3 de marzo de 2021
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Política con pimienta

3 de enero de 2015
3 de enero de 2015

aerocafeTodo para darle gusto a los políticos clientelistas que siempre están al acecho de la burocracia y el presupuesto para cumplir compromisos politiqueros. Si el gobierno aplica rigurosamente los recortes, liquidaciones o fusiones de que trata el programa de ajuste a los gastos de funcionamiento, debe empezar por Aerocafé en Caldas.

Los protegidos de Marín

A propósito de la muerte del exministro Rodrigo Marín Bernal, en Caldas siempre estuvieron bajo su alero protector Luis Emilio Sierra, William Giraldo, Carlos Uriel Naranjo, William Calderón y José Jesús Ochoa. Pero las personas más cercanas que le sirvieron sin pedirle nada a cambio fueron Mario Calderón Rivera, Roberto Rivas y Néstor Buitrago. Con estos últimos Marín Bernal generalmente trataba asuntos de alta política.

Familiarizado con el alto poder

No ha habido en Caldas en los últimos tiempos un personaje que hubiese estado tan familiarizado con el alto poder que Rodrigo Marín Bernal. Ni Luis Prieto Ocampo, ni Alberto Mendoza Hoyos, ni Germán Cardona (los de ahora) tuvieron la compenetración de Marín con el poder en gobiernos casi sucesivos (Belisario Betancur, Julio César Turbay y Ernesto Samper). Cierto que Rodrigo Marín fue un hombre valioso. Fue ministro varias veces, embajador en España y precandidato presidencial. Por cierto, Álvaro Gómez lo abandonó cuando Marín quiso ser presidente. Finalizó su carrera política como amigo del presidente Ernesto Samper en el final del mandato de éste Marín era el ministro de Obras Públicas. Paz en su tumba.

La comunidad, la gran perjudicada

«El día viernes 2 de enero del 2015 no habrá atención al público en la Gobernación de Caldas, con el fin de que los funcionarios de la Administración compartan año nuevo con sus familias motivo por el cual se reanudarán labores el lunes 5 de enero», expresó un boletín de la gobernación de Caldas. No nos oponemos al descanso de los funcionarios de la administración departamental, pero creemos que al gobernador se le fue la mano en gallina. A nuestro flamante mandatario se le ocurrió que los festivos de diciembre eran pocos y entonces dio libre el 24 y el 26 de diciembre, en franco detrimento de un servicio público esencial como es el que prestan los funcionarios del llamado «palacio amarillo». Con razón este departamento va de Guatemala para guatepeor.

Arbitrariedad de Cormanizales

Varios periodistas están furiosos con el gerente de Cormanizales, Juan Carlos Gómez. Resulta que este funcionario les canjeó abonos de la temporada taurina por propaganda en sus medios de comunicación. Después de que tenían en su poder las boletas, los comunicadores las distribuyeron entre familiares, amigos y muchos de ellos las comercializaron. La sorpresa llegó por cuenta de una llamada de Cormanizales en la que les notificaban que los poseedores de los abonos canjeados deberán enviar una foto y copia de su cédula como requisito para ingresar a las corridas. Esta exigencia nada cordial suscitó verdadera indignación entre los poseedores de los abonos que la consideraron humillante. Si el periodista pasó las cuñas o publicó el aviso ¿por qué no puede obsequiar o negociar los abonos? Imposible guardarlos como recuerdos.

Off the Record, El Nuevo Siglo

Termómetro crítico

Contrario a lo que se cree, al Gobierno no le resultan de total disgusto las posturas críticas del procurador Alejandro Ordóñez al proceso de paz. Por lo menos así lo indicó una alta fuente de la Casa de Nariño, según la cual los continuos pronunciamientos del jefe del Ministerio Público han servido para medir el nivel de aceptación o rechazo que tendrán dentro de la opinión pública muchas de las concesiones que tendrían que hacerse a las Farc en caso de que acepten firmar un proceso de paz, desarmarse y reingresar a la vida civil. Según la fuente consultada, queda evidenciado que muchos de los peros del Procurador no son compartidos por el grueso de la opinión pública, conclusión que se convierte en un insumo que el Gobierno y su delegación negociadora han ido analizando.

¿Más apoyos?

Y hablando del proceso de paz, semanas atrás causó impacto la declaración del expresidente estadounidense Bill Clinton  en torno de que su país podría llegar a apoyar en determinadas circunstancias que, en el marco de un proceso de negociación con las guerrillas que lleve a la paz en Colombia, el narcotráfico pueda ser considerado como un delito conexo al político. Pues bien, la misma idea se le ha consultado por distintos medios a exfuncionarios de Washington, incluso de la DEA, y la postura termina siendo similar a la del exmandatario: se aceptaría si va atada a que la guerrilla se desarma, desmoviliza y renuncia a cualquier nexo con los carteles de las drogas. Hasta el momento no se conoce una postura oficial, pública ni privada, de la Casa Blanca al respecto.

Vía teleconferencia

Para seguir con Estados Unidos, en fuentes cercanas al proceso de paz con las Farc se especula que ese país evalúa la posibilidad de hacer un gesto hacia la Mesa de Negociación entre el Gobierno y la guerrilla en Cuba. Se trataría de permitir que el extraditado y condenado cabecilla subversivo, Ricardo Palmera, aliasSimón Trinidad, pueda participar activamente, vía teleconferencia desde la cárcel, en algunas de las discusiones en La Habana. Como se sabe, las Farc han pedido reiteradamente que Trinidad sea enviado a Cuba, pero el gobierno Obama no tiene pensado acceder a tal petición. Es más, los delegados subversivos han optado por poner en muchas ruedas de prensa una figura en cartón del cabecilla guerrillero para insistir en su solicitud.

Espaldarazo de EPS

La Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi), gremio que reúne a las EPS, y que es presidido por el exministro Jaime Arias, no sólo respaldó el paquete de medidas y decretos anunciados por el Gobierno el lunes pasado, sino que advirtió que “lo que buscan algunos sectores críticos del modelo de aseguramiento establecido por la Ley 100 es la desaparición de las EPS, la abolición de la integración vertical y el pago directo del Gobierno a los prestadores, a través de un gigantesco ente público muy posiblemente politizado, desde donde se controlaría todo el sistema y se harían millones de transacciones de muy difícil control. Esta fórmula, ya discutida en el Congreso, constituye una peligrosa regresión al pasado y llevaría a un enorme retroceso frente a los logros del actual modelo de salud”.