9 de marzo de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El síndrome de la chochera (o sadape)

1 de enero de 2015
1 de enero de 2015

Al amigo que nos escribió, prefiriendo el anonimato, se le manifestó así:

Decido lavar el carro. Al ir al garaje, veo que hay correo en la mesa  de la entrada. Decido revisar las cartas antes de lavar el carro.

Dejo las llaves del carro en la mesa, voy a tirar los sobres vacíos y las propagandas en la basura, y me doy cuenta de que está llena.

Decido a dejar las cartas entre las que hay una factura en la mesita y llevar la bolsa de basura afuera.

Entonces pienso que, ya que voy afuera, puedo pagar la factura con un  cheque y echarlo en el buzón que está a diez minutos de la puerta.

Saco del bolsillo la chequera y veo que queda uno solo.

Decido ir al escritorio a buscar otra chequera y encuentro sobre la mesa la Coca-Cola que me estaba tomando y se me había quedado olvidada.

Saco la lata para que no se vuelque sobre los papeles y me doy cuenta de que se está calentando, por lo que decido llevarla a la nevera.

Al ir hacia la cocina me fijo en que el jarrón de flores de la barra está sin agua.

Dejo  la Coca-Cola sobre la barra y descubro los anteojos que estuve toda la mañana.

Decido llevarlos a mi escritorio, y después poner agua a las flores.

Llevo los anteojos al escritorio. Lleno una jarra de agua en la cocina y, de  repente, veo el control remoto del televisor.

A alguien se le olvidó en la mesa de la cocina. (Me > acuerdo que anoche  estuvimos buscándolo como locos).

Decido  llevarlo a la sala, donde debe estar, en cuanto ponga el agua a las flores. Echo un poquito de agua a las flores y la mayor parte se derrama por el suelo.

Por tanto, vuelvo a la cocina, dejo el control remoto sobre la mesa, y agarro unos trapos para secar el agua.

Voy hacia la sala tratando de acordarme qué es lo que quería hacer con  estos trapos.

Al  final de la tarde:  el  carro sigue sin lavar; no pagué la factura; el  pote de la basura está lleno; hay una lata caliente de Coca Cola en la barra; las flores siguen sin agua; sigue habiendo un solo cheque en la chequera; no consigo encontrar el control remoto de la tele,  ni mis anteojos. Y no tengo ni idea de dónde están las llaves del  carro!

Me quedo pensando:

¿Cómo puede ser que sin haber hecho nada en toda la tarde, esté tan cansado?

Posdata: Hazme un favor: envía este mensaje a todos los que conozcas, porque no me acuerdo bien a quién se lo mandé.

¡Y no se rían, porque si aún  no les pasó, seguramente  les va a pasar!

Feliz año nuevo para todos!