6 de marzo de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

La delincuencia de cuello blanco

19 de marzo de 2015

Es accionista de clubes exclusivos a los que invita, con derroches de petrolero árabe, a sus amigos perplejos. Obnubila con sus demostraciones de potentado. Lo  adorna una sonrisa bonachona y sabe fabricar castillos  de bonanzas pródigas. Esos destellos de opulencia, le  sirven de antesala para embarcar a los incautos en fantasiosos  negocios de ilusoria  rentabilidad.

Él y su comparsa eran intocables. Centelleaban prosperidad y los crédulos buscaban su alero para entregarles los ahorros de sus vidas. Rodrigo Jaramillo  y su hijo Tomás, Juan Carlos Ortiz, Alessandro Corridori y Victor Maldonado,  asaltaron la dirección de Interbolsa para organizar una pandilla criminal. Timaron en más trescientos mil millones de pesos. Están en los panópticos.

Éstos, embaucaron al electorado para llegar a la Alcaldía de  Bogotá. Samuel Moreno y su hermano Iván, ¡cochinos herederos del general Rojas Pinilla!  estudiaron la estrategia perversa para robarse  los fondos del Estado. Nombraron secretarios serrucheros, metieron el estiércol del  diablo en los bolsillos de los Concejales, y en concierto asaltaron los caudales del Distrito. Han corrido  muchos años   y esta desprestigiada justicia, con paso paquidérmico, parece que busca favorecer a los bandidos  con insólitas prescripciones…

Bajo la sombra del Poderoso hubo un derroche inaudito de apestosa delincuencia. El general del Ejército Mauricio Santoyo Jefe de la seguridad  de Palacio, siendo presidente el Autócrata,  está –hoy-  confinado en una cárcel de los EE.UU. por narcotraficante. El general de la Policía  Flavio Buitrago Delgadillo, edecán al servicio del Intocable, está preso en las mazmorras por su adicción al crimen. Jorge Noguera en cuya residencia pernoctaba  el Señor cuando visitaba la Costa, nombrado por él en la  Dirección del Das y después Cónsul en Italia,  paga condena por ser autor intelectual de un homicidio y por otras fechorías cometidas desde su cargo.María del Pilar Hurtado, también directora del Das, amparada por un asilo en Panamá,  hoy  duerme, sin libertad,  entre cuatro paredes para purgar dolosos  favores.

Bernardo Moreno Secretario General de Palacio al servicio del que sabemos, condenado por sus desmanes punibles. Andrés Felipe Arias,  inflado Ministro de Agricultura y consentido  del anterior gobierno,  sancionado con prisión por abusos con el dinero público. Se fugó del país  y lo busca la Interpol.  Sabas Pretel y Diego Palacio,  ministros,   gestores de un Cohecho,  aguardan la inevitable sanción por la ideación, dirección y ejecución de una impúdica trapisonda al margen de la ley. Luis Alfredo Ramos, quien iba  a ser el candidato presidencial del Centro democrático, (no Zuluaga), fue señalado por la Corte Suprema de Justicia  como un indiciado de alta peligrosidad, dados sus nexos  con grupos subversivos. Manuel Alfredo Cuello, nombrado como Superintendente de Notariado y Registro,fue  estigmatizado por corrupto. Trocaba  investigaciones disciplinarias por vacas. Mario Uribe primo hermano del Príncipe, ya purgó en las mazmorras sus extravíos penales. Una señora Cifuentes, cuñada  del expresidente y una hija suya,sobrina del mismo,  pagan  cárcel en los EE.UU. por  pertenecer en Colombia,  a un cartel de la droga. A Julia Emma Garzón de Gómez, Jorge Alfonso Flechas Díaz y Angelino Lizcano Rivera, magistrados de la Sala Disciplinaria  del Consejo Superior de la Judicatura, la Honorable Corte Suprema de Justicia los fichó  por el comportamiento doloso en delito cometido por una legisladora. Es una agresión inaceptable , saber que la Comisión de Acusación de la Cámara, en siete años,  nada ha hecho para favorecer así,  con la prescripción, a estos malhechores empotrados en las magistraturas. Da grima que en una campaña presidencial hayan escogido   como “director espiritual” a Luis Alfonso Hoyos, sujeto sancionado por la justicia. Nunca podrá regresar al parlamento  por una picardía que cometió siendo senador. Ahora tambalea en los estrados Jorge Pretelt indigno Presidente de la  Corte Constitucional. Conquistó esta jerarquía por ser servidor incondicional  de  quien se ranchó en el poder por dos cuatrenios.

Estos pingüinos que en Colombia  se han pavoneado como privilegiados seres extraterrestres, son –todos- delincuentes de cuello blanco.

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