26 de noviembre de 2020
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

La feria de Manizales explota con Diego Ventura

9 de enero de 2015
9 de enero de 2015

diego ventura

Se fue garrocha en mano a la puerta de toriles a esperar a ‘Chullo’, que salió con muchos pies y al que templó hasta en cuatro vibrantes vueltas al anillo con el toro encelado hasta conseguir pararlo ante el delirio.

Con ‘Ordoñez’ regresó la brillantez en banderillas que había escaseado en el que abrió tarde y con ‘Oro’ y ‘Toronjo’ puso la plaza boca abajo con las cortas y pares a dos manos de gran ajuste. Tal fue el alboroto que formó Ventura que no importó ni el pinchazo primero ni la defectuosa colocación del rejón de muerte posterior para la concesión del doble trofeo.

Fría y huidiza fue la salida del primero de la tarde pero pronto Diego Ventura le hizo despertar con dos primeros rejones de castigo tras los cuales llevó cosido al arreglado astado a su montura.

Con ‘Oro’ en banderillas el toro acusó ya el inexplicable tercer rejón de castigo previo. Lo cierto es que su sosa templanza la aprovechó Ventura para ‘abusar’ de él por los adentros y clavar con desigual acierto. Los bocados de ‘Morante’ al toro taparon en parte la caída de hasta tres palos al suelo. Con el toro ya totalmente aplomado llegaron los efectos especiales pero ni con esas dio para premio.

Paquito había anunciado su adiós pero a Paquito la afición le pide que no se vaya. Y es vistas sus ganas y su entrega, la de este jueves parecía más un debut que una despedida. Perlaza saludó ganando terreno a pies juntos a un astifino toro al que quitó por chicuelinas con más vistosidad que ajuste. Su afán continuó de muleta en una faena con una primera fase de toreo redondo en los medios y una segunda a menos en las tablas, en la querencia del toro y aprovechando los muletazos hacia los adentros. No estuvo efectivo con la espada.

El cuarto se lastimó tras una voltereta y en su lugar salió un serio ejemplar al que Perlaza cuajó de capote dejando para el recuerdo una media de mano baja de categoría. Brindó a su padre la muerte de ‘Maño’ (curiosamente con un ‘Mañico’ se convirtió en matador) y tras una poderosa apertura, se lo sacó a los medios, citó de lejos espatarrado muy en Cesar Rincón para llevar al animal muy toreado por abajo. Rugía la plaza y se venía más arriba Perlaza, que se gustó también al natural.

Entonces se descalzó, volvió a coger la diestra y abandonó su cuerpo para lograr los momentos de más calidad de la tarde. Llegó entonces una tímida petición de indulto para el toro, pero el colombiano prolongó la línea de seriedad de toda la tarde y entro a matar, dejando media en lo alto que precisó de un golpe de verduguillo. Incomprensible que la petición se frenase tras conceder el palco la primera oreja.

No se entregó el tercero de la tarde en su salida. Empujó en el peto y comenzó embistiendo alegre a la muleta de un Cid que ligó tres tandas de derechas en los medios que hicieron sonar la música. Midió en tiempos y alturas al toro el de Salteras, que se cambió la muleta a la izquierda antes de un final desplante a cuerpo limpio incluido. El fulminante espadazo dio paso a la oreja.

Salió el de Salteras a por la puerta grande en el sexto y tras un desordenado segundo tercio, cogió la muleta e interpretó la mejor serie de la tarde al natural. Por ese pitón, muy templado y vertical, cimentó la obra a este sexto. Con el triunfo en la mano, la espada lo emborronó todo.