino lo empezó con una masacre en Inzá, Cauca, donde asesinó varias monjas con tiros, sin duda, fijos».

ANTONIO CABALLERO

También le darían a conocer a Su Santidad lo que expresó el bien informado columnista Antonio Caballero, en el epílogo al libro «El Cura Guerrillero» escrito por Walter J Broderick cuando dijo: » Es quizás en el movimiento guerrillero donde la acción y las ideas de Camilol Torres resultaron más espectacularmente inútiles»…hablando de lo paradójico que resulta el hecho de que el ELN ha estado toda la vida muy orgulloso de ser el grupo guerrillero que ha contado con más sacerdotes en sus filas, cuando la figura de Camilo Torres Restrepo en el ELN traspasó las fronteras nacionales.

El Barquero recuerda que en una entrevista, en Manizales, para el programa la caricatura, Juampa le contó que su mentor fue el sacedote guerrillero Camilo Torres Restrepo. !Razón teníamos cuando decíamos que si el pueblo colombiano elegia a Santos, pararíamos en el «santismo leninismo» Y NADIE NOS CREYO!  

VIOLENCIA POLITICO RELIGIOSA

El asesinato de Monseñor Jesus Emilio  Jaramillo Monsalve, ocurrido el 6 de noviembre de 1989, fue presentado por la revista Semana en una dolorosa crónica que resume la violencia religiosa implementada por Las FARC y el ELN, grupos al margen de la ley.

Esto decía el semanario del régimen: «Los comunistas violan monjas y matan a los curas, decían las abuelas paisas a sus nietos revolucionarios. Sin embargo, a la guerrilla colombiana, hasta la semana pasada, y a pesar de ser la más antigua de America Latina, se le podía acusar de muchas cosas, menos de atentar contra la vida de sacerdotes.

EL CURA PEREZ

Por eso, cuando se conoció la noticia sobre el asesinato en Arauca de Monseñor Jaramillo Monsalve, a manos de un comando guerrillero del ELN, grupo liderado por el cura español Manuel Perez, algunos pusieron en duda la afirmación. La duda no duró mucho. El testimonio que dieron las personas que acompañaban al Obispo, así como las amenazas que le habían hecho llegar y el predominio indiscutible de este grupo en la región, le dieron total fundamento a la información.

LOS HECHOS

“El lunes 2 de octubre de 1989 –contó el padre Elmer Muñoz– viajábamos con el Obispo en un campero por la carretera Fortul-Tame, en compañia del párroco de Cravo Norte, León Saldarriaga; del párroco de Fortul, José Luis Rodríguez;  del seminarista Germán Iracoca y de la señora Claudia Patricia Rodriguez, cuando tres hombres vestidos de civil y que se identificaron como miembros del ELN, nos pidieron a todos la identificación: Luego secuestraron al prelado y al padre  Muñoz. A los tres guerrilleros se les unieron otros ocho. Después de este episodio, le dijeron al sacerdote Muñoz que se podía marchar porque ellos querían charlar con el Obispo y enviar por su intermedio un mensaje al gobierno”.

EL MACABRO  MENSAJE

Prosigue el relato: “Al otro día, en compañía de unos campesinos, regresó al lugar donde habían estado la víspera y se encontró en medio de la hojarasca  con el cuerpo del Obispo de Arauca que presentaba siete heridas de proyectil de fusil y que había sido despojado de su anillo y su cadena. El ELN en varias ocasiones le habia mandado razones de que tenía que cuidarse porque lo iban a matar”.

EL OTRO MENSAJE

El Barquero tiene en sus manos el documento convertido en «Hoja Parroquial» que le costó  la vida a Monseñor Jesús Emilio Jaramillo,  firmado por los padres: Genaro Yépes párroco de Saravena; Euclides Meneses, vicario cooperador; Carlos Arturo Leal, párroco de La Esmeralda; Juan Andrés Lagos, párroco de Puerto Nariño; Cristo Blanco García, José H. Acevedo, Ricardo Arroyave  y Francisco L. Penagos. Dice a la letra:

Amados fieles:

«A raíz de los últimos sucesos de sangre en el Sarare, durante la «TREGUA DE PAZ», nos hemos reunido el Obispo y los Sacerdotes para hacer un estudio de la situación y búsqueda de soluciones. Hemos concretado en estos puntos nuestras reflexiones:

1). Descripción de la situación

2).El dominio del terror y del silencio

3).Espionaje aliado del terror y del silencio.

4), El derrotismo

5). Estructuras de injusticia

6). ¿Qué  puede hacer nuestra iglesia local ?

7). DIOS…. ante tal situación  no nos queda sino DIOS

8). LA BUENA VOLUNTAD….como pastores angustiados nos dirigimos a todos los habitantes del Sarare; fuerzas de orden, intelectuales guerrilleros, campesinos. Les hablamos con el corazón. Tenemos la autoridad para hacerlo porque somos voceros del que se llama LA PAZ y porque podemos decir: ¿Quién puede acusarnos de la muerte de este justo?

A ustedes les consta que esta iglesia no está parcializada con el Ejercito, el DAS, la Policía, el MAS; con ningún partido político, ni con ningún grupo guerrillero, aun cuando alguno pretenda apoyarse en el Evangelio. Está en el centro químicamente puro, abierta al dolor de todos. Ella defiende la vida en todo hombre, pecador o justo, del Ejercito, de la guerrilla o del campo. Defiende la PAZ, La vida y la PAZ no tiene vestido político.  

9). NO AL DERROTISMO. Por el bien de ustedes les suplicamos no dejarse dominar del terrorismo. No abandonen por DIOS sus parcelas para ir a engrosar el ejército de miseria de las ciudades.

OTRA MUERTE ANUNCIADA

Monseñor Isaias Duarte Cancino, arzobispo de Cali,  sabía que lo iban a matar, como lo relata en su libro «Sangre de profeta» el sacerdote Efraín Montoya:  «Eso es crónica de una muerte aununciada porque había sido amenazado muchas veces. Hubo situaciones como el comunicado que encabezó dando alerta sobre los dineros del narcotráfico en la campaña. Lo escuché diciendo: «Si me matan por eso, que me maten» y lo asesinaron a la semana siguiente el 16 de marzo de 2002. De este cobarde asesinato también sindicaron a Las FARC, pero el Tribunal sacó en limpio a alias Timochenko, Iván Márquez y a Catatumbo.

LO DE BOJAYA

¿También le contarían al Papa Francisco que en Bojayá, Chocó,  los guerrilleros  destruyeron la casa de DIOS e incineraron a 119 humildes habitantes de ese olvidado Departamento que buscaron la protección Divina?

LA CARTA DEL PAPA FRANCISCO A JUAMPA
NO TRAGA ENTERO TAMPOCO COME CUENTO

Será por lo anteriormente descrito que el Papa, en su mensaje, pone las cartas sobre la mesa o los puntos sobre las íes cuando manifiesta:

«La construcción de la paz es un proceso complejo que no se agota en espacios o en planes de corta duración. Hay que arriesgarse a cimentar la Paz desde las víctimas. Con un compromiso permanente para que se restaure su dignidad, se reconozca su dolor y se repare el daño sufrido”. El Papa manifiesta gran afecto cercanía y solidaridad con quienes han padecido las consecuencias del conflicto armado en todas sus expresiones.»